Cuestiones desde la izquierda

A la luz de los resultados electorales obtenidos en los últimas elecciones en distintos países europeos que se encuentran en situación de crisis económica, la Izquierda reflexiona sobre cuales son los errores cometidos para que en la elecciones ganen los partidos de Derecha y sean las población menos adinerada, a la que más le afecta los recortes económicos y la reforma laboral, la que más vota a dichos partidos. Partidos que fomentan una política liberal, que oprime a los oprimidos, les cortan alas para alzar el vuelo y coartan Derechos sociales desde el inicio de sus legislaturas.

Dichos partidos, abogan por Derechos individuales, fomenta la creación de empresas, alimenta los pactos entre las grandes multinacionales, suben impuestos a los que menos tienen y limitan las posibilidades de educación y sanidad universal y gratuita, Derechos a la vivienda, a la cultura, al ocio y a la calidad de vida. De igual manera, aunque defiende la movilidad laboral, plantea el nacionalismo con valor en alza y razonamiento básico y natural para la discriminación del inmigrante. De manera paralela, fomentan el patriotismo a través del fútbol, los valores tradicionales de la familia y criminalizan a las empresas y trabajadores pertenecientes a la Administración pública.

Franck Poupeau defiende que una de las primeras razones sobre las que se mantiene y perpetúa el capitalismo liberal que defienden los partidos de Derecha, es el hecho de que se han apropiado de temas, sentires, estilos de vida,… de la ciudadanía popular. Valores vinculados a la familia, trabajo, ocio, roles otorgados a los géneros, visión de la naturaleza, de las fiestas y el ensalzamiento nacional, etc. Ello sitúa su modo de vida como un ideal del capitalismo. La mayoría de la población, con menos recursos económicos y un nivel educativo formal menor (clases populares) se sienten identificadas con dichos valores, a la par que centran todo su interés en lograr desarrollarlos de modo pleno, bajo la falsa promesa del ideal americano1 (“cualquiera puede llegar a alcanzarlo si se lo propone”).

Consecuentemente, cabe entender que la ciudadanía menos adinerada vota contra sus intereses a los partidos de Derecha, no entienden sus verdaderos intereses. Mantienen una falsa consciencia sobre lo que sería bueno para el mundo, el país y para ellos mismos2.

El planteamiento de base marxista que defiende esta idea, entiende que la respuesta social ante la opresión no cambia, se mantiene y se repite de manera pendular, la Izquierda no es capaz de crear nuevos modos de comunicación, nuevos canales de acercamiento, nuevas exposiciones en cuanto a mecanismos de adhesión se refiere. Estás teorías post-coloniales o subalternas, centran su interés en la reconstrucción de la voz de los “sin voz”(incluyendo entre ellas muchas de las teorías feministas). Como consecuencia, sigue sin dar la voz a la ciudadanía oprimida. Hablar en plano vertical frente al plano horizontal y espontáneo que requeriría un acercamiento a dicha ciudadanía. Una integración en la misma que ponga de manifiesto cuáles son los problemas, las necesidades, preocupaciones, las aspiraciones, motivaciones e intereses capaces de crear nuevas vías de comunicación y acercamiento entre los individuos y distintos colectivos.

La crítica que Franck Poupeau hace de los partidos y organizaciones de Izquierda es poner de manifiesto que ellos mismos no logran entender la filosofía de los dominados. Lo cual lleva a plantear la necesidad que denota la Izquierda de transformar su modus operandi.

Al margen de la estructura que se mantiene en los partidos y sindicatos, cada vez que hay vulneración de Derechos sociales conseguidos con luchas y reivindicaciones, surge una reacción social. Esta no mantiene una estructura vertical sino horizontal. No mantiene reglas de un juego que no conoce, mantiene la unión frente a la opresión y la fuerza de la esperanza como señal de identidad. Estos son autodidactas, pues hay otras formas de capital a parte del económico y el educativo formal (ejemplo: militante).

Frente a dicha reacción social, los partidos de Izquierda se sienten reconocidos y reconciliados, pero olvidan que dicha población no es un recursos militante que va a seguir sus dictámenes. Por contra, choca de frente con ella en el momento en el que se da cuenta de que no entiende, o quiere entender, su orden ni su procedimiento. No quiere pensar, no quiere reflexionar, no pretende debatir ni encontrar la mejora manera, quieren resultados y los quiere de manera inmediata.

Eso no elimina la fantástica ocasión que supone una reacción social de tal magnitud, pues entre dicha población hay un capital militante importante. Según he podido observar, dentro de dichos movimientos sociales pueden diferenciarse dos grandes subcategorías:

 

  • Uno que, cansado de estructuras y teoría conocidas, busca en la espontaneidad un lugar y un espacio para llevar a cabo acciones reivindicaciones y de lucha social alternativas. Aun no conocida o no mayoritaria.

  • Un segundo, que no conoce ni ha tenido contacto con las estructuras políticas, pasos, trabas que pone la mayoría. Ilusionado e ilusionante, comienza a entrar activamente en acciones reivindicativas

 

La crítica de la Izquierda va a entrar en el discurso comunicando dos presupuestos que suponen una antinomia/contradicción de la crítica de Izquierda:

 

  • Admitir la autonomía del individuo y las organizaciones horizontales.

  • Admitir la autonomía de lo popular.

  • Eliminar la idea de que la sociología va a decir que la verdad de lo social, pero viene de los dominados. Si bien no unos dominados mayoritarios, sino una segunda hornada de sapientes que creen saber y postulan la verdad de otros, que no son ellos mismos.

  • La crítica de la Izquierda pretende la rehabilitación de lo popular frente a la capacidad que se le supone.

 

 

El error de la crítica de la Izquierda es no entender cómo se adhiere el pueblo a la política. Causas:

  1. Error de dominación. Postula que el pueblo si quiere ser dominado. Quiere tener unos ideales que le vienen dados como buenos, sin necesidad de cuestionarse y descubrir la cruda realidad. Una realidad que hace uso de las clases populares, las engaña y les da pan y circo sin miramientos, sin consideración ni empatía ninguna.

  2. Concepto de violencia simbólica. Hemos de tener en cuenta el trabajo que se ha realizado por parte de las clases dominantes a lo largo de cuarenta años, en ofrecer como única posibilidad viable una visión del mundo. Las creencias que defiende el liberalismo no cuestiona esas categorías dado que le parecen y las presenta como “naturales.” Esta es una de las luchas más importantes ante las cuales se enfrenta la política de Izquierda, deconstruir dicha visión y plantear la diversidad de caminos que pueden recorrerse.

  3. Lo dominante se define de manera positiva hacia lo dominado. Pero la Izquierda entiende que se mira a los de abajo desde una visión altiva, como si no tuvieran méritos. Miserabilistas (mistificación de dominados).

  4. Conformismo moral (adhesión a valores) y/o conformismo lógico (incorporación de categorías de pensamiento ya construidas).

  5. Postulados del miserabilismo/populismo sociológico3. La crítica de la Izquierda va a manifestar su desaprobación en la reacción ante la autonomía de las clases populares. La Izquierda, con frecuencia, no reconoce dicha autonomía, le anula la capacidad de cuestionamiento, de análisis. Lo cual supone una actitud prepotente que con frecuencia suscita rechazo en los grupos que surgen.

  6. Formas de dominación transversales (ejemplo.- impuestos fiscales) frente a las que es difícil luchar y hacer consciente de su poder de dominación como acción no simbólica sino real.

  7. Falta de formas de difusión y procreación de los saberes. Para que personas con un nivel de desarrollo psicológico más concreto, con un vocabulario popular y una línea de pensamiento menos compleja y divergente, pueda entender la realidad socio-política a la que se enfrenta.

  8. Importancia del capital económico. La verticalidad social organizada según el capital económico de cada individuo provoca que haya gente mejor y gente peor. Horizontalmente los buenos se entienden entre ellos y los malos también. La intromisión de uno de los buenos en el grupo de los malos supone una intromisión, una falta de coherencia, de cordura, de entendimiento. No es extraño ver situaciones en las que un/a economista y un abogada/o puedan llegar a un acuerdo beneficiosos para ambos. De igual manera un frutera/o y un mecánico/a. Pero, en el momento en que un mecánico/a se enfrenta ante un abogada/o, el lenguaje no es el mismos, los recursos de los que se vale para su defensa no son los mismos, y, bajo las leyes del capital, que duda cabe que el abogado/a está en un lugar superior al mecánico/a. Tampoco sería capaz de compara la mejor sandía el/la economista en la tienda del frutero.

  9. Importancia del capital escolar. Con frecuencia el lenguaje de una clase social frente a otra no es la misma. Bernstein (1996)4 denomina esta diferencia como lenguaje o código restringido y lenguaje o código elaborado. El primer tipo de lenguaje se aprende en la calle, se utiliza para nombrar lo concreto y va de lo concreto a lo concreto. El lenguaje elaborado, por contra, va de lo concreto a lo abstracto y vuelta a lo concreto (siguiendo la metodología científica) aunque en los planos más abstractos va de lo concreto a lo abstracto, incluso de lo abstracto a lo abstracto. Cómo no puede ser de otra forma, este último se enseña en la escuela, se viven en las aulas y se potencia en las clase medias y altas. Se valora como el más válido, más complejo y rico.

  10. La Izquierda organizada encuentra su verdadero enemigo en el rechazo a su discurso de la realidad social, que surge de los dominados, resultado y creación entre grupos sociales. Esto permite entender que no haya participación espontánea dado que normalmente se rechaza la iniciativa de grupos no constituidos como tales y al margen de las líneas de participación, difusión, lucha y reflexión no establecidos.

