De Vietnam a Colombia

ANNCOL/Colombia] De continuar la escalada intervencionista –como en efecto ya están anunciando que aumentarán el número de “asesores” en Colombia- ¿cuántos más enviarán como carne de cañón?, escribe Allende La Paz. en la foto los tres espias/mercenarios capturados por las Farc                                                                    Cumplieron 30 años de la derrota que el heroico pueblo de Vietnam inflingiera a los Estados Unidos. Los revolucionarios del mundo celebramos esta fecha y conmemoramos el sacrificio de los millones de vietnamitas que ofrendaron sus vidas por la liberación de su Patria de la injerencia imperial USA.

Treinta años después, los revolucionarios del mundo vemos que el imperio, en vez de asimilar esta humillante derrota, se ha tornado más agresivo y mete sus garras ensangrentadas en todo el mundo. Afganistán, Kosovo, Irak, son sus más recientes fechorías.

En Colombia, como en Vietnam, el imperio –como si no aprendiera de la historia- mantiene su nefasta presencia con los llamados “asesores militares” –que según las insurgentes FARC ya son más de 3.000- y el financiamiento de la guerra contra el pueblo colombiano, a través del Plan Colombia, hoy llamado Plan Patriota.

Al igual que en Vietnam, en Colombia el imperio se apoya en “tropas títeres” y en un gobierno espurio, profundamente corrompido y diáfanamente demostrada su calaña narcotraficante. Son estos gobernantes los que siempre han interesado a los Estados Unidos, a fin de manejarlos a su antojo: son sus títeres.

Al igual que en Vietnam, la agresión imperial dio origen a una guerrilla que lucha con las armas en la mano, constituyéndose en vanguardia de su pueblo.

Al igual que en Vietnam, el pueblo colombiano lucha “combinando todas las formas de lucha de masas” y avanza aceleradamente en el desarrollo del ejército del pueblo, en la consolidación del movimiento bolivariano y del partido comunista clandestino.

Al igual que en Vietnam, los generales de las fuerzas militares-narcoparamilitares no se dan cuenta cuando la insurgencia va a desarrollar sus operativos y son golpeadas una y otra vez, repetida y contundentemente, demostrando la baja moral combativa de las tropas oficiales títeres.

Al igual que en Vietnam, los personeros del gobierno lloriquean histéricamente al decir que “no es un triunfo de las FARC” y “los vamos a sacar de allí, como de todo el territorio nacional”, como si los deseos se transformaran automáticamente y por efecto de magia, en realidades.

Al igual que en Vietnam, no bastarán los miles de millones de dólares que el imperio USA destina para sufragar los gastos de su ejército títere. La voluntad de los pueblos está más allá de las consideraciones de tipo económico y la moral revolucionaria obtiene insospechadas fuerzas para vencer un enemigo tecnológicamente mejor dotado.

Al igual que en Vietnam, las tropas títeres y los personeros del gobierno recurren al Terrorismo de Estado para paralizar la lucha popular.

Al igual que en Vietnam, el imperio desarrolla una guerra química y biológica: allá usaron el “agente naranja”, aquí usan el “glifosato enriquecido”.

Al igual que en Vietnam, la guerra de guerrillas es invencible, máxime si se da la estrecha ligazón con sus bases sociales, conformando un todo: guerrilla-pueblo; o guerrilla pueblo en armas.

Al igual que en Vietnam, las tropas imperiales empiezan a sufrir bajas. ¿Cuántos soldados estadounidenses regresaron en pleno uso de sus facultades mentales? ¿Cuántos murieron por la aventura guerrerista? ¿Cuántos desaparecidos además de los 1.800 soldados estadounidenses que aún hoy no aparecen?

En Colombia, ya hay 3 militares estadounidenses en poder de las FARC. De continuar la escalada intervencionista –como en efecto ya están anunciando que aumentarán el número de “asesores” en Colombia- ¿cuántos más enviarán como carne de cañón?

Porque hay que decirlo, al igual que el pueblo Vietnamita, el pueblo colombiano, es inmensamente recursivo, supremamente valiente y decididamente heroico en sus acciones.

Porque hay que decirlo, al igual que en Vietnam, la guerrilla colombiana es el pueblo en armas.

Y para cerrar, queremos retomar la cita que Ángel Guerra hace en su artículo “La victoria de Vietnam” en www.rebelion.org/ : Decía Ho Chi Minh: “Hoy(…) son los saltamontes los que se enfrentan a los elefantes. Mañana, será el elefante el que pierda su piel”.

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