Derecho a la alimentación para las mujeres

Mientras el mundo celebra el Día Internacional de la  Mujer, FIAN Internacional exige a los Gobiernos que fortalezcan sus esfuerzos para realizar el derecho de las mujeres a una alimentación adecuada.

Según la ONU, 925 millones de personas padecen hambre crónica, de las cuales un 60 por ciento son mujeres.

“El derecho a la alimentación de las mujeres es uno de los derechos más violados en el mundo”, comentó Flavio Valente, Secretario General de la organización internacional de derechos humanos que lucha por el derecho a la alimentación. “Encontramos, a menudo, que estas violaciones son el resultado de una violencia estructural contra las mujeres y de una falta de exigibilidad por parte de los Gobiernos, que tienen la obligación directa de proteger a su pueblo frente al hambre

Debido a las intervenciones de FIAN, en 2011 y por primera vez, el comité pertinente de la ONU que monitorea el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW, reconoció claramente el derecho a la alimentación de las mujeres en sus recomendaciones finales a los Gobiernos.

En una declaración presentada al CEDAW por FIAN, en nombre de Organizaciones de Mujeres Indígenas de Paraguay, las mujeres explican su situación: “Frecuentemente no sabemos que vamos a comer y a dar de comer a nuestros hijos al día siguiente. Cuando hay para comer nos tenemos que limitar a una merienda al día, que sólo consta de arroz o fideos. La falta de acceso y disponibilidad de alimentos adecuados, sin proteínas o vitaminas suficientes afecta nuestra salud, la capacidad de aprendizaje de nuestros hijos y nuestra capacidad propia para trabajar. “

Como respuesta a la declaración de las mujeres,  el comité CEDAW recomendó al Gobierno paraguayo el fortalecimiento de sus esfuerzos por la realización del derecho a una alimentación adecuada de las mujeres indígenas de una manera participativa.  

En un informe sobre el derecho a una alimentación adecuada de las mujeres en Nepal, FIAN Nepal subrayó varias faltas relacionadas con la implementación de este derecho en un país donde casi un cuarto de la población femenina de entre 15 y 49 años sufre malnutrición.   

Según este informe, las mujeres Gandharva, en el distrito Surkhet, dependen del único medio de ingresos a su alcance: la recolección de arena de la ribera del arroyo Jhupra y la trituración y carga de piedras pesadas en camiones que las transportarán a las ciudades para ser utilizadas en la construcción. Este trabajo es realizado de sol a sol para ganar apenas 100 NR (1,42$ USD), inferior al salario mínimo establecido por el gobierno local. 

En sus Observaciones Finales sobre Nepal, el Comité expresó su preocupación por las condiciones de vida de las mujeres pobres, y en particular por la falta de acceso a la tierra y de una alimentación adecuada y agua potable. En cuanto a la alta proporción de mujeres que trabajan en el sector no-estructurado de la economía, CEDAW recomendó al Estado de Nepal que regule ese sector para asegurar que estas mujeres no sean explotadas. El comité también recomendó fuertemente la inclusión del derecho a una alimentación adecuada en la nueva constitución.

 “El monitoreo y los mecanismos para lograr la exigibilidad de los Estados deben nacer de la comprensión de la necesidad de superación de las barreras específicas de discriminación y violencia estructural a las que se enfrentan las mujeres cuando intentan realizar su derecho humano a una alimentación adecuada”, concluye Flavio Valente.

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