Publicado en: 22 marzo, 2019

Cuidado con las elecciones europeas

Por Prudenci Vidal Marcos

Hemos de poner mucha prioridad, mucho análisis, mucha reflexión, antes de votar en las elecciones europeas porque ya no sólo está en juego nuestro presente, sino el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos.

Por Prudenci Vidal

Cambiar esta tendencia sólo se producirá si en las próximas elecciones los grupos de izquierdas, socialistas de verdad – aquellos que no juegan a ser socialistas pero le hacen caricias al neoliberalismo-obtienen absoluta mayoría en el Parlamento de Bruselas.

Sumergidos como estamos en las campañas electorales -¡vaya espectáculo con los “fichajes” de unos y otros…- del 28 de abril, y ya conociendo cómo los elefantes de la política son “relegados” a Europa para continuar cobrando sueldos más que exquisitos, parece que importa menos Europa que las municipales o las autonómicas. El error es más que mayúsculo.

El 80% de las decisiones que afectan a nuestras vidas provienen de la Comisión Europea. Dicho así, no cabe refutación a la importancia de las elecciones europeas. Pero también conviene “poner en solfa” aspectos que, por falta de explicación, se nos pasan de largo en nuestra apreciación. Y es que el Parlamento Europeo es el único parlamento del mundo que no tiene iniciativa parlamentaria. Un grupo no puede elaborar una ley, presentarla a debate y a votación. Las propuestas, todas ellas, surgen de la Comisión, son llevadas al parlamento y allí son aprobadas porque la mayoría parlamentaria está en manos de los neoliberales. Cambiar esta tendencia sólo se producirá si en las próximas elecciones los grupos de izquierdas, socialistas de verdad – aquellos que no juegan a ser socialistas pero le hacen caricias al neoliberalismo- obtienen  absoluta mayoría en el Parlamento de Bruselas.

De la composición del Parlamento -ya sean liberales o socialdemócratas- va a depender la elección del presidente del Banco Central Europeo [BCE] y del presidente de la Comisión y un dato aún mucho más relevante será la aparición de la extrema derecha, que encabezada por el húngaro Orban, pueden ser un grupo numeroso con propuestas anti Europa, anti euro y con políticas sociales y de emigración retrógradas y exentas de legitimidad con la declaración de la Carta Social Europea y de la Declaración universal de los derechos humanos.

De la importancia de lo que allí se decide lo tenemos reflejado en nuestro no muy lejano devenir como país. Si no, y por orden de acontecimientos, contestad a estos interrogantes: ¿Quién obligó en septiembre de 2011 a modificar nuestra constitución imponiendo el pago de la deuda antes que mantener el sistema público de protección social? ¿Quién determinó qué reformas se habían de hacer en la contratación llevando a la precariedad y a la miseria a una gran parte de la clase trabajadora? ¿Quién rescató nuestra sistema bancario, a pesar de la múltiples mentiras de que no costaría ni un euro a los ciudadanos puesta en boca de los ministros del Partido Popular? ¿Cuando Mario Draghi afirmó que para nada se iba a dejar caer el euro, no se refería a España acaso? ¿Quién dejó el grifo abierto al aumento de la deuda de forma espectacular durante el gobierno del PP, evitando así que los mercados financieros -recordad lo de la Prima de riesgo- doblegaran a nuestro gobierno con exigencias e intereses mucho mayores?

¿Aún creéis, ilusos, que fue la mano hábil del Sr. Rajoy y de sus ministros quien evitó que España fuera intervenida como lo habían hecho en Portugal o el Grecia? ¿Vamos a continuar creyendo en la narrativa de los hechos que el PP ha puesto en los medios de comunicación? La tan traída RECUPERACIÓN a partir del año 2014, ¿fue gracias a las propuestas del PP? Si fuera  así, el BCE no hubiera comprado 350.000m€ en deuda española a unos tipos de interés jamás vistos en el mundo financiero.

Europa siempre  se ha sentido lejana vista desde España. Algo hacia lo que tender pero sólo asemejándonos en los aspectos más ultra liberales de sus procesos. Nuestras inversiones en gasto social están muy debajo de la media europea y de nuestros más próximos vecinos. Nuestros salarios han descendido al hades y parece que van a residir allí durante lustros. Nos proponen “mochilas” laborales para acabar de perder los pocos derechos que quedan y con la inacción de quienes deberían protegernos, como son los ya no sindicatos de clase UGT y CC.OO.

Todos estamos de acuerdo en que se empezó a construir la casa europea por el tejado y que ahora le están saliendo grietas por todas partes. La constitución europea se asemejó mucho a la propuesta de los hermanos Marx cuando el tratado de Lisboa fue tumbado en las votaciones y fue sustituido por el de Maastricht  [tengo unos principios pero si no le gustan…tengo otros]. Los hombres de negro ya no sólo fueron protagonistas de unas películas, sino los Freddy Krueger tijeras en Grecia, Italia, España, Irlanda y Portugal recortando las política sociales y, sobre todo en Grecia, reduciendo a la miseria a los pensionistas con recortes en sus pensiones de un 50%.

Es demasiado lo que nos estamos jugando para pensar y actuar que el partido europeo es de segunda división. Por los intereses y por su influencia en nuestras vidas hemos de censurar a todos los partidos que envían a Europa como nuestros representantes a jugadores de segunda división, ya veteranos llenos de lesiones y faltos de impulso que no sea el obedecer a los que mandan y , ya muy alejados de la ciudadanía, a vivir la vida europea porque los sueldos de sus señorías son más una ofensa a los ciudadanos que una justa retribución a sus trabajos.

Hemos de poner mucha prioridad, mucho análisis, mucha reflexión, antes de votar en las elecciones europeas porque ya no sólo está en juego nuestro presente, sino el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos. O crecemos en una Europa con objetivos sociales y de igualdad o el descenso al infierno al que están sometiendo a los estados del sur quemará cada vez con mayor intensidad para nuestra ciudadanía.

 

Prudenci Vidal Marcos

Miembro de la Marea Pensionista

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