Detenidos defensores de derechos humanos en Chad

Cometieron el delito de organizar una marcha pacífica contra la quinta candidatura a la Presidencia del déspota Deby, quien ha reinado durante 26 años como amo absoluto del Chad. Denuncia del partido comunista Actus/PRPE.

Foto: Idriss Déby, dictador de Chad.

Al acercarse a la primera vuelta de la seudoelección presidencial prevista para el 10 de abril de 2016, el general presidente sultán Déby multiplica el terror en el país. Rechazando cualquier manifestación pacífica y la expresión de los ciudadanos contra su quinta nominación, el déspota, que ya ha programado antes y después su atraco electoral, encarceló a cuatro líderes de la sociedad civil y de organizaciones defensoras de derechos humanos: Céline Narmadji, Mahamat Nour Ibedou, Nadjo Kaina Palmer y Younous Mahadjir. La práctica de la tortura, tratos degradantes y humillantes o envenenamiento programado a los prisioneros políticos, naturalmente causan preocupación por la vida de estos defensores de los derechos humanos.

Nuestro partido, Acción Chadiana por la Unidad y el Socialismo / Partido Revolucionario Popular y Ecológico (Actus/PRPE), condena en los términos más enérgicos estas detenciones políticas ilegales. Reiteramos nuestro firme apoyo y solidaridad militante a estas víctimas de la criminal dictadura del general presidente sultán Déby. Una cascada de detenciones masivas y encarcelamientos se hizo bajo cargos falsos de “intento de alterar el orden público, oposición a la autoridad legítima y provocación a una manifestación no armada”.

El fiscal del tribunal de primera instancia de Yamena, y la Justicia chadiana en general, ejecutan servilmente las órdenes directas del general presidente sultán Déby, violando el artículo 21 de la Constitución, que dice: “Se prohíben los arrestos y detenciones ilegales y arbitrarias”. Estos activistas de derechos humanos fueron detenidos ilegalmente y recluidos en la prisión de Amsinéné en el noroeste de la capital Yamena:

—El 21 de marzo de 2016, Mahamat Nour Ibedou, presidente de la Convención Chadiana para los Derechos Humanos (Cddth) y miembro de la coalición “Ya Basta”.

—El 22 de marzo Kaina Nadjo, líder del movimiento juvenil “Iyina”, afiliado a la coalición “Ya Basta”, que había convocado una marcha pacífica programada para el mismo día. Younouss Mahadjir, vicepresidente de la Unión de Sindicatos de Chad (UST) y miembro de la coalición “Ya Basta”, también fue detenido. Nadjo y Mahadjir habían sido convocados a la comisaría por orden de la Fiscalía. [Fuentes: TchadPages, Jeune Afrique, Makaila Over blog, RFI, de 21, 22, 23, 24 y 25 de marzo de 2016].

Estos líderes sociales cometieron el delito de lesa majestad de querer organizar una marcha pacífica en todo el país. El propósito de esta acción ciudadana sería expresar la oposición del pueblo a una quinta candidatura del déspota Deby a la Presidencia de la República, quien ha reinado durante 26 años como amo absoluto del Chad. El pueblo vive bajo una de las dictaduras más feroces del mundo, con un balance social, económico y político catastrófico.

Según los informes de asociaciones defensoras de los derechos humanos, el costo humano es muy alto: se estima que más de 30 mil chadianos han sido asesinados en 25 años de tiranía. Chad se encuentra entre los 10 países más pobres del mundo, a pesar de los considerables ingresos del petróleo [lugar 183 entre 185 países según el Informe del 2015 del PNUD sobre el IDH]. El saqueo sistemático de los recursos del país por el clan presidencial y sus aduladores, depredadores empedernidos, dan como resultado el empobrecimiento incalculable de las masas populares.

A la luz de esta tragedia que vive el pueblo desde hace 26 años, los líderes de las asociaciones defensoras de derechos humanos tienen el deber y el derecho de organizar esta protesta popular pacífica para expresar el cansancio del pueblo contra la tiranía del sultán Déby y su quinta candidatura a la presidencia. El general presidente sultán Déby es por excelencia la encarnación del mal y la miseria de las masas populares en el Chad.

