Cuba: a lo mejor nos hemos perdido algo, pero no hemos sido derrotados

Riflexiones

Cuba necesita un nuevo proyecto de nación. Un nuevo proyecto que nos una, que brinde libertad, igualdad y fraternidad y que lleve al país en el siglo XXI a recuperar el proyecto olvidado de Marti, la búsqueda de la justicia, la libertad, la virtud y la bondad, con todos y para el bien de todos.

En la búsqueda de la verdad, la ingenuidad y el abandono de los principios nunca ha ayudado a los pueblos. Ahora está en juego la opción de construir una sociedad donde todos puedan vivir con bienestar, en democracia, dignidad y participación real y ejercer efectivamentelas decisiones que condicionan su vida actual y futura, o permitir que una minoría de cualquier signo, ya sea mercado o estado, partidos o élites de vanguardia, sea la que lo hace.

Y vence un proyecto u otro, no los dos a la vez. Las fronteras no son ya, necesariamente las de 1959. No es el aquí o los de allá, ni se encuentran en el esquemático dilema revolución-contrarrevolución que nos ofrecen los excluyentes de ambas orillas. Aunque el dilema no ha cambiado: la lucha de clases no ha cesado, y para Cuba, la guerra fría tampoco.

Los enemigos hoy de nuestro proyecto son los capitalistas excluyentes y depredadores, como los burócratas usurpadores de la revolución y del plus producto generado por el trabajo de todos. Unos viven preferentemente fuera, otros ventajosamente adentro. Se hermanan en defensa de sus intereses y tienen como aliados a una intelectualidad oportunista que creen que llegó el momento de convertir en capital el dinero y los privilegios corporativos, generosamente dispensados por los poderosos a sus siervos talentosos. Y también, como no,aquellos que insisten en convertir intereses personales de revancha o envidia, en dignos valores humanísticos.

Ambos, capitalistas y burócratas, son muy semejantes en el fondo, en su manera de analizar la realidad, quienes achacan a la agresión capitalista todos los males que padecemos, y los que se lo acuñan a Fidel o Raúl, como si esas figuras ya no les interesaran o les molestaran.

Parecidos a esos que en plan vaquero abren de par en par las puertas de la iglesia como abrían la de las tabernas y gritan…Me cago en Dios…ahora deseamos dialogar y confraternizar con los feligreses. O como los inquisidores…Viva Dios, y quien no aplauda a rabiar está excomulgado… Nosotros ahora deseamos dialogar y confraternizar con todos.

Algunos partidarios del capitalismo amoroso con soberbia disfrazada de tolerancia juzgan a la izquierda marxista y martiana cubana -fuera o dentro del gobierno- de la forma tan autoritaria y dogmáticacon que ellos son juzgados por otros. Actúan a partir de las mismas características que, según ellos, combaten. El monopolio de la verdad. Incluso ante el apoyo brindado a partir de los principios, pero que cuestan mucho, se muestran soberbios. Les molesta el lenguaje marxista e incluso sospechan de oficio de la gente que no escribe igual que ellos y no les gusta que incluyan citas –según ellos de autoridad.

Recuerdan permanentemente que ellos comenzaron primero con las críticas y demandas. Exigen a la izquierda prueba de vida, de sinceridad, exigen paraconsiderar sus propuestas como legitimas que se juzgue e incluso ajusticie a la revolución y a los líderes de la revolución.

Creen que hemos sido derrotados y exigen la rendición incondicional.

En posición postmodernista, creyendo que la historia comenzó con ellos, actúan como los partidarios de la monarquía y el feudalismo ante los primeros fracasos de los revolucionarios burgueses, cuando vino la restauración después de la revolución inglesa y la francesa, creyendo que no tenían futuro. Pero las revoluciones burguesas triunfaron a pesar de los primeros fracasos y Roma no logró derrotar a las iglesias a pesar de sus primeros triunfos, ni la Inquisición impidió el triunfo del cristianismo a pesar de toda su crueldad y horror.

Escuchen bien, coincidir en algunas de las críticas no es nada, nuestras diferencias son en la alternativa. Para nosotros no existe el capitalismo amoroso. Y que sepamos nuestra alternativa no tiene nada que vercon deslegitimizar históricamente a la revolución, desacreditar a sus líderes, apoyar a la contrarrevolución -neoliberal o de derecha-, o pedir el capitalismo popular, la gran o mediana empresa privada, el pluripartidismo, o el abrazo de la muerte de los norteamericanos. No será jamás así.

Otros igualmente dogmáticos, partidarios de un socialismo neo feudal que todo el mundo rechaza y cultivadores de un elitismo e intelectualismo mediocre-habíamos escrito come m… pero denlo por borrado- – creídos que la historia también comenzó con ellos, creen que por cada señalamiento hay que hacer diez elogios o creen que todos los errores están justificados por la política norteamericana, e intentan desacreditarnos y ponernos en un supuesto círculo que apunta para la izquierda y dobla para la derecha. Son amigos, aunque no lo crean, de esa burocracia tan fuerte, que hasta se oponen a los mismos dirigentes de la Revolución que hoy intentan, al menos, enmendar el rumbo. Y el ultimo discurso de Raúl es buena prueba de ello.

El privilegiar el poder sobre el proyecto fue y es un error que la izquierda del siglo XX pagó muy caro. El acuñar cuanto problema había y hay al capitalismo fue y es, un nefasto y grave error que la izquierda del siglo XX pagó muy caro. No es extraño escuchar en diversos escenarios políticos que la explotación, la violencia, el racismo, la inequidad de género,la desigualdad social, entre otras anomalías son producto directo del capitalismo. Este razonamiento hace pensar que si se elimina el capitalismo entonces estas realidades desaparecen automáticamente. Pero en la práctica la historia ha demostrado que esto no es así. ¿O no había explotación, discriminación, inequidad de género, violencia en las sociedades pre capitalistas? ¿Y no existía en el Socialismo de Estado europeo y no existen amplios vestigios en la Cuba de hoy?

Subrayamos, aunque el capitalismo ha profundizado y hasta sofisticado los mismos no son producto exclusivo de este sistema. Es una miopía dogmática, creer que sólo desarrollando la base productiva o convirtiendo todo en estatal esos problemas se resuelvan y otra creer que solo la instrucción resuelve eso.

Por eso muchos que apoyan la revoluciónlo único que saben es que están en contra del capitalismo y a favor de todo lo que digan los dirigentes, más no saben a favor de que sistema social están. Es el mismo análisis que hace la oposición pero a la inversa. Para ellos El Socialismo y Fidel sonlos culpables de todo.

A lo mejor nos perdimos algo de la película, pero QUE SEPAMOS nosotros NO HEMOS SIDO DERROTADOS, ni estamos en Europa o China.

Escuchen bien
. Nosotros actuamos en base a principios y no porque se acerca un supuesto fin o deseamos privilegios alguno, nosotros conversamos con los otros -a izquierda o derecha- sin exigirles renunciar a sus criterios y no permitimos quese nos exija algo semejante.

Y quienes hemos luchado toda la vida contra la miseria moral y material de la civilización capitalista, una vez progresista y hoy reaccionaria, y que compromete incluso la vida en todo el planeta con su política de lucro, exclusión y depredación de la naturaleza y sus guerra absurdas creadorade más enemigos que los que elimina, y a su vez por evitar errores y equivocaciones de la revolución, a precios muy alto, no hemos fracasado, al contrario, nos sobran pruebas para decir que estamos ganando, aunque el mérito se lo lleven otros, incluidos los que nos represaliaron anteriormente, obstaculizando que se divulgara nuestra palabra y ahora utilizan nuestros propios argumentos.

Hemos dicho que procedemos de una cultura del silencio y que no nos importa que nosotros triunfemos sino que la patria sea. El reconocimiento por la dirección de la revolución de que “Sólo los revolucionarios podríamos destruir la revolución”, en el 2005. Y que “Nuestro peor enemigo no es el imperialismo ni mucho menos sus asalariados en suelo patrio, sino nuestros propios errores”, ahora en el 2011. Más el “Limpiémonos la cabeza de tonterías de todo tipo, no olviden que ya concluyó la primera década del siglo XXI”… El mayor obstáculo que enfrentamos en el cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso es la barrera psicológica formada por la inercia, el inmovilismo, la simulación o doble moral, la indiferencia e insensibilidad… Toda resistencia burocrática a los acuerdos del VI Congreso del Partido será inútil… «Sin cambiar la mentalidad no seremos capaces de acometer los cambios necesarios para garantizar la sostenibilidad, o lo que es lo mismo, la irrevocabilidad del carácter socialista«. Eso es el total triunfo de nuestras concepciones, defendidas cuando muchos de los críticos que ni siquiera tenían edad para pensar y mucho, muchísimo antes que Raúl llamara a opinar.

Y defendidas tanto en lugar, tiempo y forma como fuera de ellos ante no dar resultado lo anterior. Defendidas con un arma en la mano, un machete una guataca, una mochila fumigadora, un desfile del 1 de mayo, o en unas doctas conferencias.

La legitimidad y necesidad de la revolución de 1959 no está en dudas para nosotros y sobre los líderes de la revolución somos muy claros, son tanto responsable de los éxitos como de los fracasos, y están en peligro, por demora, de un veredicto severo de la historia, pero…”Vendrá la historia con sus pasionesy justicias. Y cuando los haya mordidoy recortado a su sabor aun quedara… asunto para la epopeya”.(1)

Nadie nos puede dar clase de entrega, lealtad o compromiso, podemos cometer y hemos cometido errores, pero somos ciudadanos y revolucionarios de los que cualquier país –o partido serio-se debiera sentir orgulloso.

Escuchen bien de nuevo. La mejor manera de derrotar el capitalismo es impedir explotaciones, opresiones y enajenaciones de cualquier tipo, incluidas las enmarcadas en un socialismo que no es, hacer el Socialismo integral, multi liberador que desea el pueblo y demanda las condiciones del siglo XXI. No somos una plataforma intermedia, no somos la Perestroika o la socialdemocracia.

Somos otro socialismo
, el conocimiento del cual se le negó a este pueblo y sus revolucionarios durante mucho tiempo, por los cuidadores de la fe y sus cachorros, y que la agresión y el diversionismo enemigo han manipulado muy bien. Somos otra alternativa. La que pensamos desean las mayorías cubanas en este comenzar del siglo XXI, pero que deseamos confirmar mediante la total soberanía popular. Los autoritarismos de todas las partes intentan no verlo. Peor para ellos.

El dialogo con nosotros, a izquierda o derecha, es sobre principios y respeto, sino no será.

Como dijo Indira Gandhi…Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos.

Ni perfeccionamiento ni derrumbe, renovación.

francotiradordelcauto@yahoo.es

Nota.

1.-Palabras de José Marti sobre Céspedes y Agramonte.

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