Cuba: la crítica y el Partido dirigente (II)

Hace unos cuarenta días, escribí la primera parte de este título donde signifiqué de la mano de José Martí que Criticar “es señalar con noble intento el lunar negro” y, al paso que compartí mi percepción sobre la Crítica revolucionaria, dejé constancia de que realizo un ejercicio de sumo cuidado cada vez que apunto hacia alguien que esencialmente está divorciado de antagonismo con los intereses de la mayoría de cubanos/as. Ahora vuelvo al asunto, a propósito de Terapia de congreso firmado por Harold Cárdenas Lema.

Deseo adelantar que apenas unos días previo al acercamiento a ese trabajo de Harold, leí con beneplácito su La farándula y una vez más me afinqué en la valía de este joven autor al sopesar que él asumió que ella “no es lo mío. Ese mundo donde la imagen y el tener posesiones materiales define más a la gente que sus conocimientos o valores personales, no me funciona. Si dan a escoger entre el ser y el tener, el primero siempre será mi favorito. Y si eso me hace un cheo y me destierra del mundo farandulero, será una medalla en el pecho”.

No obstante, encuentro en “Terapia…” algunos pasajes que pienso deben ser acrecentados para una mejor comprensión del lector/a. Por ejemplo, me llama la atención que se exponga “Tonterías tales como que no se debe escribir sobre el Partido o los dirigentes” y que “hasta hoy, entre los artículos que me hacen sentir más orgulloso está uno sobre Fidel y dos o tres sobre el Partido”.

En rigor, desconozco que existan algunas “Tonterías” emanadas de los documentos o directivos de la dinámica del Partido Comunista de Cuba (PCC) que sugieran que “no se debe escribir sobre el Partido o los dirigentes”. Lejos de ello, no creo ser el único que haya abordado diversos trabajos acerca del quehacer de nuestra Vanguardia ideo-política cuya muestra más próxima es la serie de artículos que incluye Cuba: documentos del VII Congreso de su Partido dirigente —todos, con una óptica que no privilegia la apología.

(Mientras edito este trabajo, escucho las palabras de Raúl Castro, Primer Secretario del PCC, en la presentación de su Informe Central al 7mo. Congreso de nuestra Vanguardia ideo-política. De ellas, percibo alejamiento considerable de apología desmedida. Prometo referirme a ello).

Simultáneamente, una acotación merece lo relacionado con el Líder Histórico de la Revolución Cubana. Tengo en cuenta que en el mencionado “Fidel” publicado el 13/08/2013, día de su cumpleaños, Cárdenas Lema apunta: “Mi generación tiene que hacer un arduo ejercicio a la hora de valorarlo porque la imagen que nos ha llegado está deformada por el tiempo y el contexto. Mi generación conoce poco a Fidel” y “No entendemos aquella frase tan común de ‘¡Comandante en Jefe ordene!’ aunque quizás hubiéramos dicho igual si hubiéramos estado en el lugar de nuestros padres”.

Justo en mi condición de Profesor universitario y observador de la vida política de mi Patria, frente a este razonamiento acredito ante mis lectores/as que existe un segmento de jóvenes cubanos/as que “conoce poco a Fidel” y no concibe bien “aquella frase tan común de ‘¡Comandante en Jefe ordene!’”. Sin embargo, en contrapartida, certifico un secreto a voces, a saber:

Contamos con el grueso de jóvenes y la mayoría de adultos que sí saben qué ha representado el Líder Histórico de nuestra Revolución para Cuba, Latinoamérica, el Tercer Mundo. Me hice eco de tal idea en Parabienes a Fidel Castro, dos años antes del trabajo de Harold, en cuya inscripción anoté: “’Otros hagan, y en otra ocasión, la cuenta de los yerros [constan, por ejemplo, en los Informes al 1ro. y 3er. Congresos del PCC presentados por él], que nunca será tanta como la de las grandezas. Hoy es fiesta’ —José Martí”. Y ni por asomo, esa anotación fue “un arduo ejercicio a la hora de valorarlo”: más bien me resultó cumplir con el apotegma de nuestro Héroe Nacional según el cual “Honrar, honra”.

Otro aspecto que me lleva a compartir estas líneas, está en las porciones que continúan del contenido de “Terapia de congreso”. Fíjese usted: “Hoy el miedo es el peor enemigo, porque nos paraliza y pone a la defensiva, impide que nos movamos o siquiera que decidamos nosotros el rumbo”. “Son tiempos confusos en Cuba”. “Y los cubanos estamos cansados que se nos trate como ingenuos manipulables después de medio siglo de alfabetización”. “Porque no hay nadie que comente sobre la última conferencia de prensa donde apareció nuestro presidente y hubo una parte en que no lució bien”.

Al respecto, apunto: el miedo puede ser “el peor enemigo” para determinadas personas, pero no para el pueblo cubano; la complejidad que vive hoy nuestro Socialismo puede generar confusión, pero a este pueblo no le sorprende sus desafíos; “los cubanos estamos cansados que se nos trate como ingenuos manipulables”, como ha pretendido/pretende la Administración de EEUU y algún ¿representante? de la política del PCC; y sí hubo comentarios “sobre la última conferencia de prensa donde apareció nuestro presidente”, aunque no hayan sido de la “parte en que no lució bien”. De esto último, hago una breve alusión.

Asumí como oportuno Presos políticos en Cuba: La lista misteriosa. Encontré interesante `En Cuba hay presos de motivación política por violencia, no presos de conciencia: lo dice Amnistía Internacional´. Y, previamente, hallé un sólido tino cuando el Compañero Raúl Castro ofreció este par de respuestas en la citada conferencia de prensa:

Una, “Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos. Menciónala ahora. ¿Qué preso político, dime el nombre, o los nombres?, o cuando concluya la reunión me da una lista con los presos, y si hay esos presos políticos, antes de que llegue la noche van a estar sueltos”.

La otra, “[Sobre los DDHH] Por ejemplo, ¿usted está de acuerdo con el derecho a la enseñanza gratuita para todos los nacidos en cualquier país?”. “¿Usted cree que por un trabajo igual un hombre gane más que una mujer, solo por ser mujer?”. “Vamos a trabajar para que todos podamos cumplir todos los derechos humanos”.

Por demás, considero —y con modestia extrema recomiendo a mis lectores/as— que en el examen de cualquier tema debe hacer acto de presencia tanta objetividad como humanamente sea posible, una dosis de humildad y disposición a aprender de nuestros semejantes ―so pena de pecar por imprudencia.

He aquí otras aristas al tratar el asunto de la crítica y el Partido dirigente en Cuba de cara al 7mo. Congreso de nuestra Vanguardia ideo-política que inicia sus sesiones este 16 de Abril, Aniversario 55 de la Declaración del Carácter Socialista de la Revolución y fecha seleccionada para homenajear su fundación, y que se extenderá hasta el siguiente día 19 cuando se cumple cinco décadas y media de la Victoria de Playa Girón. Así, pienso que lo abordado en alguna medida complementa la referida “Terapia de congreso” de Harold Cárdenas Lema.

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