Darío Sztanjnszrajber continúa

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« Si la filosofía es necesaria todavía, lo es más que nunca como crítica, como resistencia contra la heteronomía, que se extiende como si fuese impotente intento del pensamiento permanecer dueño de sí mismo y convencer de error a la mitología tramada y a la parpadeante acomodación resignada a su medida. Propio de ella sería, mientras no se la declarase prohibida como en la Atenas cristianizada de la Antigüedad tardía, crear asilo para la libertad»

                                                 T.W.Adorno, Filosofía y superstición

El profesor de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires no descansa en su poliédrica labor, ya que además de impartir sus cursos, se dedica al teatro y dirige un programa televisivo, Mentira la verdad, y otro radiofónico, Demasiado humano. No queda ahí la cosa ya que su quehacer se amplía por medio de sus libros en los que su empeño es claro: poner la filosofía y los grandes temas que ella trata al alcance de todos, sin que resulte necesario estar habituado al discurso filosófico, convertido no pocas veces en jerga especializad, para comprender sus argumentos; de él y su actividad ya di cuenta anteriormente en esta misma red a raíz de la publicación de uno de sus libros: Filosofía al alcance de todos – Kaos en la red.

Ahora con título nietzscheano publica otra obra : « Filosofía a martillazos », publicado por Ariel. No entraré a discutir acerca de la exactitud del título, pero sí diré que más que el martillo parece usar la cucharilla y que me entienda, que con ello no quiero decir que trate a sus lectores como niños a los que se ha de entregar el alimento, pero sí que trata de facilitar la complejidad de los temas alejándose de oscuridades y tecnicismos, lo que no quita para que recurra a visitar a destacados filósofos del panteón, como Platón, san Pablo, Nietzsche o Derrida, o también a alguno del mundo de los vivos, como el italiano Roberto Esposito. Entiéndase que el instrumento nombrado se utiliza de manera permanente si lo interpretamos como la lucha contra todos los ídolos…empezando por el de las ideas recibidas e implantadas, en nuestro pensamiento, por el uso y el abuso como si de una nueva piel se tratase.

Leo en una obra del antiguo profesor de la Sorbona y hoy vigilante desde el faro de Sokoa, lugar en el que habita, Les idées en place. Mon abécédaire philosophique ( PUF, 2024): « llamo “filosofía” al conjunto de respuestas que una argumentación es capaz de aportar a los problemas que nos plantea la existencia»; no coincide al argentino con tal perspectiva ya que su posicionamiento va más por la senda de acercarse y acercarnos a grandes temas y grandes autores sin dar respuestas concluyentes sino que podría decirse que su enfoque reside más en cercar los temas, añadiendo distintas posibles repuestas, vueltas y revueltas, derivando en torno a los asuntos tratados, de modo y manera que impulsa la reflexión a quien a sus planteamientos, en controlada deriva, se acerque; el quid reside más en las preguntas que las posibles respuestas. Ello a pesar de que aun entregando sus textos como lecciones, estos impliquen y exijan al lector poner en marcha sus meninges… pues nada definitivo se propone, acorde con la propia tarea de la filosofía que es un amor a la sabiduría que siempre queda insatisfecho y abierto a posteriores miradas que amplíen el cerco. Ese es el espíritu de las clases del argentino siguiendo la pista de Derrida al decir que toda clase de filosofía se queda inconclusa, abierta, suponiendo únicamente la introducción de la introducción.

Partiendo de la mirada expuesta, el profesor aborda los siguientes temas: El amor, el postamor, Dios, la verdad, la posverdad y la democracia; las seis primeras clases que se ofrecieron en la facultad Libre de Rosario y que también fueron trabajadas en la ciudad de Buenos Aires, Montevideo, La Plata, Mar de Plata, Córdoba y en otros lugares de Argentina y del extranjero. Hábil en el arte de la esgrima y de la esquiva y el amago, Darío Sztajnszreajber, va desmenuzando distintos argumentos en torno a las cuestiones claves planteadas, y lo hace, lo que indudablemente convierte en fácil y atractiva la lectura, con un amplio sentido del humor y con algunas interpelaciones a los lectores que obligue a éstos a participar en la conversación, o en la deliberación si se quiere. Avanzando por tanteos, más allá del romo sentido común – el más común de los sentidos- que pueden hacer bueno aquello que dijese Kant, y cito de memoria, de que la capacidad intelectual de un hombre se mide por su capacidad de soporttar incertidumbres.

