Denuncian activistas genocidio marroquí en el Sahara Occidental

Los activistas de Resistencia Saharaui que permanecieron escondidos en un lugar no revelado, aseguraron al llegar al&nbsp aeropuerto de Las Palmas, &nbsp haber sido testigos de un genocidio por parte de las fuerzas represivas marroquies en El Aaiún.
Terraza y Velázquez distribuyeron a los medios de comunicación allí presentes, vídeos y fotografías tomadas durante el asalto al campamento.


Denuncian activistas genocidio marroquí en el Sahara Occidental
Prensa Latina

Dos activistas que permanecieron escondidos durante varios días en El Aaiún, capital del Sahara Occidental, denunciaron hoy haber sido testigos de un genocidio por parte de Marruecos contra el pueblo saharaui.

* Consejo de Seguridad: el desierto también resta crédito

La acusación fue hecha este miércoles por la española Isabel Terraza y el mexicano Antonio Velázquez, miembros de la Asociación Resistencia Saharaui, a su llegada a las islas Canarias tras ser expulsados del Sahara por las autoridades marroquíes.

En rueda de prensa en el aeropuerto de Gran Canaria, Terraza y Velásquez relataron que fueron testigos del exterminio perpetrado por las tropas de ocupación del reino alawita durante el brutal desalojo del campamento de Gdaim Izik, el pasado día 8.

La activista del país ibérico confesó que fue muy duro para ella presenciar las atrocidades cometidas primero en ese campamento, que albergaba unas 20 mil personas inermes, y luego en El Aaiún.

Precisó que siente rabia y dolor por la indiferencia del Gobierno de España ante esos acontecimientos, según una versión de la agencia estatal de noticias EFE.

A su turno, Velázquez contó que vieron una ambulancia llena de cadáveres y que todos los horrores vistos y escuchados hasta ahora no han podido contarlos, pero que desde ya se convertirán en la voz del pueblo saharaui.

Hay muchos saharauis que no pueden decir al mundo que están siendo masacrados, remarcó el pacifista mexicano, quien abogó porque se investigue lo ocurrido y no mueran estas historias de terror para que la comunidad internacional pueda conocerlas.

Ante esa situación, ambos pidieron la urgente intervención del Gobierno de España, colonia del Sahara hasta que Rabat se anexo ese territorio en 1975, y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Terraza describió que la noche más larga de su vida fue una en la que escucharon muchos gritos y gemidos, y cómo golpeaban una puerta y sacaban a una persona.

Admitió que fue escalofriante, pues pensaron que venían por ellos.

Explicó cómo huyeron en un vehículo del campamento de protesta y vieron a miles de personas que caminaban por el desierto con sus niños y bebés.

Al aproximarse a El Aaiún, agregó, divisaron una gran humareda y «gente como loca» que protestaba por la actuación desenfrenada de las fuerzas de seguridad del rey Mohamed VI.

Tanto la española como el mexicano admitieron que se sintieron abandonados por sus respectivos Gobiernos y consideraron insólito que España no haya condenado aún esta barbarie.

No acabo de entender cómo la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, no condena esta intervención armada contra miles de tiendas de campaña en Gdaim Izik, donde los saharauis reclamaban una vida digna y el respeto a sus derechos, enfatizó Terraza.

Velázquez, por su parte, llamó a defender el derecho de libre determinación del pueblo saharaui mediante la celebración de un referendo, lo cual es rechazado por Marruecos, que propone en su lugar una autonomía en el Sahara.

Es urgente que den a esa población inocente la posibilidad de autodeterminarse, porque de lo contrario habrá guerra, advirtió.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS