Diario de una auxiliar en un Hospital Públiko 40

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Cuaderno de Bitácora 30 de abril, víspera del Día del día de la Clase Trabajadora: Primero de Mayo.

Aunque la normalidad se va instaurando en la vida del hospital, siguen apareciendo en mi planta de Traumatología (hoy día batiburrillo de especialidades), tenemos casos sospechosos de Covid, es decir, personas con una fractura y una neumonía. Nosotras ya nos hemos habituado a trabajar como alienígenas de andar por casa: gorro, bata, pantalla y mascarillas, y de esa guisa permanecemos, sin contar la pantalla, toda la jornada. Bastante glamurosas (no tan glamurosas como alguien de la gerencia repartiendo cajas de sándwiches de Rodilla por las plantas del hospital para salir en los medios).
Por otro lado, hoy he escuchado varios análisis político-científicos de pacientes que se pasan el día encerrados en sus habitaciones viendo televisión (gratis desde que comenzara la pandemia) y de dos trabajadoras de la limpieza en los treinta segundos de viaje de ascensor, y en ambos casos hablaban exactamente de lo mismo, donde el diagnóstico de la crisis del coronavirus era idéntico, resumiendo; “está claro que los chinos han diseminado el virus por la atmósfera con la perversa idea de hacerse con el control de la economía mundial”, y esa es la explicación, según estas personas, de que no vean desde que comenzara la crisis, chinos por el barrio. Sin duda, otro gran éxito de Mediaset y Atresmedia.
Antes que auxiliar de enfermería ni concejala, soy mujer trabajadora. Nunca en ningún momento, olvido esta condición. En cualquier ocupación de mi trayectoria laboral, he procurado no solo hacer valer mis derechos sino el de mis compañeras, con más o menos éxito, granjeándome aliadas y adversarias, e incluso algún despido. De ningún modo me ha servido en la vida para conformarme aquella manida expresión de “es lo que hay”.
Aunque soy tímida, afable y mantengo casi siempre la serenidad, alguien un día me habló de la lucha de clases, de la dictadura del proletariado… e hizo más: poner muchos libros a mi disposición. Dejó que me equivocara, cayera y me levantara y comprobara por mí misma que el mundo no es tan grande, que yo tengo cosas que aportar a esta inmensa trinchera del bando de l@s oprimid@s, que las empresas no son nada sin la mano de obra, y que los cambios se logran desde lo colectivo y la lucha organizada con disciplina, análisis y esfuerzo personal. Con esos mimbres crecí, y toda esa serenidad y afabilidad en mí características, se llenan a diario de discurso de clase y rebeldía. Porque he de agradecer que alguien un día me enseñara a ser con toda la cordura, una perfecta loca revolucionaria.
A JM, mi padre.

Pdt- El mundo va cambiar de base, los nada de hoy todo han de ser.
¡Venceremos!

Tania Pasca Parrilla
#MasSanidad 🏥
#MenosCorona 👑🦠

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