Publicado en: 21 febrero, 2018

Del Monroísmo a la Operación América Unida y el Amazonlog

Por ABP ecuador

la posición del Gobierno ecuatoriano también es muy preocupante referente a los acuerdos con Juan Manuel Santos basados en la política militar “yunque y martillo”; además de toda la secuencia de acontecimientos para legitimar la influencia militar estadounidense a nombre de la “seguridad nacional”

Alfonso Arenas / ABP Ecuador

A mediados del siglo XIX, la doctrina Monroe, emerge como una política internacional de intervención por parte de los EEUU hacia los países de América Latina.

Desde su inicio la doctrina Monroe se guió por intereses de neo-colonización en los ámbitos político, económico y cultural. A nombre de la consigna “América para los americanos”, fue una doctrina para consolidar la dependencia de los países latinoamericanos.

Han pasado casi dos siglos de la aparición de la doctrina Monroe y con ello, la política exterior de los EEUU ha ido profundizando la tesis imperialista para la dominación.

En el mes de noviembre de 2017, se llevó a cabo un ejercicio militar inédito en la región latinoamericana con claras intencionalidades político intervencionistas.

El ejercicio militar se denominó: “Operación América Unida” o “Amazonlog 17”. Caracterizado por la instalación de una base militar internacional en la ciudad de Tabatinga (Brasil) fronteriza con Leticia (Colombia) y Santa Rosa (Perú), en la cual participó el Ejercito de los Estados Unidos y el Comando Sur.

Esta Operación fue calificada de “carácter humanitario”, la cual se enmarca en una preparación de alianzas entre países de la región con los EEUU en contra del Gobierno Bolivariano y todo proceso rebelde en la región sobre todo en Colombia. Esto se conjuga con las declaraciones del Comandante del Comando Sur, Kurt Tidd, en el 2017, el cual expresó: “La creciente crisis humanitaria en Venezuela puede obligar a una respuesta regional”.

La intervención a nombre de “respuesta regional” es el claro objetivo imperialista en Venezuela, subordinado por el Comando Sur.

Brasil, Colombia y Perú, son los gobiernos alineados a la doctrina de seguridad hegemónica gringa. Estas acciones demuestran un reforzamiento de la presencia estadounidense en la región, en donde actualmente se posee gran cantidad de bases militares: Panamá (12), Puerto Rico (12), Colombia (9) y Perú (8), entre otros.

De la misma manera en agosto de 2017 se reunió la “VII Conferencia Sudamericana de Defensa”, en Lima – Perú, bajo la dirección del mismo Kurt Tidd y jefes militares de Argentina, Chile, Paraguay, a más de Colombia, Brasil, Perú y los EEUU. En dicha reunión resolvieron: nuevas estrategias para “enfrentar amenazas militares” y “atender” la crisis en Venezuela.

En febrero de este año Rex Tillerson, Secretario de Estado de los Estados Unidos, al iniciar su gira latinoamericana, fijó los objetivos de ella y convocó a Arcomepe (Argentina, Colombia, México, Perú) a alinearse más estrechamente tras los intereses de los EEUU, dichos gobiernos han optado por esa vía.

Así también  inicios de febrero llegó a Colombia el jefe del Comando Sur, Kurt Tidd, supuestamente para “contrarrestar las amenazas de seguridad”, y “afianzar los lazos de cooperación militar” en contra de la insurgencia y por la “libertad” de Venezuela.

Por otro lado, la posición del Gobierno ecuatoriano también es muy preocupante referente a los acuerdos con Juan Manuel Santos basados en la política militar “yunque y martillo”; además de toda la secuencia de acontecimientos para legitimar la influencia militar estadounidense a nombre de la “seguridad nacional”, esto, a pesar de no instaurar bases militares extranjeras sino basada en denominadas “cooperaciones”.

Cualquier tipo de intervención requiere crear condiciones adecuadas, aunque sean mínimas, pero ampliamente difundidas a la sociedad civil para legitimar. En la perspectiva geo-política de la región se vislumbra –desde ya- incursiones estadounidenses para imponer nuevamente las políticas del “gran garrote” y el “buen vecino”, antes a nombre del combate al comunismo y actualmente a nombre de la libertad, terrorismo y el avance de la influencia Rusa y China.

La táctica de involucrar a países de la región en guerras imperialistas, debe contraponerse en lo acordado por la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC) y mantenernos como una región de paz.

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