Democracias a la carta

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Por Nacho Esquerro

Es evidente que la democracia Sueca, no es lo mismo que la democracia que se ejerce en Nicaragua. Tampoco la democracia Española, es como la democracia que se ejerce en Gran Bretaña, si bien ambas cuentan con una monarquía. Las democracias se ajustan al folclore de cada país. La democracia Turca, tampoco tiene que ver con la democracia Suiza. Casos de corrupción, falsedad, prevaricación, clientelismo, mentira, que en otros países supondrían alarma de valores morales o éticos y ante la vergüenza pública renunciar al cargo del que se disfruta, en nuestro país supone apenas dar una explicación ambigua, confusa, inclasificable. Además de un comportamiento mafioso por parte del partido al que representa, que aúpa, cuida y protege al denunciado. Todo esto da una pauta de los intereses que priman en alguna agrupaciones políticas y como se practica el ejercicio democrático en diferentes países.
Y con eso ya está bien.

No es lo mismo la actitud de Hungría o Polonia con respecto a los inmigrantes, que la de Alemania, o Grecia, si bien son todas democracias, si bien todos forman parte de la Comunidad Europea.¿ Anarquía.?
Podríamos decir que la democracia es un contenedor detrás del cual encontramos gobiernos de todo tipo y color. Algunos mas cercanos a una democracia ideal y otros mas cercanos a una dictadura disfrazada. En el caso de Europa, llama doblemente la atención, en virtud de que bajo el mismo paraguas europeo, se concilian antagonismos que teatralizan una convivencia que, a mediano plazo terminarán afectando la coherencia de los postulados plasmados en la constitución europea.Eso también responde a una falta de liderazgo europeo, o falta de carácter del cual se aprovechan algunos países para ir por libre. El Brexit es el resultado de algo que está sin resolver y puede ser la punta de playa de otros países incómodos con la gestión europea, con la constitución europea o sus postulados. Digamos que ciertas premisas, planteadas en la constitución europea, deberían suponer el consentimiento automático de los integrantes de la misma. Pero no es así.

Democracias en Alemania, en este caso República al igual que Francia y también que Argentina. Las de Alemania y Francia, así como la de Gran Bretaña, ante hechos que huelen a corrupción, hechos consumados como una mentira, suponen la renuncia al cargo de manera casi automática, mientras que en España, no es así. Ahondando en la cuestión, la ética o la responsabilidad pública en España se toma con demasiada y preocupante liviandad. No nos extrañe que luego veamos esa misma liviandad reflejada y exponenciada en otros estratos de la sociedad, empresarios, sindicatos, fiscalías y sus posibles repercusiones públicas por parte de la ciudadanía.Quien no quiere enterarse de los casos de los que hablamos, es porque vive en una burbuja o forma parte del entramado. Resulta contradictorio escuchar a nuestros políticos hacer referencia a algunas democracias y como se comportan sus ciudadanos cuando les conviene, sin embargo no emulan a esas democracias cuando a ellos les concierne actuar en consecuencia. Dan largas, recurren a envolverse en la bandera de partido, en la bandera de España o en estrategias de conspiración mediática, ideológica o en paranoias de todo tipo. Pero la verdad es que no renuncian a su puesto, financiado con el sudor de la frente. Del pueblo.

¿ Dónde está el modelo de democracia que queremos como país ?

Democracias Americanas

En Latinoamérica, tenemos modelos de todo tipo y color. Democracias que también están empañadas de corrupción, que en algunos casos suponen una claro estilo popular o populista , según desde donde venga la información (Evo Morales) y en otros un claro estilo neoliberal (Mauricio Macri), pero en ambos casos la corrupción también esta presente. Es solo cuestión de observar, cómo cada país se transforma es una especie de laboratorio democrático. Los que ayer detentaban el poder, hoy están en la oposición y así, que es aprovechado por los gobiernos de turno para beneficiar a unos o a otros, llámese empresarios, pueblo, clase media, etc. Algunos dicen que la lucha de clases ya no tiene sentido. Pero la realidad es que en la últimas votaciones de América del Norte, el 50 por ciento del pueblo ha votado a un populista que no se inscribe claramente en ninguna de las dos opciones históricas, Demócratas o Republicanos, si bien Trump se puso la escarapela de republicano, en otras ocasiones se había vinculado con los demócratas. Se podría decir que a la gente le interesa poco la cuestión ideológica, siempre y cuando le mientan adecuadamente en algunos casos o que sepan leer sus necesidades en otros. Aunque la gente, que somos todos los que no practicamos la política profesional, también se cansa de escuchar gastados argumentos de que cada uno de ellos es el mejor para ser elegido, tiene razón y es honesto. Lo dicen todos de si mismos. También la gente vota en Rusia, y también en China. Aunque existen distintos criterios para establecer quien gana las elecciones, y ambos son criticados. La cuestión es que en ambas opciones, siempre hay quienes dicen que no es un sistema adecuado o correcto.

Justicia
De cara a la justicia, en España tenemos los aforados, algo muy folclórico también. Lo que demuestra que existe una justicia divina y otra popular. Además de que tenemos gente de sangre azul monarquía, también tenemos justicia para unos (los aforados) y justicia para otros (el pueblo llano). Justicia para poderosos y justicia para pringados. Los que ejercen la justicia están cómodos con esta situación, ellos apenas se quejan y cuando se quejan es mas una cuestión de forma que de fondo. Ni huelga a la japonesa, ni tampoco una queja pública general a través de acciones que demuestren su incomodidad por una justicia pautada de antemano por los partidos políticos que se reparten los sillones de los jueces (Jueces a la carta) como quien reparte golosinas. Dos para ti y tres para mi.
Justicia entre amigos de la cual no participan los partidos con pocos votos. La justicia tampoco se incomoda con esta situación de ser manejados cual títeres por la corporación legislativa. Cumplen su función de impartir justicia que no afecte demasiado a los poderosos, que son los mismos que les aseguran un puesto en la judicatura.
Luego están las leyes que se dictan en algunos países,
– en Europa –, que si bien forman parte de la Comunidad Europea, cada uno va a su aire. No es lo mismo manifestarse en España, por la República como ejemplo, que manifestarse en París, o en Berlín. Aquí, algunos detenidos en aquella manifestación, Ley Mordaza de por medio, les puede suponer cárcel. En España manifestarse puede suponer también multas, con lo cual la queja pública, como en las dictaduras, está controlada, censurada, penalizada. Es decir la gente no se queja o se queja poco y con miedo. No solo existe la opresión laboral, impulsada, sustentada por un gobierno neoliberal y todos los cómplices que con ellos se gana,cómplices poderosos, sino que además conviene por salud laboral no quejarse, ya que en virtud de esa misma economía opresora, si te quejas te puede caer una multa o la cárcel. Y no estamos hablando de algún país subdesarrollado, hablamos de España. Es decir somos subdesarrollados en el ámbito de la economía, también en el ámbito de la justicia y eso supone por carácter transitivo en ser subdesarrollados a largo plazo. Subdesarrollados en Educación, y por carácter transitivo en la cultura en general.


Democracia a la española.

Los medios audiovisuales, también dependientes de los lobbies empresariales y de las financiaciones estatales a través de publicidad estatal, comunitaria o gubernativa en general, tienen que estar lidiando siempre entre lo que es noticia y lo que no lo es, o no puede ni debe serlo. Así, – a modo de ejemplo -, puede haber una manifestación en Puerta del Sol, con mucha gente o poca, da lo mismo, pero si no entra en los intereses del medio, no se pública. Los periodistas, un tanto de lo mismo. No tienen problemas con el medio para el que trabajan, los silencios estruendosos frente a situaciones éticas que supondrían un conflicto, – moral al menos -, se anteponen ante el hecho de denunciar un caso a todas luces de censura corporativa. Son medios gigantes en ocasiones , con intereses en todo el globo e incluso a nivel nacional, que cerrarían las puertas de muchos medios filiales a una opción laboral diferente de algún rebelde que surja en las propias filas. Si la izquierda hace gala de las redes sociales, el neoliberalismo y la derecha cuentan con las redes empresariales y mediáticas, el silencio voluntario de los propios periodistas y la clamorosa indiferencia de una franja importante de la población que por elegancia intelectual, desgano político o supervivencia vital no pueden o no quieren hacer frente a situaciones injustas, incoherentes o inhumanas. Medios generalistas que también están coparticipados por el propio empresariado, banca, eléctricas, laboratorios, industria, del tejido capitalista del país, con lo cual, voluntariamente se crean noticias livianas, para ocultar ciertas noticias o hechos que supondrían el conflicto social. Si en Gran Bretaña tuvieron su Brexit, en España es normal la inconsistencia moral del discurso político. Hoy, los políticos, esconden con un tupido velo aquello que dijeron ayer. Del «Aceptaremos lo que voten en Cataluña» al – «No es no», o del -«No subiremos los impuestos» al -«Tomar el cielo por asalto», todos los políticos parecen tener bandera de corsario, que les permite mentir hoy y desdecirse mañana, sin mostrar ningún pliegue facial que se movilice un poco cuando alguien les recrimina su comportamiento cambiante. Han perdido la vergüenza, el decoro, la responsanbilidad para con un pueblo, – una gran mayoría -, que ya no les cree. Por ello, es normal y preocupante, que luego se presente a las elecciones, como en EEUU-, alguien diferente, nos endulce los oídos al ciudadano, y éste, un poco por venganza otro poco por que necesita creer en algo, vote a un desconocido. Y no a unos profesionales de la incoherencia y el caradurísmo.

Los partidos políticos, como agrupaciones que son, tampoco muestran proactividad democrática. Se mueven con comodidad en la no-crítica de sus propios votantes, ya sea por culto a la personalidad, obediencia debida, egoístas intereses de sobrevivir el presente a costa de hipotecar el futuro de sus propios descendientes. El colmo del egoísmo.
Las bases sustentan a su líder, una gran parte de ciegos asalariados o ciegos pragmáticos o verticalístas sumisos a cambio de su propia supervivencia. Además resulta cansino ver a los partidos gastar su tiempo en Congresos, Comités, disputas internas de poder, reuniones, elecciones internas, y mas congresos locales y nacionales, disputas de poder de diferentes facciones que se dan dentro de los mismos .Más aún cuando, nos hemos masticado en España, un año entero de un gobierno en funciones. Al menos se puede observar eso en el próximo comité del PP, el próximo Vista Alegre de Podemos y en la actual disputa dentro del PSOE por hacerse con la gestión del partido o de las cuestiones que responden al PSC.Ciudadanos posiblemente nos sorprenda con algo de lo mismo próximamente. En resumidas cuentas, si antes no se entregaba tola la energía política,era por las elecciones generales y la incapacidad negociadora de estos políticos, que ahora dedican su tiempo a las cuitas internas. Luego, con cara de sorpresa se preguntan porqué cada vez la gente participa menos en política y les da la espalda progresivamente.
La connivencia de los medios en el protagonismo otorgado a la «Clase» política es atronadora, sin atender a cuestiones diferentes, e intentar generar nuevos valores sociales dentro de la ciencia, la cultura o la base social del país.
Mientras tanto al pueblo, le toca esperar.

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