Doctrina Obama y la guerra en Siria

La política exterior norteamericana presenta signos de agotamiento. Ya no es posible que Estados Unidos siga operando bajo el mismo registro de la última década. El mundo ya no es tan dulce a sus mandos, ni su situación económica es lo suficientemente dulce para proyectarse como modelo a ser seguido por la humanidad.

Ante esa cruzada, el gobierno demócrata actualizó su estrategia militar para el mundo, disminuyó las iniciativas de invasión norteamericana directa, que tiene un costo político y económico elevado e impulsa una manera más insidiosa de control geopolítico. En una táctica similar a las asumidas por la administración Reagan (1981-89), que financió oposiciones armadas en contra el gobierno sandinista en Nicaragua, grupos conocidos como Contras, el gobierno de Obama apuesta en la producción y fortalecimiento de disidencias en países que rechazan el mando de Washington. La ola de protestas en diversos países de mayoría musulmana, conocida como «Primavera Árabe», fue percibida y aprovechada como una ventana de oportunidades para que la política exterior norteamericana pudiera desestabilizar regímenes no compatibles con su sistema de dominación . Así lo fue en Libia, y así lo es en Siria.

La lógica de operación estadounidense en la nueva doctrina imperialista de Washington articula los siguientes lineamientos:

1 – Creación de una opinión pública internacional y regional anti-régimen, utilizando como eje «la lucha por democracia»,

2 – Resurrección de diferencias étnicas y religiosas en el interior de los países, explotando en especial minorías al margen del poder de Estado,

3 – Envolvimiento y movilización de los aliados regionales.

La CIA (Central Inteligence Agency) no sólo ayuda a las disidencias armadas, además fomenta, entrena, arma y abastece sus suplementos. Sin embrago, formalmente, así como los EEUU, sus aliados europeos también niegan la participación directa en los conflictos, pero declaran apoyo a los rebeldes en sus objetivos anti-régimen. Luego del desmantelamiento de Libia, la Casa Blanca tiene a Siria y a Irán como blancos inmediatos.

La guerra en Siria: la aplicación de las tres líneas de acción de la Doctrina Obama

Siria, principal blanco de EE.UU. por ahora, conocida por ser el Estado más estable de la región y operador político importante del nacionalismo árabe, siempre fue base de apoyo de los grupos anti-imperialistas del Medio Oriente.[3]. Durante el período de gobierno de la Frente Progresista Nacional (FPN),[4] con inicio en 1963, ese país siempre estuvo relacionado a nivel internacional con el Bloque Socialista y después con Rusia y China, en el intento de construir un estado republicano, laico, igualitario y soberano. Por ese motivo, siempre fue una piedra en el zapato de los estadounidenses y sus aliados [5].

En el tema de Siria, EEUU quiere reproducir la misma estratégica utilizada en Libia: articulación de la opinión pública, disidencias internas y mercenarios, así como apoyo de los aliados regionales. Según señalamos anteriormente, la primera línea de acción está en el plan de los medios, y para ello, utilizar los medios mundiales de comunicación, en especial a Al Jazeera, el más grande vehículo de comunicación del mundo árabe. Esa empresa televisiva no solamente orienta, como también produce hechos relacionados a la guerra civil siria, anunciando manifestaciones artificiales, «informando» muertes y conflictos, con el objetivo central de desmoralizar el gobierno sirio y inflar (o sobrestimar) a las fuerzas de los grupos de disidentes.

Esa manera planificada de manipulación mediático, tan común en otras situaciones [6], no es por acaso. Basta recordar que Al Jazeera es de propriedad de la familia Al Thani, familia real de Qatar (país sede de la empresa). Es por lo menos un engaño creer que Al Jazeera de los Al Thani se preocupe con el bienestar del pueblo sirio, una vez que la misma población qatarí es excluida de los resultados de la renta del crudo, que es de propiedad del Emir Hamadbinkhalifa (el monarca). Ni Qatar, ni Arabia Saudita, otra monarquía absolutista, son modelos de referencia a nivel político o económico para la población siria.

Ese golpe mediático viene acompañado del cerco a los medios de comunicación del Estado y de las organizaciones populares sirias. Conforman su expediente, desde bombardeos al sistema de comunicación estatal hasta la interferencia y bloqueo de señales de radio e Internet de la población, por medio de sabotaje a las transmisiones por satélite. El mundo y el mismo pueblo sirio reciben, casi que exclusivamente, señales de comunicación de las disidencias golpistas y de sus aliados en la región.

La segunda línea de acción estadounidense en la producción de conflictos se relaciona a la creación de disidencias internas. En Siria, el Partido Baath, y sus aliados de la FPN [7] , lograron establecer un equilibrio entre las diferentes etnias e religiones por medio de la edificaciones de un estado laico [8] . Los EEUU incentivan el radicalismo sunnita, para desmembrar la base social de la organización nacional siria. Takfiris [9] extranjeros, mercenarios (libios, tunecinos, jordanes, paquistaníes, sauditas y egipcios) financiados, equipados y entrenados por la CIA [10] y militares de Arabia Saudita, Qatar, Turquía y Israel junto con salafitas sirios ligados a la Hermandad Musulmana son la espina dorsal de los rebeldes.

La frontera de Turquía ha sido la principal base de apoyo logístico y político. El Consejo Nacional Sirio, centro de comando de los rebeldes está instalado en ese país, agentes de la CIA operan ahí construyendo redes de inteligencia para la disidencia, sacan fotos aéreas y de satélites, además de informaciones militares sobre las acciones del Ejército Sirio. Y es por Turquía que grande parte de los equipos llamados de «no letales» [11] de Francia, Alemania y Reino Unido son entregados a los rebeldes. Alemania, por su vez, admitió que envía informaciones logradas por sus navíos en la costa siria.[12] Israel y Turquía tienen un papel relevante enviando órdenes de operaciones especiales (grupo de élite del ejército) para actuar dentro de las fronteras sirias, otra obvia manifestación de la injerencia extrajera en el conflicto [13].

Por fin, le toca al Qatar y a Arabia Saudí el suministro de armamento pesado a los disidentes. [14] La tercera línea de acción de Washington en el conflicto se relaciona a la movilización de sus aliados en el Medio Oriente. El escenario es extremamente desfavorable para Siria en ese campo, siendo que EEUU logró articular diferentes niveles de aportes regionales con los golpistas del Consejo Nacional Sirio. Turquía, Arabia Saudí y Catar están directamente relacionados al suministro de armas. Israel actúa en operaciones de «órdenes» distribuidas dentro de las fronteras sirias, realizando acciones de terror entre la población. El presidente egipcio Mohamed Mursi, miembro de la Hermandad Musulmana, realizó declaraciones a favor del cambio del régimen. Extraoficialmente, miembros de la Hermandad están actuando entre los rebeldes, misma postura asumida por Jordania. Complementando este repertorio anti-sirio se ubica Reino Unido, Alemania y Francia, que abastecen los suplementos para las organizaciones que hacen oposición.

EEUU tiene el objetivo claro de crear una situación de conflicto permanente en el Medio Oriente, para abrir camino a la desestabilización de Siria y de Irán. Así, arma países aliados que están dentro del círculo de fuego del confronto, aportando para el desequilibrio de la correlación de fuerzas en la región, a favor del Occidente. Es evidente que los intereses económicos que están inseridos en la dinámica de operación del imperialismo, principalmente en relación al crudo [15] , serán garantizados de manera más sólida con la derrocada de los países de orientación soberana y pan-árabe. Sin embargo, la guerra es, por si misma, un negocio redondo. La venta de armas norteamericanas para el mundo, en el año 2011, sufrió uno incremento de tres veces más, llegando a la cifra de 66,3 miles de millones de dolares, un récord. Más de la mitad de ese valor se compró por los aliados del Golfo Pérsico (con destaque para la Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Omán[16]. La combinación entre la producción de conflictos y el mercado bélico no es novedad, es parte del intento de la orientación de la economía estadounidense en crisis, por medio del fortalecimiento del complexo militar-industrial, utilizada diversas veces por la clase dirigente norteamericana.

La articulación de esos tres lineamientos de acción relanzados por Washington, clasificamos como la Doctrina Obama. [17] En ese nuevo abordaje, la CIA asume relevancia en la política exterior de los EEUU, a causar la disminución del papel del Pentágono (Departamento de Defensa), que en la administración Bush fue la herramienta principal de acción estratégica. Existe una tendencia de las operaciones militares estadounidenses tener como linea general la desestabilización de gobiernos y la explotación del mercado de armas que viene de los conflictos armados, inducidos por ellos mismos. El aparente alejamiento en relación a las guerras en Libia y Siria, aportando con los rebeldes, sin utilizar la invasión terrestre oficial, ya señala que la Casa Blanca busca formas más efectivas en el mantenimiento de su poder en el escenario mundial, sin deformar aun más su imagen frente a la opinión pública.

La Doctrina Obama oculta el carácter de la guerra en Siria. No corresponde a un conflicto domestico, pero de una refundación de la lógica de dominio imperialista en el Medio Oriente y en el norte de África. La orientación de oposiciones armadas internas, en Libia y ahora en Siria, tiene ventajas importantes para el condominio del poder norteamericano.

Primero por establecer un discurso general más blando para la opinión pública internacional, la supuesta «lucha por democracia», un marketing de guerra más amplio que la lucha en contra el «terrorismo» (sin abandonarlo). Dialoga, así, con el sistema ideológico europeo – norteamericano, que tiene como fondo la creencia en la misión de carácter democrático del Occidente, siendo ellos «los pueblos elegidos», destinados a irradiar la «libertad» para el mundo, «incluir las naciones salvajes a la humanidad capitalista liberal», sacarlos del «retraso oriental, musulmán», es decir, sacarlos de ellos mismos.

Esa visión que se lanza a ser universal, guarda raíces feudales, en el cristianismo cruzado, y es aceptable en el sentido común europeo y estadounidense, así como las élites occidentales de Latinoamérica, África y Asia. Hasta los sectores de orientación crítica y de izquierda, en su gran parte, no están lejos del cliché «libertad y democracia», no quieren denunciar esa posición y apoyar al gobierno sirio. Optan por falsas salidas, puramente retóricas, del tipo «apoyo a la revolución siria, abajo al gobierno», como se hubiese algún elemento progresista entre las falanges de mercenarios y fanáticos religiosos que se reúnen en torno de la oposición armada, y mistifican el apoyo popular a la disidencia y los éxitos[18] del Consejo Nacional Sirio (CNS) y del Ejército Libre de Siria (ELS). [19]

Calentar el mercado de armas es otra ventaja objetiva con el nuevo abordaje estadounidense. Es útil para ese tema el envolvimiento amplio de naciones en conflicto, porque explotan el mercado consumidor generado por la guerra. Una guerra sin fin, en la cual el peso de un aliado es calculado por la cantidad de equipo militar que se puede comprar. La extensión temporal y territorial del conflicto aún tiene el beneficio de extender la demanda por suplementos por las partes bélicas, lógica que influencia decisiones de la Casa Blanca y del Congreso, que sufren presión por el lobby del complexo militar-industrial, interesados directos por el confronto. Al final, la guerra es una oportunidad de negocios que EEUU saben sacar provecho como ninguna otra nación. Además, de los datos ya presentados, existe un mercado millonario de mercenarios, monopolizados por empresas norteamericanas de propriedad de ex funcionarios del gobierno, de la CIA y del Departamento de Seguridad. Esas corporaciones, que tienen como delegado más destacado la antigua Blackwater Worldwide (atualXe), reclutan ex soldados de sectores de élite del ejército para que ejecuten operaciones ilegales (aquellas que CIA no puede hacer directamente por limitaciones legales), como asesinatos, atentados, torturas, etc. Ellas actúan como fuerza auxiliar en Afganistán e Iraq y tuvieran un rol en la derrocada de Gadafi en Libia. Actualmente, realizan operaciones junto al ELS en Siria, lanzan la era moderna de las guerras tercerizadas.

Los intereses económicos, principalmente de la industria petrolífera, son los más destacados. Sin embargo, la industria de las armas, de seguridad (mercenarios) y construcción civil (economía de reconstrucción post guerra), a pesar de presentar intereses más discretos, ganan destaque en medio a un ambiente de crisis económica internacional. Por fin, el interese de los bancos, que tienen ganas de actuar en el mercado de préstamos a los gobiernos títeres (como pasa hoy en Afganistán, Iraq y Libia), disfrutando con interés de deudas impagables, hechas generalmente por tramas.

La Doctrina Obama alcanzó un nivel de sofisticación en la política exterior imposible para la estrecha visión de George W. Bush y del actual candidato republicano Mitt Romney. Es un intento decidido, sin embargo, limitado de contener la tendencia decreciente del poder estadounidense en las relaciones internacionales. El tono pretencioso en las declaraciones de Barack Obama y de los jefes de Estado europeos en cuanto a la necesidad de «democracia» y del fin del régimen de Baath en Siria contrastan con el ambiente de dudas y de inestabilidad económica y social que viven sus proprias «democracias». El poder de decisión de las potencias imperialistas es limitado, cada vez más, por las contradicciones de su mismo sistema de reproducción material. El imperialismo lucha para sobrevivir. La supervivencia es siempre más violenta do que la vida.

La política de tierra arrasada

El objetivo inmediato de las operaciones de la CIA junto a las disidencias (CNS y ELS) es destruir la viabilidad nacional siria. Para allá del declarado «fin de la dictadura de Bashar Al Assad y por la democracia», lo que se planifica es la «vulgarización»[20] del territorio, construcción de gobiernos títeres en pequeños estados étnicos-religiosos[21]. Tal medida abriría puertas para los objetivos estratégicos de gobiernos pro-occidentales en Medio Oriente.

