Deportistas comprometidos

Por Francisco Ponzán

El 16 de octubre de 1968, dos atletas afroamericanos, Tommie Smith que acababa de ganar los 200 metros y John Carlos tercero en la carrera, subían al podio de los Juegos Olímpicos. Delante de las cámaras del mundo entero, levantaban el puño enguantado y bajaban la cabeza mientras sonaba el himno nor

Mostraban así públicamente su solidaridad con la lucha de los afroamericanos contra la opresión racista de los Estados Unidos. En 1968, este gran movimiento había entrado en una fase radical que reivindicaba el poder, el Black Power.

Los dirigentes del deporte norteamericano no apoyaron este desafío: Tommas Smith y John Carlos fueron expulsados de la ciudad olímpica y su carrera deportiva de alto nivel  fue impedida. Fueron también acosados por el FBI. Su valentía, porque sabían que las autoridades norteamericanas no le harían ningún regalo, recuerda la del boxeador Muhammad Ali. Que al  rechazar, dos años antes, ser reclutado por el  ejército estadounidense  para partir a la guerra del Vietnam, fue desposeído de su titulo de campeón del mundo.

Hace dos años, el futbolista norteamericano Colin Kaepernick se inspiró en estos deportistas de los años 1960, arrodillándose y bajando la cabeza cuando sonaba el himno nacional de los EE.UU. antes del partido. Con este gesto, expresaba su protesta contra los asesinatos racistas y la violencia policial contra los afroamericanos. Kaepernick ha servido de ejemplo a otros futbolistas y jugadores de baloncesto en esta protesta. Él también ha pagado y se encuentra en este momento sin club.

L.D.

Lutte Ouvrière

Traducción de Francisco Ponzán

 

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