Culpables de querer un mundo mejor– en Génova, Turín, Florencia, Roma y Cosenza

El colectivo Nodo Solidale de Italia exige el cese de la criminalización de los movimientos sociales en Italia. Queremos subrayar que la cumbre del G8 de Génova es solo el evento más mediático y conocido por la brutal represión que allá ocurrió, pero hay muchos procesos donde la justicia del estado trata de callar a los luchadores sociales.&nbsp

Les acordamos muy brevemente:

El 11 de diciembre en Turín los jueces condenaron a los manifestantes que habían marchado en contra del fascismo. Los compañeros fueron condenados con penas de 9 meses hasta un año y 8 meses por armar una barricada contra la represión de la policía. La manifestación se hizo porque unos fascistas atacaron la okupa Barokkio, hiriendo con puñaladas a dos compañeros -a uno de ellos en el estomago-. La policía por supuesto atacó, al día siguiente, a los antifascistas, los mismos a los que hoy el Estado condena, mientras que los agresores fascistas todavía no fueron reconocidos.&nbsp

El 14 de diciembre condenaron con hasta once años de prisión a 24 compañer@s de Génova por haber protestado contra el G8 en Génova en 2001, cuando más de 300,000 personas llenaron las calles para manifestarse en contra de la guerra y del hambre impuesta y promovida por los 8 poderes reunidos allí.&nbsp

El 29 de enero el tribunal de Florencia condenó con siete años a unos trabajadores del sindicato autónomo de base por enfrentarse con la policía durante una huelga contra la guerra, en un marcha frente a la embajada gringa. Los policías atacaron violentamente a los huelguistas que se defendieron sin ningún objeto de ofensa. Hoy el Estado sentenció que paguen con siete años de cárcel su resistencia.&nbsp

En Roma aún sigue un proceso contra 39 compañeros (aunque eran 105 los acusados) por "asalto". En realidad cientos de manifestantes el día 6 de noviembre en Roma, antes de una marcha de miles de jóvenes precarios, trabajadores sin puestos fijos y el pueblo de los centros sociales, entraron en un hipermercado llenando sus carritos, pidiendo precios populares y repartiendo gratuitamente la mercancía entre la gente. En la tarde, durante la marcha, estudiantes y precarios recuperaron centenares de libros de una tienda de una gran editorial. Fue una forma de retomar la cultura en sentido popular. Hoy quieren condenarlos con una acusación injusta e infame: asalto. Es decir negarnos el significado político de esta protesta.&nbsp

El 2 de febrero en Cosenza, hubo una marcha nacional en contra de la represión y por el cese de la criminalización de los movimientos sociales en Italia. En el tribunal de esta ciudad los ministerios públicos acaban de pedir penas de dos a seis años para trece compañeros por organizarse en una red definida subversiva. Estos compañeros son luchadores sociales, que trabajan a la luz del sol, quienes organizaron y participaron en las históricas jornadas de lucha de Napoli y Génova del 2001. Su delito, por el Poder, es organizarse.&nbsp

Entonces, todos y todas somos culpables, porque queremos un mundo mejor y lo vamos a lograr organizados.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS