Diario de una auxiliar en un Hospital Públiko 39

Publicidad

Cuaderno de Bitácora 29 de abril, día Internacional de la DANZA.

Yo formé parte del mundo de la danza muchísimos años y bueno, pertenezco a una familia de danzarinas, donde bailar es una manera de expresar, sentir y respirar. La danza es vida.
Se habla mucho en estos días de los equipos de fútbol, de la liga, de modificar los entrenamientos, de hacerles test a los muchachos… ¡Ains!
Pero, ¿qué hay de las compañías de danza, música y teatro? Una bailarina necesita horas y años de práctica diaria para llegar a interiorizar la magia que transmite. Ahora con el mundo en Standby todo ese esfuerzo está siendo malgastado y la verdad, qué oscuridad tan grande hasta que los escenarios vuelvan a vibrar de estética, armonía, compás y emociones.

Volviendo al diario hospitalario, diré que retomo mi labor con amor y rabia. Amor y rabia por las compañeras que en unos días desaparecerán de nuestra planilla como compas y heroínas que vinieron a enfrentarse al virus a nuestro lado.
Rabia porque en las habitaciones se siguen compartiendo minúsculos espacios. Rabia porque la dirección del hospital nos está cambiando las taquillas a otras ligeramente más grandes, pero compartidas para dos; ya anuncio que cuando llegue el cambio de la mía, me planto en gerencia para ver dónde se cambian ell@s, y exigir el mismo trato.
Siento rabia por las cosas que no van a cambiar ni que la muerte nos espere en la puerta con la guadaña afilada, pues ¿no tengo a una compañera enfermera que alaba a Albert Rivera como político ejemplar porque dimitió, o a otra que dice no gustarle los festejos taurinos pero los respeta y le gusta el morbo que genera, u otras que comparten vídeos del inefable Carlos Cuesta o directamente animan a la cacerolada-tarada de VOX? Todas ellas con estudios superiores, servidoras y firmes defensoras de la sanidad pública.
Este mundo o lo cambia el capitalismo por interés saltándose sus propias líneas rojas, o nos extinguimos. La gente tiene tan poca capacidad de crítica y reflexión que sigue navegando tranquilamente en el mar que nos va a ahogar. Sí, en realidad más rabia que amor.
Hoy, en el día Internacional de la Danza para escribir este cuaderno he puesto en mis auriculares “Sin muros ni candados” de Dorantes y Renaud Garcia-Fons, y me he reconciliado con la alegría de vivir. Mis músculos se han emocionado al llegarles las vibraciones musicales de esos acordes jazz-flamencos, que encierran tanto amor y rabia, transportándome a momentos pasados vividos, donde bailar era un reto corporal, un entrelazar perfecto de personas unidas por notas musicales, elevando a lo más alto cuerpo y mente.

Pdt- Cuando alcancemos “la nueva era libres de coronavirus”, nos debemos un baile, kariño.
¡Venceremos!

Tania Pasca Parrilla
#MasSanidad 🏥
#MenosCorona 👑🦠

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More