Para Israel, el plan de fragmentación en la región del levante [22] en un rincón de estados débiles es una doctrina geopolítica antigua, de ideología sionista y ganó fuerza en los 80 bajo el nombre de Plan Yinon. Las directrices señaladas en el artículo «A Strategy for Israel in the Nineteen Eighties» (1982), escrito por Oded Yinon, defienden que la auto afirmación del Estado de Israel depende de la división de Siria y Iraq en micro estados religiosos, confesionales y étnicos.[23]

Ya para las monarquías sunnitas wahhabitas, como Arabia Saudí, Atar, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein así como Jordania, la descomposición de Siria significa un golpe mortal en el enemigo político-ideológico antiguo, el republicanismo pan árabe, que vigora en Damasco desde los 60. Además de ser en la dimensión religiosa una conducción de aislamiento doxiismo.

Turquía, además de aportar con los esfuerzos norteamericanos por conformar su condominio de poder (OTAN), tiene objetivos proprios y complejos, principalmente referente al tema curdo. Apoya a la creación de un Estado Curdo dentro de las áreas del Kurdistán Iraquí y Sirio, a excepción en esa tendencia que se queda dentro de su proprio territorio. Mantiene relaciones diplomáticas con el gobierno regional del Kurdistán (Iraq) sin pasar por cualquiera mediación con el gobierno central en Bagdad. Pero el principal problema de Ancara es con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, una organización revolucionaria que percibió la conducción del imperialismo y apoya el gobierno de Damasco, y, además, ha ganado expresiva fuerza en las áreas curdas dentro del territorio turco. El Gobierno Turco ha sido uno de los actores principales de la guerra en Siria, es la principal retaguardia estratégica del CNS y del ELS, la cabeza de puente del imperialismo en el conflicto.

Desde el día 04 de octubre, la situación militar entre Turquía y Siria se agrava a cada día, tras la votación del Parlamento turco por la autorización al Ejército de realizar operaciones en territorios del país vecino. El auge de esa medida supuestamente fue la muerte de cinco personas en una aldea turca de Akçakale, en la región que hace frontera (03/10), debido a disparos de artillería del Ejército de Siria. Hecho extremamente contrario, la que tales disparos parecen como una agresión de Damasco, pero otras posibilidades no son levantadas. Hay indicios de accidente, ya que los combates entre los disidentes armados y el Ejército Sirio se pasan cerca de ahí, en territorio sirio. Otra posibilidad es que los proprios rebeldes (junto a los que los apoyan) tengan creado un ataque de provocación, generando una excusa para que Turquía entrara formalmente en la guerra. El gobierno de Bashar Al Assad es vigilante, en respuesta oficial declara que están siendo investigadas las circunstancias de los disparos. Sin embargo, a parte de los responsables y sus razones, ese hecho fue extremamente positivo para la disidencia y para la alianza pro-occidental que lo apoya. Hasta ahora, tanto Siria cuanto Turquía disparan morteros de represalia, de acuerdo con el protocolo de los tratados internacionales. La situación se degrada y la guerra entre los dos países se acerca cada vez más. La presunta agresión aporta con los objetivos del Primer Ministro turco, Tayyip Erdogan, que ya hace tiempo busca motivos, reales o no, para justificar una guerra abierta en contra Siria. Ejemplo de eso es el intento de Turquía de provocar un conflicto abierto por medio de una invasión de su espacio aéreo sirio [24] y la retaguardia que ofrece a los efectivos y equipos militares de los rebeldes anti-gobierno de Assad.

Es necesario considerar otra dimensión del conflicto, la barbarie en contra de la población y los símbolos nacionales, culturales y religiosos del pueblo sirio. Ademas del intento de dividir el Estado y su territorio, es fundamental que los disidentes y sus aliados, para que lleguen a sus objetivos, promuevan la destrucción de las bases de manifestación de un sentimiento nacional. La demolición del patrimonio histórico – cultural, como ataque en contra mezquitas, iglesias, locales sagrados de peregrinación, sitios arqueológicos, obras de arquitectura de miles de años, como pasan en las ciudades de Aleppo y Homs, es una prueba de que la subjetividad de los sirios también es un blanco militar.

La destrucción de los monumentos ha pasado de forma sistemática, a crear un impacto psicológico de masas, con gran alcance y efecto de larga duración. Además, francotiradores disparan contra manifestantes y espectadores de actos públicos en contra o en favor del gobierno, a diseminar el terror entre el pueblo.[25] No es sin propósito que el Consejo Nacional Sirio utiliza otra bandera, distinta del pabellón oficial de la República Árabe Siria[26]. Dividir el territorio, soterrar la historia, profanar los símbolos, agredir la memoria individual y colectiva también son expresiones de la estrategia occidental, la dimensión psicológica (diseminar el terror o guerra psicológica) también es un instrumento militar.

Sin embargo, para destruir la viabilidad nacional siria, la disidencia ejecuta la política de tierra arrasada. Acciona en sentido de dilacerar la capacidad económica, política, militar, diplomática y simbólica del Estado, pero también acciona de manera psicológica sobre la población, sacando parcelas de su subjetividad, de su trayectoria individual, comunitaria y social. Es una guerra total , no se trata de sacar un gobernante o cambiar un régimen, se trata de destruir Siria y su pueblo, en su dimensión de proyecto pan-árabe, como pueblo soberano y autodeterminado, como fragmento singular de la humanidad.

La resistencia del gobierno y del pueblo sirio

Mismo con todo aparato mediático, la llamada disidencia siria no consolidó un amplio movimiento de masas en contra el gobierno de Bashar al Assad, la fuerza de los rebeldes esta directamente relacionada al apoyo extranjero en armamentos, suplementos, informaciones y mercenarios. Mientras tanto la población se unifica en torno de la defensa de Siria, realizando fuertes manifestaciones en contra de la guerra civil y en apoyo al régimen. De manera voluntaria, miles de jóvenes se alistan en el Ejército Árabe de Siria, oponiéndose a la información sobre las deserciones masivas.

Son cada vez más evidentes los intentos de la disidencia entre la población siria, mismo la parte que esta en contra del gobierno de Bashar Al Assad, que existe y se organiza en partidos de oposición al gobierno, no se admite la solución pro-occidente, tampoco el desmembramiento de la unidad territorial. Ese hecho constriñe el desarrollo de un opinión pública interna anti-régimen.

En el campo internacional, el Gobierno sirio tiene el aporte activo de Rusia, China, India y Ira en las disputas diplomáticas. Hezbollah (Líbano) también participa del movimiento internacional de apoyo al gobierno sirio, principalmente a denunciar los intereses de Israel en la descomposición del efectivo militar y político del país vecino. En la ONU, a cada día más países transitan de la situación de apoyo a los rebeldes a una posición abstencionista, lo que hace mejorar mucho el efectivo diplomático y la capacidad de Damasco solidificar uno campo de disputa y defensa mas amplio en el escenario internacional. Ejemplo de ello son los resultados de la conferencia del movimiento de los países No- Alineados, que se paso en Teherán, en agosto, cumbre que fortaleció la posición de una solución política y el rechazo a la intervención de las potencias occidentales en el conflicto.

En el teatro de guerra, el Estado sirio ha alcanzado éxitos significativos. Primero, porque logró desarrollar una estrategia de combate de alto-rendición. Logró aislar la línea de abastecimiento logístico de los rebeldes, bloqueando las principales rutas de acceso a Turquía, y sin esa oferta de suplementos, los grupos armados pierden capacidad operacional de forma significativa. En la materia de inteligencia, agentes del gobierno sirio están infiltrados en el interior de las líneas rebeldes y ya lograron derrumbar un gran número de grupos armados y destruir depósitos de armas, suplementos y equipos de comunicación. La victoria en los combates en la región de Aleppo tuvo una fuerte repercusión en la moral de la disidencia, que empieza a retroceder de las posiciones que había conquistado en el noroeste del país, principal área de contacto con los grupos de apoyo establecidos en la frontera de Turquía. El grande eje estratégico del conflicto esta al norte del país (frontera turca), ubicada entre Latakia y AlHasakah. Latakia es un rincón alauita, pro-gobierno, más al este se ubica Aleppo, región más «caliente» del conflicto, y en la provincia de Al Hasakah el gobierno tiene el aporte de las guerrillas del Partido de los Trabajadores de Kurdistán, que aíslan parte considerable de la frontera noreste, que según informaciones extraoficiales, es la línea de comunicación de los apoyos al gobierno desde Irán.

Por fin, el pueblo sirio ingresó en la resistencia en contra el golpe, el Gobierno construyó un sistema de comunicación directo con la población, que informa a las autoridades sobre las acciones de los rebeldes, los lugares donde se ocultan y la ubicación de contrabandistas y agentes extranjeros en operación en el país. La consciencia nacional siria parece comprender que los problemas sirios deben ser resueltos por la población y no por extranjeros o grupos anti-nacionales. Ese hecho ha sido ignorado por parte del occidente. La solución militar esta lejos de ser una estrategia victoriosa para los disidentes, sin embargo, puede ser extendida por la cooperación activa de sus patrocinadores occidentales y pro occidentales. En la dimensión social, se encuentra cada vez más aislados del pueblo sirio, y cuanto más amplio el aislamiento, más cruel se hace su «modus operandi».

Disyuntiva Estratégica del Mundo Árabe

Los resultados del conflicto en curso en Siria definen en grande parte el destino del Medio Oriente. La victoria del gobierno de Siria implica en la supervivencia del nacionalismo árabe, y en la elevación del postín político de esa corriente del pensamiento presente en Damasco, su principal foco de difusión. Antes de todo, por se tratar de una ideología de las clases subalternas del mundo árabe, que tiene una cultura política permeable a las posiciones de confrontación al imperialismo y defensa del republicanismo y de la laicismo de las instituciones públicas. El proyecto panárabe, que vislumbra la creación de solamente un Estado para los pueblos árabes, se mantiene vivo mientras el régimen sirio resista.

El vigor de ese proyecto reside principalmente en la capacidad de la intelectualidad siria en percibir que el tema nacional árabe pasa por la creación de un estado que sea conformado por Siria, Líbano, Jordania y Palestina, al inicio, con posibilidades de expansión para Iraq y la Península Arábiga. Un estado viable nacionalmente y capaz de tener una posición más favorable en las relaciones internacionales. [27]

El destino de Irán está relacionado con la guerra en el Levante. De alguna manera, la ofensiva imperialista sobre el pueblo iraní ya empezó y los combates se pasaron en las calles de Siria. Israel ya admitió que «puede» realizar operaciones de sabotaje en contra de las instalaciones nucleares iraníes. Las monarquías pro-estadounidenses se arman y afinan el discurso con Washington, «el ataque a Teherán pasa por Damasco» es la linea conductora de la estrategia norte-americana.[28] Así como la causa palestina, la estabilidad en Líbano son influenciados directamente por la situación en Siria. Sin embargo, Hamas, que se exilió en las últimas décadas en Damasco y participó hasta agosto del movimiento de apoyo al gobierno de Assad, rompió la alianza y se posicionó en favor de la alianza anti-Siria, acercándose del área de influencia del Catar.[29] Ya el Hezbollah ha participado enviando combatientes para las líneas de defensa del gobierno sirio [30].

La disyuntiva histórica y estratégica en el Medio Oriente no se comporta en la contradicción entre democracia y dictadura, como anuncia el occidente desde la llamada «Primavera Árabe». Las reivindicaciones de libertad y democracia son legítimas, pero no están aisladas el contexto social e internacional del Mundo Árabe. El curso de los hechos ha señalado que la contradicción principal está en la consolidación de una trayectoria soberana para los pueblos árabes en contra de la profundización del sistema neocolonial pro-occidente [32]. Autodeterminación versus subordinación imperialista.

Los sectores socialistas, revolucionarios, populares y democráticos caminan hacia un rumbo político adecuado en Siria, contribuyen con el gobierno y engrosan las filas en contra del fundamentalismo y el imperialismo. En ese proceso, amplían su presencia política junto a las masas, consolidan bases populares y acumulan fuerza social y autoridad política para plantear reformas, cambios y perfeccionamiento en el régimen, necesarios para este momento histórico. El resultado de esa línea de acción puede llegar a lanzar nuevos niveles de disputa en la sociedad siria, dentro de un ambiente de soberanía y unidad nacional.

La victoria está en las manos del pueblo sirio y en la solidaridad de todos los oprimidos del mundo. Por ello, es necesario combatir las ilusiones en relación al carácter de la disidencia en Siria y percibir la realidad existente para allá de ese terrible juego de sombras.

[3] La compleja configuración política y religiosa presente en el Medio Oriente, tratada de una forma más general y sintética, puede ser comprendida a partir de dos grande campos.

El campo conformado por tendencias fundamentalistas del sunnismo, que con sus diferencias internas convergen en una visión ortodoxa del Islã, en la cual se ubican el wahhabismo y el salafismo. El wahhabismo tubo inicio en el siglo XVIII, en Arabia Saudita con Muhammad binAbd al Wahhab, su pensamiento hace referencia al juramento de lealtad del musulmán al su gobierno y la adopción de la sharia – ley religiosa de Isla ortodoxo, que determina las bases del estado, del gobierno y de la organización de la sociedad a partir de una visión de la teocracia. Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes y Bahrein, todas monarquías sunnitas, siendo las dos primeras monarquías absolutistas, adoptan y buscan difundir el wahhabismo, a promover la persecución de musulmanes chiitas y de tendencias islámicas con influencia sufi (considerada una corriente herética, principalmente por no adoptaren la sharia) dentro y afuera de sus fronteras. Son aliadas estratégicas de los EUA en Medio Oriente, y tienen relaciones comerciales importantes con el crudo y armas. Al Qaeda es la organización wahhabita más conocida, financiada por la CIA en los 70 y 80 para combatir los soviéticos en Afganistán, se orientó en los 90 por una visión anti-occidental, sin despreciar, sin embargo, alianzas tácticas con el Occidente para combatir regímenes y organizaciones políticas laicas o religiosas de orientación chiita. Los salafitas, por su vez, vienen de la profundización del wahhabismo, son una corriente minoritaria dentro del islamismo sunnita, se fortalece en Libia, Túnez, Egipto e Iraq, luego la llamada «Primavera Árabe», con ataques en contra cristianos y musulmanes chiitas o sunnitas moderados. La Hermandad Musulmana, organización internacional fundada en Egipto en 1928 es el más grande exponente del salafismo.