En los devaneos y rumias que componen la obra sucede como con el deseo cuyo motor no descansa que no cesa de diferir, que diría Derrida, en su generación de sentido, en una travesía sin final; la misma sophia que ama la filosofía surge con el impulso amoroso, erótico, en un proceso siempre renovado, revivido y jamás satisfecho…actitud que hacía decir a Jean-Luc Nancy, no por modestia sino por la tarea siempre desplazada en sus límites, yo nunca he llegado a ser filósofo. Con tal espíritu el profesor nos guía por los diferentes temas: con respecto al amor, señala sus límites y paradojas sobre la posibilidad o imposibilidad de realizarlo, ya que parece resistirse de manera permanente, y ampliar su horizonte en la medida que parece que se está punto de alcanzarlo, subrayando igualmente la materialidad de nuestros cuerpos y reacciones que no responden a metafísica alguna superior sino que responde a estímulos neurológicos; completándose el periplo con las referencia a ágape como un amor que se da que se entrega al otro , y el espíritu de calculo que hace que se entre en un balance de si tal amor es una pérdida o una ganancia…El repaso a la verdad, rechaza la visión absoluta de ella, los cambios que se da con respecto a ella y las concepciones que con respecto a ella se tienen a lo largo de la historia; todo fluye no solo en lo que se refiera a la naturaleza sino también a las convicciones dependiendo del contexto…Se trata acerca de las relaciones entre la verdad y las cosas, que se ha de relacionar a su vez con el conocimiento que de tal tensión se da; y hasta se dan algunas variaciones de la mano de Nietzsche, con aires de la sofística, que ensalza la eficacia, el pragmatismo o el utilitarismo a la hora de juzgar lo verdadero o lo falso. Tanto en uno como en el otro caso se añade una contrapartida, post, que amplia el foco a la hora de contemplarlos.

Con respecto a la democracia, se subraya su inacabamiento y las contradicciones que surgen a la hora de su aplicación incompleta, ya que el pluralismo exige que se tengan en cuenta a todos y todas las posturas, evitando que algunos queden fuera de dicho sistema, de modo y manera que una preocupación permanente es el abrir las puertas a ese afuera que queda excluido. Actitud que ha de privilegiar la vigilancia ante las tendencias dogmáticas que pretenden estar en posesión de la verdad, etc.

Con respecto a Dios, en estos tiempos en que según indica el autor lo religioso está en auge debido a dos factores: el ascenso de los fanatismos y la presunta operación de aggiornamiento del papa Francisco, Darío en vez de optar por un ateísmo duro ( o blando), los caminos se cruzan entre las visiones de Friedrich Nietzsche, Richard Rorty, Jacques Derrida, Ludwig Feuerbach, Pascal o algunas referencias a Michel Onfray , Gianni Vattimo sin obviar, como con respecto al caso es normal, las referencias bíblicas, con referencias a la postura desmitificadora de Spinoza, y, mencionando también los elogios paulinos, en su enfoque universalista, de los Giorigio Agamben, Slavoj Zizek o Alain Badiou …sin evitar destacar que no se puede hablar de lo religioso como una unidad, olvidando la pluralidad de posturas y creencias que quiebran cualquier visión monotemática y/o monopólica; las distinciones que se establecen entre fe, creencia , saber y conocimiento son dignas de encomio, al igual que la diferencia que marca entre el Dios de la religión y el de los filósofos, el deísmo.

En fin, se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con algunas de las posturas que aparecen en la obra, lo que, sin embargo, nadie podrá señalar como defecto es que Darío Sztanjnszrajber muestre un camino de dirección única, sino que abre caminos , sendas y pistas que como los caminos del monte a los que se refería Heidegger, holzwege, que no llevan a ninguna parte, al menos con la nitidez y comodidad de las grandes avenidas, sí que obligan a pensar…haciendo bueno, con su exploración, aquello que se lee en la Carta a Meneceo de Epicuro: « Que nadie, mientras sea joven, se muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se canse. Porque, para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven».

Una obra que centrándose en los temas señalados se abre e otros temas, trazando un panorama que resulta de interés y provecho para quienes se sienten atraídos, por obligación o por devoción, a la filosofía, y por todos aquellos que siendo legos en la materia tengan interés en acercarse a los enfoques filosóficos sobre algunos de los temas que preocupan en nuestro hoy.

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