En el Chad de Déby o Débyland la Justicia es parcial. Está al servicio de la absoluta impunidad concedida a los miembros del clan presidencial y sus aduladores. De hecho, los miembros del clan presidencial que han cometido asesinatos (el asesino de Ahmadi Goukouni Weddey es Tahir Ali Tolo, un militar cercano al general presidente sultán Déby [Fuentes: Makaila Over Blog, Tchad Pages, Tchadanthropus]), delitos económicos (Salaye Deby, hermano del dictador Déby ha malversado 136 mil millones de francos centroafricanos (FCFA), [más de 207 millones de euros], violaciones, abuso de poder… nunca han sido castigados por los tribunales. Ellos viven en completa libertad y persisten en sus delitos y crímenes, burlándose de las masas populares chadianas reducidas al estado de esclavitud por los príncipes de la élite depredadora y delincuente. ¡Esto es insoportable!

Algunos jueces rarísimos, audaces, valientes, incorruptibles, imparciales y patriotas, que tienen un agudo sentido de las consecuencias de sus actos sobre el país, y que habían pronunciado una sentencia imparcial, pero contra la voluntad del tirano Déby, fueron dados de baja de la función pública. Este fue el caso del magistrado Emmanuel Deukembé de la corte de Moundou, quien había concedido la libertad al diputado de la oposición Gali Gatta Ngothé, injustamente condenado por razones políticas a un año de prisión y una multa de 200 mil FCFA [más de 300 euros] [Fuentes: Tchadanthropus du 24.05.2012 , Tchadenligne du 25.05.2015, Makaila Over Blog du 26.06.2012, Rfi du 08-03-2012].

Reiteramos nuestras felicitaciones y apoyo a ese digno magistrado. Esperamos sinceramente que su valor pueda establecer un precedente, y que sea emulado, en pro de los ciudadanos y de la patria. No hay fuerza en el mundo, cualquiera que sea su poder y su grado de crueldad contra el pueblo, que pueda superar la voluntad popular cuando ésta dirige a un objetivo específico. Las masas populares chadianas derrotarán inevitablemente la dictadura del general presidente sultán Déby, ya que el objetivo común mínimo e inmediato es impedir que el déspota y su régimen criminal sigan haciendo daño.

Nuestro partido Actus/PRPE saluda y apoya firmemente la unanimidad con la que el pueblo chadiano, especialmente su juventud valiente, se sigue manifestando a pesar de la sangrienta represión del poder. A estas acciones se acaba de sumar la aparición de una coalición necesaria en los últimos días entre los partidos políticos de la oposición democrática, la sociedad civil y organizaciones defensoras de derechos humanos, que emitió un ultimátum a la autoridad para que libere a los cuatro líderes de la sociedad civil [Cf. Declaración conjunta del 24 de marzo de 2015 de los 25 partidos políticos de la oposición democrática, en TchadPages del 25.03.2016].

El pueblo chadiano, en su mayoría absoluta, se opone firmemente a la dictadura de 26 años del déspota Déby y su candidatura anacrónica por quinta vez a la Presidencia de la República. Esta candidatura demuestra un absoluto desprecio al pueblo, una negación insoportable de la democracia. Se prohíbe la expresión democrática a través de manifestaciones pacíficas, que son ahogadas en sangre o con la detención ilegal de los manifestantes. Condenamos enérgicamente estas violaciones flagrantes de los derechos humanos y ciudadanos establecidos en los artículos 12, 18, 21 y 27 de la Constitución de la República del 31 de marzo de 1996.

El desafío permanente del déspota Déby a la voluntad popular se traduce en asesinatos de ciudadanos (miles de muertes) y detenciones. Esta máquina infernal debe ser detenida. El pueblo no tiene otra alternativa que dar una respuesta adecuada y proporcional a los crímenes cometidos por el tirano Déby, el Terminator chadiano. Las masas populares victimizadas tienen el legítimo derecho a pasar a una etapa más alta de la resistencia, aplicando la legítima defensa que dicta la Constitución de la República ya mencionada.

