Cuba: para que la vida no se vuelva más insoportable de lo que ya es.

Lo intelectual que me gustaría decirles es esto: “cuando estés estudiando cualquier tema o considerando cualquier filosofía, pregúntate a ti mismo únicamente: ¿cuáles son los hechos? ¿Y cuál es la verdad que los hechos sostienen? Nunca te dejes desviar, ya sea por lo que tú deseas creer o por lo que crees que te traería beneficio si así fuese creído. Observa únicamente e indudablemente cuáles son los hechos

Lo moral que quisiera decirles es muy simple. Debo decir: “El amor es sabio, el odio es estúpido. En este mundo, que cada vez se vuelve más y más estrechamente interconectado, tenemos que aprender a tolerarnos unos a los otros, tenemos que aprender a aceptar el hecho de que alguien dirá cosas que no nos gustarán. Solamente podemos vivir juntos de esa manera. Si vamos a vivir juntos, y no a morir juntos, debemos aprender un poco de caridad y un poco de tolerancia, que es absolutamente vital para la continuación de la vida humana en este planeta”- Bertrand A. William Russell.

La gran maldición de la izquierda en el siglo XX fue transformar a los militantes en funcionarios.” La izquierda tiene que pensar que la izquierda se olvidó de pensar”B. Sosa dos Santos.

En estos tiempos de declaraciones y llamamientos, de exigencia de diálogos y entendimientos dejamos claro acá los principios que defenderemos y con los cuales nos sentaremos en cualquier mesa y conversaremos con cualquier tendencia del espectro político.

Ser de izquierda, al menos en el siglo XXI, requiere ser consecuente con las lecciones de la práctica histórica y enfrentar retos nuevos. Necesitamos una grandiosa revolución espiritual y existencial. En Cuba, hay que jerarquizar la lucha diaria y cotidiana por una vida mejor aquí y ahora.

Estamos por una política de liberación no de dominación. Y en primer lugar estamos por un frente unido de la izquierda.

Estamos por la imbricación de ética y política. Estamos por la integración de los valores no por su división y enfrentamiento. Estamos por el humanismo pleno. No reconocemos ningún signo de superioridad de unos sobre otro que no sea la bondad. Estamos por una comunidad de asociación libre de individuos universalmente cultos y solidarios.

Debemos operar siempre para que toda norma o máxima de nuestra acción, de toda institución o organización de todo ejercicio delegado del poder tenga siempre por propósito el bienestar y aumento de la vida toda en esta casa única que tenemos que es el planeta tierra, en especial de las personas individuales y de los ciudadanos de la comunidad política, en último término de toda la humanidad, siendo responsable también con nuestra acción de su influencia en el mediano y largo plazo. No comprometiendo hoy el futuro con acciones inadecuadas.

Debemos operar con el fin último de la disolución del estado, la aproximación de la democracia delegada a la directa y por la autonomía y la calidad de las instituciones de fiscalización popular.

Deben ser motivo de reflexión para las izquierdas y son importantes para nosotros, los valores siguientes:

  1. No somos personalistas. Somos partidarios de los principios, la coherencia con la experiencia histórica y las enseñanzas de la práctica y no de hombres endiosados. Respetamos los sacrificios y la integridad de muchos de los fundadores, pero no somos vasallos ni aduladores. El pasado, cualquiera sean sus conquistas, no puede estar por encima de las demandas y necesidades del futuro.

  2. La justicia para nosotros no debe ser solo para la distribución de recursos ni acceso a bienes. Incluye también otras áreas, especialmente la política, el derecho y la libertad, incluyendo el respeto absoluto a las minorías. Debemos criticar y negar como sostenibles a todo sistema político o las acciones e instituciones cuyos efectos negativos son sufridos por grandes grupos de personas excluidas, explotadas u oprimidas.

  3. No se puede ser cómplices ni apoyar a quienes en vez de representar a sus electores y ser obedientes delegados del pueblo se han convertido en despótico o temerosos representantes del ejercicio fetichizado del poder y la representación. Y menos de quienes no son escogidos por pueblo alguno, sino por comisiones y ni siguieran viven donde dicen representar.

