Díaz Ferrán cobró un finiquito de 20.000 euros por dos meses de alta en Marsans

El diario de a bordo de los últimos meses de Marsans ha llamado la atención del juez y los administradores que gestionan la quiebra de la empresa: el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio, Gonzalo Pascual, decidieron darse de alta como trabajadores de su grupo de agencias de viajes en abril de 2010, dos meses antes de la quiebra. Un mes después, el 31 mayo, cobraron como finiquito 20.555,21 euros cada uno de ellos, según consta en el escrito que los administradores envían al Juzgado que lleva el caso. En junio, Ferrán y Pascual solicitaron al juez el concurso de acreedores de Viajes Marsans y traspasaron el negocio a un inversor especialista en quiebras.

El autofichaje de Díaz Ferrán por su propia empresa, en la víspera de la bancarrota, es uno de los elementos que los administradores concursales de Viajes Marsans han puesto como ejemplo ante el juez como actuación agravante de la situación de insolvencia en la que se encuentra Marsans desde hace meses y que, por tanto, hace posible que Ferrán y Pascual puedan resultar responsables del fiasco.

El presidente de la gran patronal española y Pascual "decidieron darse de alta como trabajadores de Marsans y un mes después cobraron como finiquito la cantidad de 20.555,21 euros cada uno. La asunción de estas nuevas obligaciones salariales parece a todas luces injustificada y más apenas unos meses antes del concurso en el que la sociedad ya se encontraba en situación de insolvencia", señalan los administradores concursales en un escrito remitido al juez el pasado 3 de noviembre, en el que enumeran una serie de motivos para solicitar el embargo preventivo de bienes a los empresarios y nuevos propietarios de la empresa.

Antes de recibir el finiquito, Ferrán y Pascual habían cobrado unos sueldos por ese breve tiempo como trabajadores de su empresa de más de 150.000 euros cada uno, según trascendió el pasado verano. "Empleamos la totalidad del salario y finiquito para pagar un pagaré avalado por Viajes Marsans a la compañía Wells Fargo, para evitar que ejecutaran ese pagaré a Marsans. Todo el dinero se empleó para ese fin, no recibimos personalmente ni un euro", responde el dirigente empresarial. Ferrán dejará la presidencia de la CEOE el 21 de diciembre, cuando la organización celebra elecciones anticipadas.

El auto que dicta el embargo por la quiebra de Marsans utiliza la palabra "estupor" para referirse al que hecho de que Ferrán, "a pocos días de la primera solicitud de concurso necesario de Viajes Marsans", se diera de alta como trabajador.

Si el juez determina que Pascual y Díaz Ferrán son responsables de la bancarrota -en términos jurídicos: si acaba calificando el concurso de acreedores como culpable-, los empresarios pueden tener que responder con su patrimonio personal a la deuda de Marsans y también afrontan otras consecuencias como la inhabilitación.

Por eso, el juez ha dictado el embargo de bienes a ambos empresarios para responder a un déficit patrimonial de más de 417 millones. La quiebra de Air Comet también llevó al juez a solicitar un embargo de bienes a Ferrán, Pascual y otros miembros del consejo de administración, aunque por cuantía muy inferior (37 millones).

Pero, en esta ocasión, la juez también ha solicitado el embargo de bienes a los nuevos propietarios de Marsans, la sociedad Posibilitum Business a través de la cual realizó la operación Ángel de Cabo, porque ve indicios de que su actuación también ha podido agravar la situación de insolvencia de Marsans.

Los administradores y el auto judicial ponen en tela de juicio los salarios pactados para nuevas incorporaciones en la compañía tras el traspaso de los negocios en bancarrota a Possibiltum y citan sueldos de seis personas que va de los 125.000 a los 500.000 euros. El medio millón de salario bruto anual, más un 5% en los eventuales beneficios de la compañía, corresponde a Iván Losada Castell, que asumió las tareas de director general de la firma, según el escrito de los administradores al juez. La nueva empresa ha defendido en declaraciones a este diario la necesidad de estos fichajes y argumentan que los sueldos no son elevados.

Otros motivos por los que los administradores ven posible la declaración de concurso culpable es la falta que liquidez que sufría la empresa cuando solicitó el concurso, con tesorería de signo negativo, y la antigüedad de las deudas con Hacienda y la Seguridad Social. El trabajo de los administradores también afea el retraso en la presentación del expediente de regulación de empleo (ERE), pese a que el concurso se declaró el 25 de junio, y la empresa no tenía actividad, ya cada mes que se retrasaba la solicitud del citado ERE la deuda de Marsans por salarios crecía la deuda.

Más de 2.000 personas han perdido el trabajo por la suspensión de pagos (concurso de acreedores) de las empresas de estos socios, Air Comet y Viajes Marsans.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS