Diálogos en la Habana: Una esperanza

Después del inicio de los diálogos en Oslo, queda claro que  este proceso lo que tiene son enemigos por todos lados. Esta es la razón por la cual  hay que blindarlo con el pueblo, sus organizaciones y la movilización social. La extrema derecha está al acecho y los oportunistas de todos los pelambres dispuestos a confundir, interferir y aportar su grano de arena  al descarrilamiento prematuro de estos diálogos. La insurgencia esta dispuestas a no dejarse provocar y hace llamados urgentes para que se impregne de confianza mutua este proceso.

Las F.A.R.C-E.P, en un comunicado emitido desde la Habana y reproducido por  Prensa Latina señalan que “el dialogo parte de un acuerdo general que tiene el propósito de terminar el conflicto”, que es armado, político y social para construir la paz estable y duradera, que no puede ser otra cosa que la paz con justicia social y ratifican una vez más que “la construcción de la paz es asunto de la sociedad en su conjunto, que requiere de la participación de todos, sin distinción”. Esta posición contrasta con la del gobierno en la cual no se observa un atisbo de optimismo por la paz y cualquier ciudadano colombiano podría asegurar que se preparan  para un eventual rompimiento de los diálogos. El lenguaje guerrerista, las frases descalificadoras y los proyectos de guerra para el 2013  no dejan dudas.  Desde un inicio se vaticinó que serian unos diálogos difíciles, son más de 50 años de confrontación armada entre la insurgencia y el Estado Colombiano. No ha sido fácil para el estamento oficial reconocer lo inviable de una salida militar al conflicto armado en Colombia. Este le ha costado al país $207 billones en 10 años, según un estudio realizado por el partido liberal en conjunto con el observatorio  del conflicto y ciudad politécnico. El mismo estudio menciona que en la próxima década el conflicto armado puede costarle al país 225 billones de peso. Otros estudios especializados señalan que el conflicto armado le ha venido costado al país cerca de 5 billones de pesos anuales. Ahora, en términos sociales, que es lo doloroso: los muertos, lisiados de guerra, desplazamiento, masacres, niños y niñas vinculados al conflicto. Una catástrofe.

Causa indignación escuchar a Santos decir que los recursos provenientes de la Reforma Tributaria  también se destinaran a “incrementar la seguridad, a través de equipos con más capacidades para nuestra fuerza pública”…remata diciendo como si fuera un gran logro que:”…y, como lo hemos prometido y lo venimos cumpliendo, va  a haber un aumento en el pie de fuerza: 20 mil policías más y 5 mil soldados más, que ya se están incorporando a la Fuerza Pública”. En una entrevista con la cadena radial Caracol, el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas enfatizó que el presupuesto de defensa y seguridad para el 2013, que asciende a 26 billones de pesos (14.426.65 millones de dólares) superará al del 2012 que asciende a  23 billones de peso (12.762.03 millones de dólares).A su vez la viceministra de de Defensa para la Estrategia y Planeación, Diana Margarita Quintero, advirtió que buena parte de los  extraordinarios recursos  asignado al sector defensa, serán invertido en la adquisición de capacidades como 10 nuevos helicópteros Black Hawk,vehículos,aumento del pie de fuerza, nuevas tecnologías y repotenciación de equipos. “Los nuevos  helicópteros deben estar comenzando a llegar a comienzos del año 2013 y cada uno tendrá un costo de 15 millones de dólares”. Un país como Colombia con más de 20 millones de pobres  y 7’159.000 sumidos en la indigencia, con 362.237 niños y niñas en pobreza extrema, según el I.C.B.F,  la paz  constituye  un imperativo ético y moral.

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