  4. El principio ecológico político esencial que defendemos podría enunciarse así. Debemos actuar en todo de tal manera que la vida en el planeta tierra pueda ser una vida perpetua y comprenda a todas las especies.

  5. El postulado económico podría ser así. El fin de la economía es el bienestar y la plenitud de la vida humana, lo cual debe lograrse en el menor tiempo posible del uso de la misma vida. Disminución constante de la jornada laboral e incremento del tiempo libre para el aumento y afirmación de la cultura emancipatoria y humanística.

Obrar económicamente de tal manera que tiendas siempre a transformar los procesos productivos desde el horizonte de trabajo cero. Debemos crear nuevos sistemas económicos e instituciones que permitan la reproducción y el crecimiento de la vida humana y no exclusivamente del capital. Que privilegie el ser sobre el tener, el bienestar de todos sobre el lucro de unos pocos.

  1. El principio de legitimación democrático esencial debe ser. Debemos alcanzar consenso crítico, en primer lugar por la participación simétrica y real del ciudadano y por cada uno de los afectados por las medidas generales especificas. Los asuntos vitales para una comunidad y país deben resolverse mediante procesos participativos, transparentes, y plebiscitarios. No al poder permanente y sin control ciudadano.

  2. Luchamos por una nueva institucionalidad democrática. Combinación de la democracia directa con la representativa privilegiando la primera. Instauración del poder ciudadano y del principio del derecho a la información oportuna y veraz y del conocimiento de todos los puntos de vistas. Medios de información independientes privilegiadamente comunitarios y socializados.

  3. Revolución jurídica. Nuevos derechos y reformulación de muchos viejos. Reforzamientos del humanismo y corrección de las penas y no la venganza social disimulada. Elección democrática de los jueces y las leyes. Defensa intransigente de la constitución aprobada por todos en proceso informado y transparente.

  4. Educación para la vida plena. El sistema pedagógico debe ser revolucionado para poder desarrollar una personalidad culta, bondadosa, crítica y creativa y educar al pueblo en la primacía del ser sobre el tener, en la participación ciudadana plena, en la solidaridad.

  5. El principio cultural esencial debe ser. Evitar la parcialización excesiva del saber, cultura humanística y ética general. Debemos apoyar la identidad cultural de todas las comunidades humanas incluidas dentro el sistema político y defender la diferencia y diversidad cultural cuando se intente homogeneizar las culturas y las lenguas. Respeto a la diversidad humana y antidiscriminación radical y efectiva.

  6. La política exterior debe fundarse sobre el ideal de la paz perpetua y en el reconocimiento de la interdependencia humana. Política exterior con el objetivo de garantizar priorizadamente la política interna de la mas amplia justicia y libertad ciudadana. El respeto al derecho ajeno sigue siendo raíz de la paz. Integración y colaboración internacional. Solidaridad internacional popular, no solo estatal.

  7. Seguridad Nacional. El más pleno estado de derechos, el consenso, la más amplia democracia y el bienestar de todos son la garantía de la ausencia de conflictos en este campo. No a la violencia interna o externa. La policía para proteger y servir más que para vigilar y perseguir. Ante la violencia impuesta, la coacción controlada y humanista. Ejércitos defensivos y privilegio de la milicia ciudadana.

No somos idealistas, los conflictos son propios de la naturaleza humana, la lucha de clases no es un invento de los revolucionarios, pero esa lucha puede ser enfrentada sabia, inteligente y noblemente o desde la barbarie. Desde el derecho y el humanismo en medios y métodos o desde al fascismo abierto. Estamos por la primera opción.

No convencen respuestas reduccionistas, antihistóricas y simples, basadas en que eso nunca se ha hecho, es imposible porque el enemigo está muy cerca o esas son ideas del siglo XIX. A Marx, Marti, Lenin y Fidel también le dijeron eso, para no hablar de los revolucionarios franceses a los que además les excomulgaron en nombre de Dios. Vocablos menos amables también les dijeron, especialmente a Fidel y sus compañeros, como locos, resentidos sociales, aventureros, inmaduros, ávidos de poder y gloria y otros que no deseamos mencionar aquí y que nunca evitaron que los siguiéramos sin titubear.

