Publicado en: 13 octubre, 2015

Cuba: “El socialismo traicionado”. Sobre el contraataque de los estalinistas. Parte II (final)

Por Daniel Rodríguez

“Socialismo traicionado”, es un libro publicado en el 2004 y reeditado en Cuba en el 2013, con la clara intención de fortalecer las fuerzas estatistas, burocráticas y autoritarias más retrogradas del país.

Los comunistas vulgares o/y cuarteleros, no quieren reconocer las causas profundas de la debacle y se dividen en su defensa entre los más reaccionarios  que no desean perder la herencia estalinistas y los más sofisticados que están dispuesto a perder y hasta condenar a  Stalin, pero continuar con sus métodos.

Por otra parte, el intento de hacer un binomio Lenin-Stalin, totalmente demostrado falso por la historia conocida es un error esencial. Había un Lenin y un Stalin y con muchas divergencias entre ellos-. En general,-dicen los autores- el análisis de los problemas económicos se manifestaba en los dos campos tradicionales de la política soviética: el campo con nexos ideológicos con Bujárin y Jrushchov y el campo de Lenin y Stalin.

El estalinismo no es continuación del leninismo, es otra concepción que acepta unas ideas de Lenin y muchas otras no. Stalin  fue un valiente revolucionario anti zarista, bastante  inculto, –nunca salió de Rusia, no dominaba idiomas extranjeros y su nivel de instrucción era secundario-demasiado dogmático,  con una concepción militarizada, burocrática y administrativa del socialismo y del partido, con una ausencia total de escrúpulos en cuanto a los medios y soberbio ante las ideas ajenas.

En todo caso, Lenin lo advirtió “…Yo creo que lo fundamental en el problema de la estabilidad, desde este punto de vista, son tales miembros del CC, Stalin y Trotsky. Las relaciones entre ellos, a mi modo de ver, encierran más de la mitad del peligro de esa escisión que se podría evitar, y a cuyo objeto debe servir entre otras cosas, según mi criterio, la ampliación del  CC hasta 50 o hasta 100 miembros.  El camarada Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia…

…Stalin es demasiado brusco, y este defecto, plenamente tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el cargo de Secretario General. Por eso propongo a los camaradas que piensen la forma de  pasar  a Stalin a otro puesto y de nombrar para este cargo a otro hombre que se diferencie del camarada Stalin en todos los demás aspectos sólo por una ventaja, a saber: que sea más tolerante, más leal, más correcto y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc.”

En su escrito, “El socialismo marxista: ni estatismo, ni despotismoel compañero. Carlos C. Díaz, socialista y combatiente revolucionario cubano, nos dice…También Stalin  escamoteó los últimos escritos de Lenin, en uno de los cuales -Sobre la cooperativización- meses antes de morir asentó “…Ahora tenemos el derecho de afirmar que para nosotros, el simple desarrollo de la cooperación se identifica…con el desarrollo del socialismo y …nos vemos obligados a reconocer  que se ha producido un cambio radical en todos nuestros puntos de vistas sobre el socialismo…”

Y antes había  afirmado: “…El Estado es fuerte cuando las masas lo saben todo, pueden juzgar de todo y lo hacen todo conscientemente.”  Una lección para muchos seudo-marxistas, elitistas, educadores autoritarios que, especialmente Stalin, violó.

La política de escuchar solo a los responsables, los jefes y no a los trabajadores, la soberbia de creer sabérselo todo mediante los informes de los cuerpos de seguridad y los estados de opinión y el pragmatismo de… Adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas. Olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo y sacrificar esos intereses cardinales por ventajas reales o supuestas del momento:…” estuvieron también entre las causas esenciales de la derrota. A eso Lenin le llamó la política revisionista y oportunista y eso caracterizó una parte importante de las políticas de  Stalin.

Los autores del libro,  igualmente confunden estatización con socialización, entre otros errores como el de leer la realidad soviética  en base a los informes y los discurso y no los hechos.

Para los autores los errores de Stalin son explicado por el contexto y la época y son mucho menores que sus aciertos y no parecen preocupados por los males del culto a la personalidad ni el uso de medios  totalmente contrario a los fines. .

Es profundamente simplificadora lo de las dos tendencias en el partido y mayor aun, que  una de ella se caracterizaba por creer… que la prosperidad, la democracia y su visión del socialismo podían alcanzarse rápida y fácilmente, sin sacrificios, sin lucha.

Y es manipulación y falsedad histórica decir que  el Congreso del partido derrotó esas tendencias en el 1927. Esas tendencias fueron eliminadas mediante la arrogancia, la violencia y la paranoia, utilizando los órganos de seguridad y la represión más abierta y feroz, la misma que eliminó a los mandos del ejército rojo previo a la invasión de Hitler, la misma que desestimó los informes de los mejores agentes de inteligencia de la historia y provocó las  enormes pérdidas de los años 41-42.La misma que ocultó al partido el testamento de Lenin y sus últimos trabajo. La misma que firmó con Hitler, no un pacto de no agresión, que era entendible, sino uno de amistad,  que es una aberración que los comunistas han pagado desde esa fecha.

O peor  decir cosas como estas…Entre 1941 y 1953, la Unión Soviética derrotó al fascismo alemán y reconstruyó el país de la devastación de la guerra. Para 1948, la producción industrial total  era superior en dos veces y media a la de 1940. La Unión Soviética construyó la bomba atómica y forzó a Occidente al estancamiento de la Guerra Fría. Ciertamente, había dificultades, de manera notable, escasez en la producción agrícola y muchos de los logros costaron vidas humanas, nivel de vida, sacrificio de la democracia socialista y de la dirección colectiva, pero esto hubiera sucedido de cualquier manera.

Actuó Stalin en un mundo idílico, no, tuvo virtudes y éxitos, si, intentó hacer el socialismo tal como él lo entendía, sí, pero utilizó en demasía la violencia para hacer caminar la historia, no uso métodos adecuados para resolver las contradicciones entre revolucionarios, alentó el culto a la personalidad, apoyó tesis  y proyectos científicos y tecnológicos erróneos, contribuyó a la división del movimiento comunista internacional,  trabajó solo para fortalecer el estado, cercenó la democracia en los soviet y toda la sociedad soviética…desacreditó el ideal y fue cruel.

Otro error craso de Stalin y sus continuadores fue ignorar  que en las condiciones de Rusia  el experimento leninista, incluso  parte de las acciones de Stalin, podrían ser explicadas o inevitables, pero imponerle ese modelo a los otros, como hicieron con todo el resto del campo socialista, era contraproducente.

También son deficiencias en el texto, el economismo y la subestimación de la necesidad del  continúo perfeccionamiento de la democracia socialista y el uso desmedido de citas de autoridad, que incluso son contradictorias unas con otras y además muchas son contrarias a las conclusiones presentadas.

Es enfermiza la defensa, basada  solo en teorías, del papel del partido comunista soviético. Sacralizar un instrumento, es como sacralizar la iglesia o al zar. En Cuba ni en Nicaragua el partido comunista hizo la revolución, tampoco en Venezuela. En la Bolivia  actual, no fue el partido, eso por una parte. Por otra , el partido no evitó la crisis  que dio pie a las reformas de Gorbachov, puso de manifiesto su conservadurismo eligiendo un viejo tras otros, que profundizaron la crisis,  y además, sus elementos más conservadores,  torpedearon una y otra vez, reformas progresista. Era un partido que había perdido su papel de vanguardia, lleno de privilegios, que nunca respetó el papel de los soviet y que no obedecía a los deseos del pueblo.

El problema no fue  disminuir los poderes que nunca debió tener  un partido emancipador, el problema fue, no dar el poder  lo más rápido y directamente posible a los trabajadores y los comunistas  revolucionarios y no tener una estrategia clara para contener al capital.

En resumen, en el ensayo se defienden la necesidad de un partido único, de un estado fuerte y centralizado, del estatismo y la planificación férrea y  el mantenimiento de la lucha de clase cruda, activa, combativa y sin  atenuación de los medios a utilizar, incluyendo a la violencia, contra toda desviación de estos principios. El sistema estalinista.

Tesis que solo los estalinistas autoritarios y estatistas, mantienen en este siglo XXI, dentro de todas las fuerzas con creencias socialistas después de hacer un análisis multilateral de las causas de la caída.

Reconocer los problemas por un lado, explicar sus causas y orígenes por el otro, y tener diferentes ideas sobre la soluciones, son desde luego,  cuestiones completamente diferentes y en torno a lo cual, los comunistas –y cualquier otro grupo– normalmente pueden estar  en desacuerdo. En todo intento pionero, experimental, tienen derecho a existir diferentes visiones.

El problema es cuando no se debaten en condiciones de igualdad las ideas, sino cuando  una de las parte utiliza métodos innobles,  la fuerza física, la violencia para imponerse. Eso hizo Stalin y no puede ser justificado con nada.

Un libro que se respete  no puede menospreciar o escamotear estos hechos. El que acá, brevemente reseñamos, a pesar de, quizás, buenas intenciones, lo hace.

Y efectivamente, Gorbachov cometió errores, de diferentes tipos, en primer lugar de ingenuidad ante los capitalistas pero no menos ante los conservadores, que fueron los que le dieron  el golpe de estado y permitieron, con sus incapacidades, que Yeltsin  tomara el poder  y culminara los intentos separatistas. Gorbachov actuó en un escenario donde las opciones eran pocas después de  estar metido en una guerra absurda como la de Afganistán y dilapidar  las riquezas soviéticas  en un enfrentamiento estratégicamente simétrico, y erróneo, a las políticas del imperialismo que se inició no en el periodo de Gorbachov, sino antes. Con el petróleo en baja  severa de precios no podía hacer mucho más.El que esto escribe no tiene dudas que el intento de renovar el socialismo llegó cuando  ya el pueblo estaba agotado, desilusionado y cansado de viejos incompetentes como los que gobernaron entre Krushov y Gorbachov. No olvidar que  después de Lenin, Gorbachov fue el primer secretario general con nivel universitario y, para más mérito, con una mujer filosofa y culta. Aun con confusiones e indecisiones, intentó renovar el Socialismo. Los conservadores torpedearon todas sus medidas aun en la etapa 85-87, su fracaso también es enseñanza.

Es fundamental entender que el Marxismo de los fundadores   desconfiaba del Socialismo de Estado al igual que del Bonapartismo.  Marx quiso una democracia de nuevo tipo, directa y participativa. Éste es el corazón vital del pensamiento marxista. Cualquier ruptura del vínculo entre democracia y socialismo, es errónea, y la práctica del periodo de Stalin hizo la ruptura abismal.

Sabemos que,  el Socialismo por el que luchaba Marx no era un proyecto solo para combatir la pobreza, sino para combatir la enajenación, la explotación y para fundar una nueva civilización humana donde la libertad y emancipación de cada cual era la condición de la libertad y emancipación de todos. El Socialismo de Marx era el del trabajo libre asociado para la reducción, eliminación del trabajo asalariado; la auto organización, la autonomía,  era el contenido  central de la política marxista.

Hacemos nuestra estas afirmaciones del historiador y marxista cubano, amplio conocedor del campo socialista y la ex URSS, Leonel González expuestas en el artículo Por una civilización Solidaria y democrática.

La explotación del trabajo asalariado, la democracia representativa y parcial, la alienaciónenajenación educacional, social, cultural, la burocracia y el ejército permanente son características esenciales del Capitalismo.  Estas características no fueron eliminadas en ninguno de los proyectos socialistas, sino acentuadas. La armonía de los valores igualdad, libertad, fraternidad, que profesaban todos los revolucionarios verdaderos, fue rota a favor de un igualitarismo negador de la igualdad, de idéntica forma a la realizada por el capitalismo negador de la libertad de todos, a favor de la libertad del dinero y la soberanía del pueblo la secuestro un grupo. El llamado partido de vanguardia..

En realidad lo que se sometió al periodo de  tránsito no fue un nuevo modelo de sociedad, sino una desviación de concepto original que reproducía la misma lógica que la sociedad viejaEn la URSS no hubo nunca ni democracia radical y amplia, ni socialización. Hubo dictadura del proletariado, especialmente,  sobre el proletariado y estatización de la propiedad. Y una opresión intelectual y espiritual enorme.La alternativa realizada no logró controlar  ni la avaricia, ni la violencia, ni la mentira, ni en la elite dirigente, ni en la clase sacralizada, ni en las bases populares. El poder de un grupo y la manipulación del significado de las palabras, Socialismo, democracia, libertad, igualdad, fue el fetiche que definía  la nueva sociedad, mucho más que sus medidas beneficiosas, aunque estas no fueron escasas.

Se trataba de transformar el Estado zarista autocrático en una Estado que combinara eficazmente la democracia directa con la democracia indirecta: un Estado Democrático Participativo, con  formas de gobierno bajo un absoluto control popular. Una  democracia socialista no una caricatura de sistema político de partido único, de dirigentes con poderes omnímodos y eternos, como fue el paradigma de los socialismos burocráticos. Se trataba de socializar no solo de estatizar.

Aquellas sociedades, en el mejor de los casos, fueron sociedades en transición interminable al socialismo, en el peor, simples intentos de un Socialismo primitivo de estado. O peor, Capitalismo de estado levemente modificado. En resumen, construyeron una fortaleza, no una república, industrializaron países, alfabetizaron personas, sanaron personas,  no formaron colectividades ni civilizaciones superiores. No fue poco, pero tampoco suficiente. No fueron solo errores de hombres, el sistema se  desvió de su camino emancipador y los revolucionarios no tuvieron el valor  o las posibilidades de detener su desvío y corrupción.Por eso el pueblo, al final,  no defendió el experimento.

Constatación profundamente dolorosa, porque no faltó entrega, sacrificio extremo, ni actos de bondad y avances que serán imborrables en la larga marcha  de la humanidad y porque miles de auténticos y sacrificados comunistas fueron eliminados  o marginados por una dirección que pocas veces estuvo a la altura de los combatientes. 

El culto a la etapa estalinista y a sus seguidores por parte de los autores y sus deseos de evaluación, diz que más objetivas sobre Stalin, bajo la idea de que si se condena a Stalin se condena a su vez al socialismo, es profundamente erróneo. El socialismo solo se salvará si es capaz de tratar severamente toda desviación humanista, todo poder absoluto, toda crueldad.

por Daniel Rodríguez – Izquierda Socialista Cubana.

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