Del Front al Rassemblement National

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Por Iñaki Urdanibia

El seguimiento pormenorizado que realiza Guillermo Fernández-Vázquez en su « Qué hacer con la extrema derecha en Europa. El caso del Frente Nacional» ( Lengua de Trapo y Ctxt, 2019) es digno de elogio, ya que nos hace seguir la pista del partido de los Le Pen desde 1972 hasta la actualidad: del ex-combatiente en Indochina y torturador, Jean-Marie, a Marine, a su hija [ no su sobrina como se dice en la contracubierta] , sin obviar el peso que en los últimos tiempos ha tomado la sobrina de esta última y nieta del primero, Marion Maréchal Le Pen.

Si en sus comienzos, reuniendo los restos de algunos grupúsculos de derecha extrema, como Ordre Nouveau, el partido era un verdadero desconocido en el panorama hexagonal, del que únicamente se daban a conocer en contadas ocasiones las andanadas y bravuconadas salvajes del patriarca de la familia que se permitía hablar de la Shoá [ evito utilizar el habitual término de holocausto por juzgarlo diametralmente inexacto, por la senda de la especialista Annette Wieviorka, y otros] como un pequeño detalle, o hasta hacía siniestras bromas sobre las llamas, por no hablar de las justificaciones de las torturas en Argelia y similares. Puede ponerse, no obstante, fecha al impulso que cobró en 1984, el 13 de febrero, el frente de marras debido a la aparición en las pantallas televisivas de Jean-Marie Le Pen [ no sobraría mencionar la táctica de divide y vencerás, con el fin de debilitar a su enemigo Chirac, que empleó François Mitterand, recurriendo a su influencia para presentar en sociedad al líder del FN] en donde se movió a sus gusto, se despachó son ambages, jugó el papel de la víctima, atacó a los periodistas por – según él – el trato indigno a que le sometían, et., etc., etc. Si el ideario ultranacionalista, racista, xenófobo y anti-inmigración, amén de ultra-católico, era presentado a la brava, las cosas empezaron a cambiar de la mano de su hija que decidió asear el vocabulario ( cambiando la expresión de preferencia nacional, empleada por su progenitor, por el de prioridad nacional, a modo de ejemplo) , evitar los epítetos más brutales, extender una versión tramposa de la laicidad que de hecho era una clara embestida contra el islam y un lugar privilegiado a las fiestas y celebraciones del cristianismo, haciendo que si su padre se mantenía en un nivel de realismo micro, ella se presentaba con los aires de una estadista, preocupada por los asuntos globales…cambio de rumbo, y modernización del partido, que supuso la entrada con fuerza de éste en el panorama político francés e incluso ser considerado como un partido republicano, además con líder femenina, que comenzaba a tener indudable peso y marcaba, en no pequeña medida, la agenda del resto de partidos; dejando atrás la imagen de puro enfrentamiento contra el establishment. Un papel esencial en este viraje lo jugó el segundo de a bordo, desde la asunción del mando por Marine, en 2011, Florian Philippot que partía de la hipótesis de la transversalidad, plasmada según su análisis, en los resultados obre la Constitución europea en 2005 en donde salió ganador el voto del no, que debería dejar en la cuneta la clásica división entre derechas e izquierdas para cerrar filas en torno a la lucha contra las élites de la globalización y de los organismos europeos, y vertebrarse en torno al soberanismo: defendiendo los derechos de los franceses ante todo, frente a las políticas impuestas desde Bruselas, y ya de paso repartir el trabajo entre los ciudadanos franceses ( de pure souche) , trabajo que les era birlado por quienes venían de otros países, imponiendo su religión, con el punto de mira siempre dirigido al islam. Se creaba así en su discurso un cruce entre el chevenementismo y el gaullismo, tratando de incluir a todos los votantes del no, recurriendo para tal conversión en la defensa de algunos puntos claves de la política republicana ( el laicismo, Estado del bienestar- Welfare Chauvnism-, respeto de la ley o igualdad), posicionándose abiertamente contra el Otro ( representando la globalización); proteccionismo e identidad son los temas esenciales para convertirse en casa madre de los que se habían mostrado contrarios a La constitución europea, Maastricht, et tout le reste.

Este reivindicado patriotismo a favor de la defensa de los pueblos adoptó una imagen internacional en la localidad alemana de Coblenza, en enero de 2017, al reunir allá ,además de a Marine Le Pen, a Frauke Petry ( Alternativa por Alemania), Mateo Salvini ( Liga Norte) y Geert Wilders( Partido de la Libertad), andando por allá el pistolero de Amurrio, Santiago Abascal, con el fin de darse a conocer entre los popes del populismo reaccionario.