[4] Organización de frente hoy en el gobierno, que tiene como integrantes 8 partidos, entre ellos el Partido Árabe Socialista Baath.

[5] Con destaque para el Estado de Israel e las monarquías de la región, en especial Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

[6] Basta recordar el fracasado golpe de estado en Venezuela, en abril de 2002, cuando RCTV (principal canal televisivo del país) anunció durante semana las manifestaciones en contra del Presidente Hugo Chávez y así ignoraba las manifestaciones en su favor. La rede de TV llegó incluso a anunciar detalles del golpe antes mesmo de los hechos en si.

[7] Conformada por el Partido Árabe Socialista Al-Baath – PASB, Partido Comunista Sirio – PCS, Partido Unión Socialista Árabe, Partido Nacional Socialista Sirio, Partido del Movimiento Socialista Árabe, Partido Nacional Al-Ahd, Partido de la Unión Democrática Socialista, Partido Sindicalista Socialista Democrático y el Partido Sindicalista Socialista.

[8] El panorama religioso presenta 74% de musulmanes sunnitas y cerca de 15% de chiitas (entre ellos alauitas y drusos) y otros 10% de cristianos. Referente a las etnias, 85% son árabes, la principal minoría son los curdos que llega a cerca de 13% de la población. Los alauitas, aunque no sean considerados islámicos por los demás musulmanes, se auto identifican como chiitas. Bashar al Assad (actual presidente) pertenece a ese sector. Debido a la naturaleza popular del chiismo, grande parte de los alauitas es partidaria del Baath. Los drusos, secta islámica de orientación chiita, consideraba hereje por los sunnitas, también apoyan al gobierno sirio. Grande parte etnia curda es de musulmanes sunnitas, sin embargo, son combatidos por los sunnitas wahhabitas porque tienen una teológica relacionada al sincretismo, que reúne elementos del Iazdaismo (antigua religión de la etnia) y influencias sufi. El Partido de los Trabajadores del Kurdistán apoya al gobierno sirio.

[9] Musulmanes que acusan otro musulmán de herejía. Los Takfiris, en ese contexto, son generalmente salafitas.

[10] New York Times, 21/06/2012.

[11] En un conflicto de esa naturaleza todo apoyo es militar. La oferta de equipos «no letales» por parte de las potencias occidentales intenta ocultar la opinión pública internacional, a omitir sus verdaderos intereses en la queda del régimen sirio. Nada garantiza que no son equipos militares, y aunque fuesen no letales, una guerra no se vence soló con armas y munición, alimentos, medicinas, instrumentos de comunicación y transporte son tan valiosos y decisivos cuanto fusil y balas.

[12] Fuente: Reuters 16/08/2012.

[13] Fuente: http://actualidad.rt.com 20/02/2012

[14] Fuente: http://www.independent.co.uk/ 13/06/2012

[15] Recientemente, se descubrieron nuevas reservas de gas en varios puntos del territorio sirio, con destaque para depósitos ubicados en su mar territorial.

[16] Fuente: New York Times, 26/08/2012

[17] Es importante reafirmar que los elementos que llamamos «Doctrina Obama» no son novedades en la política imperialista yanqui, con intensidades distintas se utilizaron en diversos gobiernos, principalmente luego la sistematización hecha por Henry Kissinger (Secretario de Estado de EEUU entre 1973-77). Lo que pretendemos con esa caracterización es dar refuerzo al registro proprio asumido por la administración de Barack Obama, no que se relaciona a la política exterior, distinta de la lógica de su antecesor, George W. Bush.

[18] Un ejemplo, para señalar la superficialidad de algunos análisis supuestamente revolucionarios, el atentado de 18 de julio a la sede de Seguridad Nacional Siria, en Damasco, que llevó a la muerte 4 generales del Ejército, fue celebrada por la prensa ultra-izquierdista brasileña y mundial como hecho de un «auténtico» levante revolucionario en Siria. Desconocen que tal operación (llamada «volcán de Damasco») fue dirigida por uno de los principales agentes de la CIA en Medio Oriente, el príncipe saudí Bandar ben Sultán ben Abdelazziz Al Saud, muerto por un atentado a bomba en el día 26 de julio, era hijo del Ministro de la Defensa saudí de 1963 hasta 2011, el príncipe Sultán. Bandar ben Sultán fue embajador en Washington (1983-2005) y tenía relaciones con George Bush, que pasó a ser llamado por la prensa norteamericana de Bandar Bush. Son superficiales esas lecturas que buscan valor revolucionario en un ataque organizado por la CIA y ejecutado por un príncipe de Arabia Saudí, una monarquía absolutista y aliada más importante de EEUU, después de Israel, en la región. Esos análisis no investigan los hechos, solamente hacen una interpretación a la sombra de un esquema. Para ellos, el dogma reemplaza el método.

[19] Respectivamente la estructura y militar de disidencia.