No es con una asamblea del Poder popular que aprueba por unanimidad todo y todo el tiempo como lo lograremos. No es con delegados que no representan a sus electores sino sus opiniones personales como lo haremos. No es impidiéndole a unos y permitiéndole a otros, usar los medios nacionales de información, como los revolucionarios nos entenderemos. No es privilegiando unos argumentos y obviando otros como lo lograremos. No es manipulando el léxico y ejerciendo el chantaje emocional como resolveremos los problemas.

Nadie nos puede acusar de enajenados de la realidad o maximalistas. Nadie ha dicho que esto hay que hacerlo en 24 horas: lo que no aceptamos es esperar a que sea cuando ya la conciencia social sea incapaz de recuperarse, y no existan remedios. Publicamos un programa máximo pero también presentamos uno mínimo. Y en esos programas esta clara nuestra posición antiimperialista, por la justicia social y el internacionalismo verdadero. Para nosotros la soberanía y la independencia no está en discusión.

El núcleo duro de la alternativa es que todo lo relativo al pleno humanismo, la participación y el control popular en todas las áreas, la democracia, la transparencia informativa, el cumplimiento estricto de la Constitución, el bienestar -largamente aplazado-, resultan cuestiones medulares, y especialmente decisiva la emancipación para los productores directos , sin lo cual cualquier camino nos regresará al capital o peor nos mantendrá en un sistema conservador, y por tanto no pueden ser relegadas, ni postergadas bajo ningún argumento.

Los cancerberos lo ocultan al pueblo y los coprófagos lo denigran oficial o extraoficialmente, pero la verdad se impondrá.

El humanismo de ese núcleo duro exige, sin más dilación la adopción de una nueva política migratoria que dignifique el socialismo en Cuba y la actuación en el marco de la ley de la acción de los órganos de control. Alertamos que respecto a esto no toleraremos más demoras ni engaños y mucho menos atropellos. Dejamos claro que entre los deseos del pueblo y de nuestros hijos y la política de un gobierno que no tiene esas limitaciones para sus funcionarios ni para sus hijos, apoyamos al pueblo y nuestros hijos Y que si hay que lanzarse a la calle nos lanzaremos.

NO lo deseamos ni buscamos, pero no tememos adoptar una posición revolucionaria.

Por ultimo informamos que estamos por un frente unido de la izquierda como manera más efectiva de lograr nuestros propósitos y actualmente trabajamos en ello.

Socialismo o Barbarie.

 

NOTAS.

1.-20 Tesis de Política. Enrique Dussel.

2.- La izquierda cubana: inmarchitable idealismo y creatividad revolucionaria. Leonel González.

3.- Desde Cuba: la izquierda cubana. Precisemos las esencias. Leonel González

4.- La izquierda cubana ante los flautistas de Hamelín. Carlos C. Díaz

5.- Tecnología Política. Jorge González.

6.- En “…La sociedad compuesta por la asociación de los productores libres que trabajan conscientemente en base de un plan común y racional,” en la de devolver “al organismo social todas las fuerzas que hasta entonces venía absorbiendo el Estado parásito, que se nutre a expensas de la sociedad y entorpece su libre movimiento”.

 

Y en la proyección en que el libre desenvolvimiento de cada uno, fuera la condición del libre desenvolvimiento de todos”. De Marx, en los cooperativistas cultos y en… el estado es fuerte cuando las masas lo saben todo, pueden juzgar de todo y lo hacen todo conscientemente” de Lenin. En la libertad ilustrada y la dignidad plena del hombre de Marti, en la concepción de que “Las masas deben de tener la posibilidad de dirigir su destino, de decidir cual es la parte de la producción que ira à la acumulación y cual será consumida…”y en el carácter que deberá tener la nueva conducción política: » que… No será la de la orden mecánica y burocrática,… la del privilegio de las ideas o de la historia pasada,»del Che, se encuentran claves no excluyentes para una nueva sociedad cubana. NO excluyente, no únicas.

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