De 2º Jefe de la UESAT de Noriega,organismo vinculado a asesinatos de civiles a Jefe de la Policía de otro loco.

De Teniente de Noriega y Segundo Jefe de la Unidad Especial Anti Terror (UESAT) a Primer Jefe de la Policía de otro loco: ESTAMOS MAL.

Todos vimos el video en Telemetro : el Mayor Rodríguez de la Policía, uniformado y con su arma de reglamento, agrede físicamente a un despachador de gasolina intimidado por el uniforme, la prepotencia y por supuesto, desarmado.

Todos vimos también las declaraciones del Jefe de la Policía Gustavo Pérez en el mismo canal : “claro que se va a quedar en su puesto el Mayor, yo voy a defender a todas mis unidades”, con sonrisita de “no saben lo que les espera”.

Todos hemos visto en las noticias de la noche el asesinato que cometieron en Pedregal un grupo de policías que dispararon con sus fusiles de guerra a una camioneta 4 x 4 color naranja, con 3 ocupantes: una mujer embarazada y dos hombres desarmados que no atendieron una supuesta voz de “alto”. Los 3 estaban desarmados y los policías, en vez de disparar a las llantas, puesto que de la 4 x 4 no les hicieron ningún disparo y sintiéndose protegidos aún cuando violen la ley, tirotearon la camioneta y mataron a la mujer embarazada.

Seguramente mañana dirán que eran sumamente peligrosos, que se usó la fuerza adecuada para esos casos, que cumplieron con el reglamento y que están haciendo una investigación interna de la cual nunca sabremos nada.

Todos vimos hace algunas semanas las declaraciones de Mulino dando la orden de disparar a matar a los que se fugan de las cárceles.

La situación es grave y se pondrá peor.

Tenemos un ministro de gobierno y justicia que es un fascista, un director de policía con graves antecedentes en materia de derechos humanos que defiende lo indefendible porque el video no lo puede desmentir nadie y tenemos una situación delincuencial que ha empeorado.

Como esto se va a hinchar y estos dos cavernícolas van a causar muchas muertes, recordemos la investigación que hizo Rafael Berrocal y que publicó el 11 de mayo, antes de que asumiera el gobierno del Payaso.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

PASADO. Gustavo Pérez fue integrante del Batallón 2000, y segundo al mando en la Unidad Especial Anti-Terror (Uesat).

El presidente electo, Ricardo Matinelli, afirmó ayer que una de sus prioridades será poner en ejecución el plan de seguridad “calles seguras”.

A cargo de esta misión estará Gustavo Pérez de la Ossa (el yeyé armado) un militar y una de las fichas clave durante la dictadura de Manuel Antonio Noriega, que ahora ha sido designado director de la Policía Nacional a partir del 1 de julio.

Pérez estuvo con las botas puestas hasta los últimos minutos del régimen de Noriega, perteneció al Batallón 2000, ocupó el cargo de teniente y segundo al mando de la Unidad Especial Anti-Terror (Uesat).

Luego de la invasión, Pérez estuvo detenido en la cárcel Modelo por el crimen del civil estadounidense Raimond Dragset, el 19 de diciembre de 1989, pero fue liberado por no haber pruebas en su contra.

En una entrevista con este diario, Pérez indicó que su papel al mando de la Policía Nacional será muy distinto a las funciones que tuvo durante el régimen de Noriega. En esta conversación también abordó el tema de las llamadas que supuestamente recibe de Noriega.

EL MILITAR NARRÓ SU vivencia DENTRO DE LAS FUERZAS DE DEFENSA Y cómo quedó absuelto del CRIMEN DE UN CIVIL

Del Batallón 2000 al servicio de Martinelli
Gustavo Pérez fue uno de los principales hombres dentro de las fuerzas especiales que creó Noriega, y lo acompañó hasta el final.

Rafael E. Berrocal R.
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN
rberrocal@prensa.com

Gustavo Pérez (hijo) no disimula su pasión por los temas militares, las armas y las tácticas de seguridad. Tampoco oculta su formación como soldado graduado en Estados Unidos, y su experiencia junto al ex dictador Manuel Antonio Noriega, que empezó en el Batallón 2000 y terminó en el comando elite llamado Unidad Especial Anti-Terror (Uesat), organismo vinculado a varias muertes de civiles durante la dictadura.

20 años después, Pérez está por volver a la palestra pública para comandar la seguridad de todos los panameños, ya que ha sido designado por el presidente electo, Ricardo Martinelli, como el director de la Policía Nacional a partir de julio.

Él todavía mantiene su doctrina militar y al ver el tatuaje del fotógrafo de este medio al final de la entrevista, dijo: “así tú no puedes entrar a Panama Ports”. Fuentes de las ex Fuerzas de Defensa, que pidieron no ser identificadas, también hablaron de su experiencia con Pérez.

CON LAS BOTAS PUESTAS

Pérez, hoy de 48 años, llegó a Panamá en 1982 graduado de la academia militar The Citadel, Carolina del Sur, como licenciado en administración de empresas y ciencias políticas. Tenía una oferta de trabajo en el banco Bladex, pero se resistió a tomar este empleo porque –dijo– lo suyo era lo militar.

