Diario de una auxiliar en un Hospital Públiko 34

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Cuaderno de Bitácora 23 de abril, día del libro.

A más de uno le vendría fenomenal ocupar su tiempo de confinamiento precisamente a LEER algo más que memes y titulares en redes sociales. Sé de mucha gente que más que confinada, está confitada, y solo sueltan cosas almibaradas y pegajosas. Las mismas personas que te dicen que l@s niñ@s a partir de 27 van a salir a chupar las estanterías de los supermercados, o que en China se cocinó el virus en un laboratorio en connivencia con un pangolín (que de toda la vida hemos hablado de los famosos pangolines apareándose con los murciélagos, cuyos vástagos suelen comer los habitantes de Wuhan), son las mismas personas a quienes jamás oirás una crítica al ensañamiento y abuso policial, a la criminal privatización de las residencias de mayores o al desigual acceso a la educación que están teniendo l@s estudiantes de Necesidades Educativas Especiales, o piensan que Isa Serra (si es que la conocen) merece entrar en prisión por haber participado en parar un desahucio, cosa que yo también he hecho, y no les parezco muy criminal. Son la clase de personas que defienden la caridad de Amancio Ortega y la propiedad privada, como si ell@s mism@s fuera terratenientes, y no currit@s de siempre. Esta es la gente que me desespera y le da oxígeno a la ultraderecha, la derechona y la derechita cobarde de este país.
En estos días de bélica vida hospitalaria, pensé en las personas que están pendientes de un trasplante de órganos, esas cuya esperanza de vida estriba en una hipotética muerte cerebral de un sujeto por accidente y poder sobrevivir gracias a la donación. Ahora con todo el mundo encerrado en casa, esa posibilidad ha disminuido drásticamente. Además, los extremos cuidados que necesita un receptor, y los hospitales convertidos en auténticas amenazas para cualquiera, la vida de estos enfermos sí que está siendo golpeada con extrema crudeza, y no quería que esta crónica se olvidara de ell@s.
En estos días de bélica vida hospitalaria, se hacen estudios caseros entre el personal de por qué el virus nos ataca a unas sí y a otras no, por qué los test dan negativos a quienes enferman y a veces con ligeros síntomas dan positivos. Por ejemplo, hace semanas observamos que las personas fumadoras, no estaban siendo especialmente vulnerables a pesar de que es una enfermedad que ataca a las vías respiratorias. Hace dos días salió una noticia diciendo esto mismo que nosotras habíamos observado, aunque también sabemos que tenemos algunos pacientes en la UCI que fumaban…
En cuanto a los test y los falsos negativos, no tenemos idea, y siempre acaba saliendo la expresión: “los test defectuosos”. Pero no, esto no me resulta creíble, porque hay pacientes o compañeras que han enfermado a la vez y hecho test también a la vez, y unas dieron positivo, y otras negativo. Una vez más, este virus nos tiene desconcertadas.
Lo que estás claro es que la vida ha dado un frenazo en seco, y es el momento de sacar el YO reflexivo, solidario y revolucionario, eso, o pedir a Glovo que uno de sus esclavos nos traiga una hamburguesa de murciélago en almíbar y una bandera de España.

Pdt. Al hilo del estudio casero, hoy hemos coincidido cuatro compas con alguna dolencia dental.
¡Ay, omá!
¡Venceremos!

Tania Pasca Parrilla

#CondenaInjustaIsaSerra

#MasSanidad 🏥
#MenosCorona 👑🦠

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