Cuba: un ¿pobre? Campos de nombre Pedro

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Hace tiempo que había desistido de referirme a los criterios de Pedro Campos Santos, un historiador, ex diplomático y en su momento “Investigador Jefe de Proyecto del Centro de Estudios sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana” —según él certificó ante Kaos en la Red. No obstante, su Mirando a Cuba ahora mismo me convoca a desentrañar a este auténtico ¿revolucionario?

En lo que considero médula de Mirando…, aparece:

En Cuba, [se] estableció el modelo político leninista-estalinista de partido único donde una exigua minoría se arroga el poder en nombre del “proletariado”.

La revolución triunfante de 1959, […] siempre dependió de la “ayuda del Campo Socialista” encabezado por la Unión Soviética […].

Miles de opositores fueron fusilados o murieron durante una verdadera guerra civil que se desarrolló en todas las provincias del país […].

Hoy la oposición acude a métodos pacíficos y democráticos, pero es reprimida abiertamente. […] A todos se les impide expresarse libremente […] —las negritas son mías.

Antes de aludir directamente a lo anterior, alerto que en ¿Contradicciones entre Pedro Campos y Roberto Cobas?, el 19 de Septiembre de 2011, hice constar a modo de inscripción que “Las coincidencias entre ambos fueron tales que no sé por qué en un trabajo del primero apareció el crédito del segundo. Pero en este momento existe una suerte de censura del último. ¿Será legítima?”, porque Campos había sostenido que “Conscientes de que las ideas del cooperativismo y la autogestión no pertenecen a nadie en particular, vemos con satisfacción que las mismas empiezan a ser publicadas en [el Periódico] Granma”.

También, que de cara a la invariable posición que recurrentemente comparte el señor en causa, firmé ¿De qué se queja Pedro Campos?, el 28 Junio de 2012, con este adelanto: “El lector/a encontrará interesante cómo la persona de marras arremetió contra el proceso que lidera el Partido Comunista de Cuba en once de un total de 13 trabajos (más de las 4/5 partes —solo en el ejemplo que cito); y en este momento irreconoce el servicio de Yoani Sánchez a favor de la CIA”.

A continuación, propongo que meditemos a partir de las preguntas que siguen:

¿Cómo se puede aceptar que en Cuba su Partido Comunista “se arroga el poder en nombre del ‘proletariado’”, si nuestra Vanguardia ideo-política decidió someter a consulta con nuestro pueblo la Conceptualización del modelo socialista cubano y el Plan de desarrollo hasta el 2030, documentos aprobados en su 7mo. Congreso —por solo citar este ejemplo?

¿De dónde extrajo Pedro Campos que nuestra Revolución “siempre dependió de la ‘ayuda del Campo Socialista’ encabezado por la Unión Soviética” —al margen tanto de la incerteza de esta tesis como de que obvia en qué condiciones tuvimos que acudir, enhorabuena, a la ayuda del socialismo europeo—, si cuando Moscú creyó en lágrimas nuestro pueblo NO fue la otra víctima?

¿Qué impresión se puede llevar el lector/a de cara a la idea según la cual “Miles de opositores fueron fusilados o murieron durante una verdadera guerra civil”, si no se le advierte que, por un lado, tras el Gran Enero de 1959 “Solo fueron juzgados y condenados algunos de los más notorios criminales de guerra que pudieron ser detenidos. Porque otros como Ventura, Carratalá, Masferrer, Ugalde Carrillo y Pilar García escaparon y se refugiaron en Estados Unidos, donde recibieron protección”; y que, además,  “El 17 de marzo de 1960 fue aprobado por el presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower ‘un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro’, que promovía la guerra irregular para evitar la consolidación de la Revolución, sembrar el terror y proyectar una imagen de inestabilidad política, que provocara la caída del Gobierno Revolucionario”?

¿Qué cuento es ese de que “A todos [los contrarrevolucionarios, incluidos los de ‘nuevo’ tipo] se les impide expresarse libremente”, si Cuba es el único país donde los ‘disidentes’ viven mejor que el resto de la población y hasta Berta Soler, a raíz de la muerte del connotado terrorista Rubén Gonzalo García (alias El Asturiano), ocurrida el pasado 27 de Septiembre en EEUU, acudió presurosa a honrar al fallecido, nada menos que en compañía de otro criminal, Ángel Manuel Alfonso Alemán (alias La Cota)?

Para mí, pues, existen suficientes elementos de juicios para acreditar que Pedro Campos Santos ha pasado por ser un moderado criticado por su semejante Roberto Cobas y luego por alabar a la reconocida mercenaria Yoani Sánchez, hasta que ahora sus ideas plagian el dictado de Miami vs. la Revolución Cubana. Tal es su pobreza.

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