En ese proceso de aggiornamiento, los frentistas no se cortaban un pelo a la hora de reivindicar y citar las palabras de señalados personajes históricos de la izquierda como Jean Jaurés en defensa de la patria, como la casa de los franceses, de la que a veces se podían sentir excluidos como si estuviesen como meros inquilinos alquilados; y por esa senda surge la metáfora de la llave que debe estar en posesión de los dueños de la casa…Marine se presenta como defensora irreductible de tales derechos, presentándose como liberadora frente a la humillación a que son sometidos sus compatriotas, y para ello entronca, sin pudor, con referencias a la Ilustración, al pueblo que es sabio…« es del pueblo y solo del pueblo de donde vendrá la salud del país…»; y en esta política de proximidad reside el espíritu de renovación que la líder pretendía imprimir a su partido, resaltado, por otra parte, su condición de mujer libre frente a los ataques machistas del comunitarismo…tiñéndose el discurso de una primera persona del singular, carente del más mínimo pudor.

Todas estas medidas y todos estos cambios no quitan para que se pueda dar por bueno aquello de que aunque la mona se vista de seda mona se queda…y así el arte de la esquiva ha tenido que ser utilizado a raíz de la Manif pour tous, en la que los sectores más tradicionalistas, rancios y ultras se oponían contra el matrimonio homosexual, y Marion, entre dos aguas ( cuando el propio Philippot confiesa su homosexualidad), dejando libertad de asistir a los militantes mas sin pringarse como partido…ambigüedad que al padre de la mujer no le gustó ni un pelo, y a su sobrina Marion alineada en esto, como en casi todo, con su abuelo tampoco…desde tales sectores se achaca a Marine de estar rodeada de heterófobos. Tales desacuerdos dejan ver la división que anida en las filas del partido entre nacional-conservadores y naciuonal-soberanistas.

Varias crónicas sobre las elecciones de 2017, encargadas por CTXT, facilitaron a Guillermo Fernández-Vázquez seguir en primera fila los mitines de las diferentes fuerzas en liza…Me abstendré de detallar, como hace, con abundantes datos y cifras porcentuales de las encuestas, el autor, los avatares, las intervenciones, los niveles de enunciación y los paralelismos observados, sur place, entre las fuerzas radicales ( FN / FI) y su apuesta por los olvidados…tiempos que el affaire Fillon deja tocada a la derecha y en tal tesitura surge Emmanuel Macron ( cuyo movimiento, En Marche, responde a las iniciales sel tránsfuga)…un populismo sin pueblo, a favor de las élites presentándose como contra ellas, con algunos toques de haute culture. En tal campaña se cruzan diferentes populismos: el de derecha extrema del FN, el de la gente guapa de EM y el de la France Insoumise, reposicionándose en las posturas de Laclau, Chantal Mouffe y Errejón. En esa tesitura se destacan los porcentajes de votantes de los partidos litigantes y se ve cómo alas hordas de Le Pen le votan no pocos obreros ( además de porcentualmente muchos policías, militares, y funcionarios medios), algunos provenientes de la izquierda sindical y política…Se desvelan igualmente los intentos por parte de los lepenistas de vampirizar los sindicatos, o crear solapadamente, bajo sus siglas, unos propios que fueron vetados por los tribunales. No queda inatendida la cuestión del régimen electoral francés con su sellos presidencialista ( en busca de un presidente-monarca), lo que condiciona las consultas electorales , y..muchas más, como el desbrujule de Marien tras el fracaso electoral con respecto a las espectativas anunciadas y el estado de desnortamiento de Mélenchon…sin obviar algunas cuestiones, a modo de posibles lecciones, relacionadas con la situación al sur de los Pirineos ( con alguna referencia a la resistencia de cara a la utilización de banderas, dichas nacionales, por parte de las izquierdas europeas, y la ruptura del tabú en los últimos tiempos… la posible lección a la que se refiere el autor por parte de la izquierda hispana sobre la bandera monárquica, en fin…me abstendré de ahondar en el peliagudo y crujiente tema, sobre la bandera heredada e impuesta frente a otras, los problemas de cohesión territorial y simbólica que se da en esa cosa llamada España, etc., etc., etc. ).

Y eso sí, el comienzo, la primera línea, me ha dejado realmente perplejo: periodista de raza negra (!!!), ya en la misma tónica, Blunt und Bioden, podría haberse añadido que la entrevistada era de pura raza blanca, con auténtica sangre gala…y un pequeñajo galo par excellence clamando: ils sont fous ces Romains!…A estas alturas…

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