Ésta dice en su preámbulo:

[ “- Reafirmamos nuestro compromiso con los principios de los derechos humanos tal como se definen en la Carta de las Naciones Unidas de 1945, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y la Carta Africana de Derechos Humanos de los Pueblos de 1981; -Proclamamos solemnemente nuestro derecho y deber de resistir y desobedecer a cualquier individuo o grupo de individuos, o a cualquier órgano del Estado que tome el poder por la fuerza o la ejerza en violación de esta Constitución; -Afirmamos nuestra total oposición a cualquier régimen cuyas políticas se basen en la arbitrariedad, la dictadura, la injusticia, la corrupción, el soborno, el nepotismo, el clanismo, el tribalismo, el sectarismo y la usurpación del poder;”]

Los crímenes del general presidente sultán Déby deben ser detenidos por todos los medios por parte del pueblo victimizado. Es hora de que las potencias imperialistas occidentales, especialmente Francia, que apoya incondicionalmente, desde hace 26 años, al dictador contra la voluntad del pueblo mártir de Chad, enfrente esta tragedia que vive el pueblo. ¿La defensa de los intereses franceses debía reemplazar a la defensa de las vidas humanas, de la democracia y de los derechos humanos en el Chad?

Es útil recordar que el dictador Déby fue ayudado por Francia en su golpe de Estado contra el ex presidente Hissène Habré en diciembre de 1990 [Dossier Noir de la politique africaine de la France N°13 éd. l’Harmattan, Paris, 1999]. La última intervención militar del ejército francés en febrero de 2008 en Yamena, contra las valientes fuerzas de resistencia nacional (brazo armado del pueblo), logró salvar in extremis al general presidente sultán Déby, cuando el palacio rosa de este último había sido rodeado por los patriotas resistentes [Cf. La Croix del 7 de febrero de 2008].

A partir de lo anterior, nuestro Partido Actus/PRPE:

—Exige del general presidente sultán Déby la liberación inmediata e incondicional de los cuatro líderes de la sociedad civil y de organizaciones defensoras de derechos humanos: Céline Narmadji, Mahamat Nour Ibedou, Nadjo Kaina Palmer y Younous Mahadjir.

—Exige del general presidente sultán Déby que garantice la integridad física de los cuatro presos políticos, de la cual sólo él es responsable, y respetar su libertad de acción después de su liberación, de conformidad con la Constitución.

—Pide al gobierno francés que cese su apoyo permanente e incondicional, desde hace 26 años, al dictador Déby contra la voluntad del pueblo, y que exija a su incómodo y criminal aliado la liberación inmediata y sin condiciones de los cuatro presos políticos. Nuestro pueblo, como todos los demás, también aspira a la democracia y al bienestar social (educación, salud, alimentación, vivienda…) de los que ha estado privado durante 26 años de tiranía de Déby.

—Le pide a las Comisiones de Derechos Humanos de la ONU y de la Unión Africana (UA) que tomen medidas contra el gobierno del tirano Déby por los crímenes cometidos contra el pueblo chadiano, y que exijan la liberación inmediata e incondicional de los cuatro presos políticos.

—Solicita a la Unión Africana (UA) la destitución del general presidente sultán Déby de su cargo como presidente de la institución panafricana.

—Apoya irrestrictamente e insta con fuerza a todas las acciones presentes y futuras como armas que puedan contribuir a impedir que el déspota Déby y su régimen criminal sigan haciendo daño.

—Saluda la unidad de acción común basada en la plataforma mínima de oposición a la dictadura del déspota Déby y su quinta nominación para presidente, después de 26 años de poder absoluto. Esta unidad de acción entre los partidos políticos democráticos, la sociedad civil y las organizaciones defensoras de los derechos humanos y la valiente juventud es, sin duda, la punta de lanza de la cólera del pueblo que triunfará sobre la dictadura.

—Respalda firmemente el mantenimiento de una movilización permanente contra la quinta candidatura y el atraco electoral en perspectiva, hasta la caída final del tirano, que toma forma en el horizonte. De hecho, el nerviosismo inusual del ocupante del palacio rosa, que da como resultado el endurecimiento de la represión, evoca los comienzos de su descenso a los infiernos. Esta represión salvaje, más intensa, que ha estado en primer plano en los últimos meses, se parece a los últimos estertores de un personaje herido que libra el último combate por su honor, por desgracia destruido hace ya mucho tiempo por los crímenes contra la humanidad que ha cometido.

La justa causa de la lucha del pueblo chadiano por una existencia digna y humana es legítimo. Debe triunfar porque de esta victoria depende la supervivencia de un pueblo y una nación.

Derrotar al general presidente sultán Déby o morir, venceremos.

26 de de marzo de 2016

Djimadoum Ley Ngardinal
Secretario general de Actus/PRPE
Acción Chadiana por la Unidad y el Socialismo / Partido Revolucionario Popular y Ecológico

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