Por una semana, Pérez se sentó en las afueras del Cuartel Central intentando introducir su hoja de vida. En el quinto día un escolta de Noriega le recibió el documento y le dice: “te voy a dar la oportunidad”. Ese mismo día a las 5:00 de la tarde, Pérez recibió la llamada del Cuartel Central y le piden que se presente al Batallón 2000. “Me afeité la cabeza, limpié mis botas, me puse camuflaje, mi Rolex, y partí en mi BMW para mi primer trabajo”, narró Pérez en la entrevista.

El entrenamiento de admisión de Pérez a las Fuerzas de Defensa de Panamá fue de cinco meses. Pérez pasó por la escuela de paracaidismo, el grupo Pana-jungla, la fuerza anti-terror, y los denominados hombres rana.

SU ASCENSO

En 1987, en plena crisis de Noriega con Estados Unidos, Pérez fue pasado a la Uesat como sargento y llegó a escalar al rango de teniente y segundo en mando dentro de este equipo especial que operaba desde isla Flamenco y que días antes de la invasión tuvo que mudarse a Panamá Viejo porque los estadounidenses habían bloqueado la entrada a la calzada de Amador.

LA INVASIÓN

Pérez estuvo hasta el final del régimen militar.

Cuando Noriega le declaró la guerra a Estados Unidos, Pérez estaba recibiendo un entrenamiento en la base de infantería estadounidense llamada Fort Bening. La situación lo obligó a interrumpir el entrenamiento militar y regresar a Panamá para incorporarse a la Uesat en junio de 1989, grupo que estaba al mando de Ramón Díaz.

“Yo no comprendía la situación, mi problema eran mis hombres. Me promovieron a teniente y ejecutivo de la base, era el subjefe de la Uesat, el que ejecutaba las órdenes”, explicó Pérez.

El 22 de diciembre, Pérez se entregó al Navy Seal en el aeropuerto de Paitilla y fue trasladado a la base estadounidense de Howard como prisionero de guerra. Días después fue liberado. ( A las 48 horas se entregó. Parecido a otro valiente : DDD)

Dice Pérez que fue porque los gringos no le encontraron nada en su contra.

Pero al llegar a su casa lo estaba esperando el Departamento Nacional de Investigaciones (Deni) para arrestarlo por su vinculación en el crimen del estadounidense Raimond Dragset. Estuvo arrestado una semana en la cárcel Modelo, luego fue liberado por no haber pruebas en su contra.

ACUSADO DE GOLPE

Después de la invasión, Pérez tuvo varios intentos por entrar a la Policía Nacional y hasta fue acusado de estar promoviendo un golpe de Estado contra el gobierno de Guillermo Endara desde la Policía Municipal.

Pérez confirmó todos esos datos a este diario, pero negó que su intención hubiese sido dar un golpe a Endara. “Yo solo ayudé a la alcaldesa Mayín Correa a crear la policía municipal, nada más”, dijo el ex militar.

Tras ese tropiezo, Pérez contó que encontró un trabajo como subcontratista en el Canal de Panamá en temas de seguridad operacional. Durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares fue nombrado director de seguridad aeroportuaria.

En 1997, Pérez entró como jefe de seguridad en Hutchinson Whampoa Limited en Panamá y llegó a ascender al cargo de jefe de seguridad de la compañía portuaria para toda América.

En 2004, Pérez hizo un nuevo intento por llegar al puesto de jefe de la Policía Nacional en el gobierno de Martín Torrijos.

Fue quien trabajó el plan de seguridad de Torrijos cuando ganó las elecciones. Su principal promotor era Rodolfo Charro Espino, tío del mandatario electo en ese entonces.

Pero a la hora de tomar la decisión, Torrijos designó a Gustavo Pérez (padre) en la Policía Nacional. “Yo le dije a mi papá que no se preocupara y que aceptara el cargo”. Él siguió en Hutchinson.

Ahora su sueño parece estar cerca de la realidad. Pérez se incorporó al plan de seguridad del presidente electo, Ricardo Martinelli, y este lo designó jefe de la Policía Nacional a partir del 1 de julio.

“Cuando me lo propuso yo le dije que era un honor servirle a la patria, pero también le dejé claro que era del Partido Revolucionario Democrático”, afirmó Pérez.

LLAMADAS DE NORIEGA

Fuentes vinculadas a Pérez sostienen que él todavía mantiene comunicación con Noriega, quien permanece en una cárcel en Miami, Florida. Pérez lo niega, pero aceptó que cuando su padre murió en septiembre de 2008, Noriega lo llamó para darle el pésame. “Es curioso, el presidente Torrijos no lo hizo, pero Noriega sí”, expresó Pérez.

Evitó hablar sobre su plan de trabajo porque lo considera contraproducente en estos momentos, pero sostiene que se trata de un reto muy difícil. Ahora Pérez señala que la misión que tiene es totalmente diferente a la que tuvo cuando trabajó para el comando de Noriega. “En ese tiempo mi misión era liderar tropas; ahora es otra”.

Con los dos casos señalados al principio, ya estamos empezando a ver cuál es su misión.

&nbsp

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS