Desahucio ejecutado violentamente en Parla. Una familia con dos menores a la calle por 2.000 euros

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La familia fue desahuciada en medio de un desproporcionado despliegue policial. En la mañana de Parla, lecheras, decenas de efectivos fuertemente pertrechados inundaron la calle y sus alrededores. Policías que avanzaron contra mas de un centenar de activistas que se habían dado cita allí para apoyar a la familia y evitar su desalojo. Policías que tiraronla puerta abajo e invadieron el domicilio obligando a sus ocupantes a salir a la calle. A la cruda y fría calle… Los niños que se encontraban en ese momento en la escuela, al regresar ya no tuvieron casa. Otra familia sin techo, sin espacio de contención. Responsables? Muchos y muchas: El ayuntamiento, las fuerzas policiales, la mafia bancaria, los fondos buitre representados por la empresa que inició el pedido de desalojo por una deuda de dos mil euros, la pasividad de la clase política, la indiferencia… Otra vergüenza, otro horror, otra violación a los derechos humanos de este Estado inmune a cualquier sufrimiento o necesidad de la gente.

D.C. Redacción Web


Este es el relato enviado a Kaosenlared por uno de los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Parla que solidariamente se hizo presente para defender el derecho a techo de Yesica y su familia…

Eran las 7,40 h de la mañana cuando empezaban a llegar los primeros activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) a la Avenida de los Planetas en Parla (Madrid) para preparar la resistencia ante el inminente desahucio de Yesica y Antonio (Toño para los amigos), una pareja joven con dos hijos menores de 3 y 10 años que enfrentan un proceso de desalojo por una deuda de 2000 euros con Lazora.

Lazora es una sociedad de capital riego dedicada a la inversión inmobiliaria, que realiza compraventa de vivienda protegida para su posterior alquiler. Lazora ha sabido aprovecharse como nadie de la crisis del sector en los últimos años y ha comprado numerosas promociones a empresas en graves problemas financieros o en suspensión de pagos, para obtener beneficios con productos de alquiler dirigidos principalmente a jóvenes menores de 35 años. Son prácticas oportunistas cuando se trata de empresas privadas, pero escandalosas cuando de lo que estamos hablamos es de venta de vivienda pública y social, como en el caso que nos ocupa.

El Ayuntamiento no sólo vende lotes de vivienda protegida sino que, en la actualidad, la Oficina de Vivienda Municipal -competencia de la Concejalía de Vivienda- siguen captando clientes, dentro del Plan Municipal de la Vivienda, para fondos como Lazora. Esto se traduce en que los vecinos de Parla pagamos con nuestros impuestos una Oficina que resulta ser el brazo extendido de estos fondos buitre. Nuestro Ayuntamiento, a través de su perversa complicidad con este sistema, no sólo no vela por los derechos de los vecinos y vecinas de su municipio sino que, además, se convierte en parte activa del negocio de estos depredadores.

Yesica y Toño ya habían afrontado un proceso de desalojo anterior hace dos años, que lograron superar con el pago de la deuda de 3000 euros que habían contraído con Lazora. Ahora, con una deuda de 2000 el fondo se niega a negociar, ni siquiera con tres días de aplazamiento, como intentaba proponer la misma funcionaria judicial. Aunque la llegada de la comisión judicial estaba prevista para las doce del mediodía, a las once de la mañana la presencia policial era absolutamente abrumadora y desproporcionada. A nadie le costará entender que un despliegue policial como éste cuesta bastante más que la deuda que tenía contraída la familia.

La negativa a negociar y el incremento de la presencia policial llevó a los activistas de la PAH a reforzar la presencia en el interior de la vivienda con unas 40 personas, cámara de Telemadrid incluida. El intento de negociación continuaba detrás de la puerta, pero ni por esas. Comienzan los golpes que se oyen hasta abajo. Las fuerzas policiales (nunca mejor dicho) no descansan hasta partir la puerta por la mitad. ¿El resultado? Unos niños de 3 y 10 años que, al volver de su colegio, no podrán entrar en su casa; unos menores que pondrán a prueba la imaginación de su padres al tener que inventar cualquier historia respecto a su casa mientras hacen un esfuerzo descomunal por no llorar delante de ellos. En la puerta de un bloque de viviendas se encuentra apenas un puñado de pertenencias que entre afectados y activistas han podido recoger. Entre ellas, las botitas de agua que los Reyes Magos echarán a la hija pequeña (quien sabe en que casa) aún con la etiqueta de compra colgada.

Pero la tragedia continúa. El Ayuntamiento de Parla representado en su Concejalía de Vivienda, se niega a dar una alternativa habitacional a pesar de haberse declarado en el 2015 “municipio libre de desahucios”. Cuando la PAH acompaña a los afectados a Servicios Sociales cerca de las dos de la tarde (¿cuándo si no, con un desahucios que finaliza al medio día?) se encuentran con un reproche: “¿por qué venís a esta hora?”. Al intentar hablar con Marta Varón, concejala de vivienda, los afectados piden entrar con una persona de la PAH, a lo que ésta se niega. Más adelante esta concejala dirá a un compañero: “yo tenía en mi despacho una solución, pero han preferido quedarse en la calle con la PAH”. ¿Desde cuándo se le llama “solución” a una noche de hotel, que es lo que le iban a ofrecer a esta familia, según nos informaron posteriormente fuentes cercanas a la Concejalía? Los hechos hablan por sí solos y la complicidad con de nuestro Ayuntamiento con un sistema expulsor y crimanalizador de la pobreza es evidente.

Todo esto ha sido una pesadilla. Toño, Yesica y sus dos hijos se ha sido un caramelo envenenado. Lo que empieza siendo una buena oferta, un apretón de manos y un sonrisa intercambiada con un agente inmobiliario, se acaba convirtiendo en una puñalada por la espalda, dentro de una estructura perversa, perfectamente hermética para el capital y absolutamente porosa y vulnerable

para los ciudadanos que tienen que bregar cotidianamente con la falta de oportunidades en el empleo y en el acceso a derechos fundamentales, como la vivienda. NI CASAS SIN GENTE, NI GENTE SIN CASAS

Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Parla

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