Cuba: Construcción del Partido en las FAR

Construcción del Partido en las FAR: Proceso histórico nacido hace 45 años

Alberto Alvariño Atiénzar

Coincide el aniversario 52 del desembarco de los expedicionarios del Granma y Día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias con un hecho significativo en su desarrollo y resultante natural del glorioso 2 de diciembre de 1956: el inicio de la construcción del Partido en las FAR.

Por aquellos días del año 1963, en el país tenía lugar una fecunda y necesaria actividad en la creación de la vanguardia política. Las Compañías Serranas de las zonas montañosas de la antigua provincia de Oriente serían el antecedente inmediato para el inicio de la fundación del Partido en la institución armada.

En las unidades serranas, devenidas entonces organizaciones político-militares, existían las condiciones para la formación del Partido por su composición de clase, debido a que aproximadamente el 50% de los combatientes serranos eran obreros agrícolas y el resto semiproletarios, campesinos pobres y empleados del Estado.

Aquella experiencia, junto a la alcanzada en centros laborales del país compuestos por un alto número de obreros, sirvió de base para la creación del Partido en las FAR, tarea ejecutada por un destacamento de unos 170 instructores políticos seleccionados de las propias Fuerzas Armadas, organizado en comisiones, en las que participaron también otros oficiales, dirigentes militares y políticos.

La Unidad Militar 1370 (antigua 56 división de infantería) del Ejército de Oriente, resultó seleccionada para el comienzo de aquel importante proceso político, resumido el 17 de diciembre de 1963, por el entonces Comandante y Ministro de las FAR, Raúl Castro Ruz.

Un alto por ciento de los integrantes de aquella gran unidad, en esa memorable mañana conclusiva, recibieron el carné de militantes del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC); en su mayoría eran bisoños soldados, cabos, sargentos y oficiales que no rebasaban los 20 años de edad.

Contrariamente al método sectario empleado en los primeros años durante la creación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), criticado oportunamente por Fidel, la construcción del Partido se realizó mediante la selección y consulta a las masas, línea trazada por el máximo líder de la Revolución, devenida en una experiencia autóctona.

Tal como expresara el hoy General de Ejército Raúl Castro Ruz, para cumplir esa encomienda de la Dirección Nacional del PURSC «nos basamos en las orientaciones de nuestro Comandante en Jefe de aplicar la línea de masas como método consecuente y revolucionario para la construcción de la vanguardia política de los revolucionarios cubanos».

La materialización de esa tarea comprendía varios pasos: las asambleas de masas en las que se elegían los combatientes ejemplares, quienes junto a los jefes y oficiales constituían la cantera selectiva para el ingreso a las filas del Partido; las entrevistas individuales; las reuniones de crítica y autocrítica; la evaluación de cada caso por una comisión; la presentación final ante las masas, y, por último, la constitución de la organización de base.

A partir de las primeras experiencias, aquel amplio y vigoroso proceso se extendió desde el oriente hasta el occidente del país y comprendió a todos los Ejércitos y tipos de Fuerza Armada, a las unidades del Alto Mando, a los Centros de Enseñanza Militar y a los Órganos de Dirección del MINFAR.

De tal modo, a finales del año 1966, en lo esencial había concluido la construcción del Partido en la institución armada. Sus resultados tuvieron significativa influencia y contribuyeron a la elevación de los niveles de disposición y preparación combativas de los órganos de mando y las unidades, al dominio y estado de la técnica, al fortalecimiento y consolidación de la disciplina militar, a la creciente conciencia y al alto estado político y moral de las tropas.

Al tiempo que se desarrolló la formación del Partido en las FAR, entre los años 1964 y 1967 se creó la Unión de Jóvenes Comunistas, iniciándose su construcción en el glorioso Batallón de la Frontera. La organización política de los jóvenes ha sido la reserva del Partido y la cantera principal que nutre sus filas.

El volumen y las complejidades de las tareas y el incremento de las exigencias de la defensa, el desarrollo y el imperativo de integrar y hacer más eficaz la orientación y dirección del trabajo político, del Partido y de la UJC, la labor de propaganda y cultura en la institución, dieron paso a la formación de los organismos políticos, el primero de ellos nacido precisamente el 17 de diciembre de 1963, en ocasión de concluir el proceso en la primera unidad regular de las FAR.

Bajo los principios del centralismo democrático, la vida partidista se ha enriquecido y hecho cada vez más influyente a lo largo de estos años. La existencia del Partido no ha reñido, en modo alguno, con los principios del mando único y la disciplina militar; por el contrario, la presencia de la vanguardia política ha contribuido a fortalecer la autoridad de los jefes y elevar la capacidad para el cumplimiento de las más diversas misiones.

Como expuso Fidel en la maniobra militar en ocasión del vigésimo aniversario de las FAR, el verdadero soldado depende de dos cosas: del alma y del arma. Precisamente, a la creación de la conciencia revolucionaria ha estado vinculado decisivamente el trabajo del Partido.

En los resultados de las tareas y misiones cumplidas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de orden militar, económico y social, incluidas las gloriosas misiones internacionalistas, se ha hecho presente el trabajo del Partido y de sus aguerridos militantes, entre los cuales forman parte aproximadamente el 70% de la oficialidad y la totalidad de los primeros oficiales y oficiales superiores.

El Partido nació, creció y se forjó en los tiempos y condiciones más difíciles. Particularmente sus filas se han enriquecido en número y vivencias desde el inicio del periodo especial hasta hoy.

En los días más recientes están las imágenes imborrables de la participación activa de los jefes y combatientes de las FAR en el enfrentamiento y la recuperación de los cuantiosos daños ocasionados por los huracanes que azotaron el país.

La creación y el desarrollo de la vanguardia política en esta institución, desde su construcción hasta hoy, está indisolublemente relacionada con el Primer y Segundo Secretarios del Comité Central. Raúl, con particular atención orientó, dirigió y siguió el proceso de construcción del Partido, encabezó las Reuniones de Secretarios y las Conferencias que sistemáticamente se realizaron para evaluar exhaustiva y críticamente la labor realizada en estos años. Fidel y Raúl, con su magisterio, han sido los más constantes orientadores del trabajo político y partidista en las FAR.

Aun cuando no han faltado insuficiencias y fallas en el aprendizaje, en la búsqueda de experiencias y en la lucha por perfeccionarse a sí mismo, el Partido en las FAR ha cumplido con dedicación la misión encomendada y ha sido consecuente con las directrices trazadas por la dirección política del país.

Más allá de un proceso histórico nacido hace cuatro décadas y media, aquel hecho tendría una trascendencia vital en las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Este nuevo aniversario es ocasión para el compromiso renovado. El Partido es y continuará siendo pupila insomne y fuerza pujante para coadyuvar al empleo racional de los recursos, al ahorro, la eficiencia en todos los órdenes de la vida de las FAR; para contribuir al mantenimiento de la capacidad combativa, a la forja de los jefes y combatientes, representantes genuinos del pueblo en la salvaguarda de la Patria y el Socialismo en nuestro país.

http://www.granma.cubaweb.cu/2008/12/02/nacional/artic01.html

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