[20] Estrategia adoptada por EEUU en Yugoslavia en los 90, que llevó la división del país en diversos estados identificados por etnias (Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Servia y Macedonia). El fomento a las disidencias y el interrogatorio artificial de los estados plurinacionales son una de los lineamientos de actuación de la política exterior norteamericana.

[21] «Maplecroft de Gran Bretaña, que es especializada en gestión en riesgo estratégico, dice que nosotros estamos a atestiguar la banalización del Estado Sirio: «curdos no norte, drusos en las montañas del sur, alawitas en la región noroeste del litoral de montañas y la mayoría sunnita en otro lugar.» Mahdi Darius Nazemroaya .Global Research. 15/08/2012.

[22] Levante que corresponde a la región geográfica donde se ubican Líbano, Siria, Jordania, Palestina e Iraq.

[23] “(…) Disolución total del Líbano en cinco provincias actúa como un antecedente para todo el mundo árabe, donde también se ubican Egipto, Siria, Iraq y en la Península Arábiga y ya se sigue esa línea. La disolución de Siria y de Iraq, más tarde, en áreas definidas por etnia y religión, como en Líbano, es blanco primario de Israel en la frente oriental, a largo plazo, mientras la disolución del poder militar de los Estados sirve como el destino de curto plazo. Siria va desmoronar, de acuerdo con su estructura étnica y religiosa, en varios estados, como en el actual Líbano, de modo que habrá un estado chiita Alauita, al largo de su costa, un estado sunnita en la área de Aleppo, otro estado sunnita en Damasco, hostil a su vecino del norte, y los drusos, que va a crear un estado, quizás en nuestra Golan (Israel), y ciertamente en Hauran y en norte de Jordania. Ese estado de cosas va a ser la garantía de paz y seguridad en la región, a largo plazo, y que el objetivo ya esta al nuestro alcance hoy.»YINON, Oded, A Strategy for Israel in the Nineteen Eighties,1982. Publicado en el Periódico KIVUNIM, bajo responsabilidad del Departamento de Publicidad de The World ZionistOrganization, Jerusalén.

Fuente:http://members.tripod.com/alabasters_archive/zionist_plan.html

[24] Tales provocaciones turcas empezaron hace meses. En el día 22 de julio de 2012, un caza turco fue blanco de la fuerzas Sirias cuando invadió el espacio aéreo de ese país. Ninguna retractación fue hecha por el gobierno de Ancara.

[25] Otra práctica muy similar a la utilizada en el intento de golpe en Venezuela en 2002.

[26] Misma táctica simbólica utilizado por los rebeldes libios anti-Gadaffi, que han resucitado la bandera de la finada monarquía de aquello país.

[27] Es importante recordar las iniciativas históricas en ese sentido con la breve unificación en la República Árabe Unida (Siria y Egipto) en 1958 hasta 1961, con la participación del Yemen del Norte se conforma los Estados Árabes Unidos. Iraq en 1960 también estuvo en negociación para adherir el nuevo arreglo estatal, pero la unidad no se consolidó y colapsó en 61. Y el intento entre 1972 hasta 77 de la creación de la Confederación de Repúblicas Árabes que abarcaría a Siria, Egipto y Libia.

[28] Ver entrevista con Tony Cartalucci, analista político. Escribe para Global Research y Activist Post.

Disponible en: http://www.resistir.info/moriente/cartalucci_18set12.html

[29] Hamas (grupo dirigente en la Franja de Gaza/Palestina) discute la transferencia de la oficina de la organización para Doha (Catar) o El Cairo (Egipto). En las últimas semanas, la dirección del Hamas se presentó públicamente en compañía de delegados de los Al Thani (familia real del Catar).

Fuentes:http://www.bbc.co.uk, http://mtja.com.br/,http://www.estadao.com.br.

[30]Fuente: “Hezbollah envió combatientes para apoyar Bashar Al-Assad “ fuente: http://portuguese.ruvr.ru/ 02/10/2012

[31] Si las reivindicaciones democráticas representasen el combustible de las revueltas, las monarquías sunnitas de la península Arábiga no estarían en relativa calma con relación a los conflictos sociales (excepto Bahrein que contó con algunas manifestaciones de mayoría chiita), mucho menos estarían apoyando movimientos «democráticos» de oposición en Siria. Apoyan eses movimientos justo por no ser democráticos, mucho menos sirios, pero por ser pro-occidente y sunnitas wahhabitas.

(Estudio exploratorio de la coyuntura de Siria. Finalizado el 08 de octubre de 2012)

**Politólogo, miembro del Cedebrás e del Consejo Editorial de La Revista «Bandung». Es militante de las Brigadas Populares

http://www.telesurtv.net/articulos/2012/11/09/doctrina-obama-y-la-guerra-en-siria-4725.html

 

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