 

En lugar de comprender, negociar, buscar alternativas de comunicación y de acción, con frecuencia, los partidos de Izquierda intentan mantener y reclutar para si dicho capital militante. Por un lado adoctrinando en sus leyes y cláusulas como las mejores, más acertadas y recomendadas, y por otro limitando y/o boicoteando, acciones e ilusión de dicha población que comienza a tomar contacto y ha puesto la esperanza en que pueda crearse algo distinto que da una solución ante al problema que se encuentra.

Se olvida de la política precisa de una condiciones sociales de acceso. Precisa de tiempo, de tener las necesidades fisiológicas cubiertas, de sentirse integrado en el grupo, de sentir que hay una sentimiento y/o necesidad común nexo de unión, de unos lazos afectivos, y un deseo común de cambio.

Con frecuencia en el camino de levantamiento social, la ocasión para reclutar mayor capital militante, se pierde en el uso de un vocabulario específico, unas líneas de pensamiento, comportamientos, normas de grupo implícitas que no se explican (una asamblea como vía de comunicación, debate y toma de decisiones, no siempre es fácil de desarrollar, cada vez menos dado que la política y sociedad capitalista la saca de la realidad, como si no existiese).

La realidad, como tantas otras veces, no es ni una ni otra. Ni la solución es fácil e inmediata, ni se le puede quitar importancia a la autonomía de los grupos populares autónomos que surgen para entrar en rebeldía. No se ha de dejar de caer en el olvido total el hecho de que la política necesita condiciones sociales de movilización, no es natural. Personalmente considero que si en lugar de considerar, los partidos de Izquierda, dicho levantamiento popular como una oportunidad para que más gente siga sus comportamientos e ideas políticas, estuvieran abiertos a la posibilidad de modificar ellos mismos su doctrina, podrían, verdaderamente, reclutar dicho capital militante, mantenerse en movimientos, actualizados y activos, capaces de llegar a la realidad del momento.

Tiene que existir una forma de colaboración y de debate más largo. Sino podemos decir que existen formas de política espontánea, no puede sentirse implicada la generación de la autonomía popular.

Por otro lado, habrían de ser analizadas los comportamientos, sentimientos y estrategias que permiten que ante el triunfo del partido español, salga a la calle, unido, feliz, orgulloso y satisfecho, miles de personas que, por un tiempo, casi olvidan las penurias económicas y sociales del momento. Se habrá de buscar un discurso convincente. No sólo a nivel lógico, sino también personal y sentimental para que la lucha se sienta como propia y con esperanza. Posiblemente la izquierda esté tan lejos de la población que no encuentre una bidireccionalidad en su discurso. Se percibe como lejano, utópico, inaccesible. No real, alcanzable.

En educación se diría que no entra dentro de la Zona de Desarrollo Próximo, no entra dentro de las estructuras de pensamiento del individuo5, de su día a día, de su cotidianidad. Posiblemente esa sea una de las razones por las que no llega a la mayoría de la población el discurso de la política de Izquierda. Se han de acercar la política al individuo, hacerle ver que somos políticos por naturaleza porque lo social es inherente al ser humano, porque vivimos en sociedad, creamos la sociedad que tenemos y somos los únicos que podemos cambiarla.

Para realizar esta afirmación no me baso en la incapacidad del individuo, como bien podría entenderse, sino en el interés de las clases dominantes, de las empresas, de los bancos y las multinacionales, por complejizar lo sencillo y no hacerse entender, por crear distancia y sentimientos de inutilidad en la población, de falta de responsabilidad social. Es muy difícil ir contra una mayoría creada a través de la política, de los medios de comunicación, y por qué no decirlo, de la propia institución escolar. Y sin que la escuela sea la que pueda cambiar el mundo, si es cierto que ayuda a mantener los cambios.

En mi humilde opinión, habrían de aunarse todas las estructuras sociales, políticas y económicas en cambiar la dirección, en popularizar, en facilitar el lenguaje, la expresión, el debate, la conciencia social en una misma dirección, verdaderamente participativa, para que la política de Izquierda llegara a considerarse al mismo nivel de llegada y acogida que alcanza la Derecha.

 

1El buen ciudadano debe ser, desde el primer momento, de talla excelente como para salir bien por sí solo. No es un buen ciudadano si no tiene en sí mismo lo que hará de él un rudo trabajador y, en caso de necesidad, un rudo combatiente. (Roosvelt, Teodoro)

2“Una de las tareas más urgentes del momento es que los trabajadores se eduquen, que eleven su nivel de conciencia, que se capaciten”. l972 Lucha de clases (I y II)Cuadernos Nº 4.Cuadernos de Educación Popular: ¿Qué es el socialismo?

3Grignon, Claude y Passeron; Jean, Claude (1992) Lo culto y lo popular. Miserabilismo y populismo en sociología y en literatura, La Piqueta, 1992 (v.o. 1989).

4 Basil B. Bernstein (1996) Pedagogía, control simbólico e identidad. Madrid: Morata.

5L.S. Vigostky (1977) Pensamiento y lenguaje. Buenos Aires: La Pléyade

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