Cuatro periodistas presentan una denuncia ante el juzgado por agresiones de la UIP en el ‘Jaque al Rey’

Gabriel Pecot, Juan Ramón Robles, Mario Munera y Rodrigo García, cuatro de los periodistas agredidos por agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) el pasado 29 de marzo en la manifestación ‘Jaque al Rey’, convocada por la Coordinadora 25S, han presentado esta mañana una denuncia en los juzgados de plaza de Castilla con el fin de poner en conocimiento de las autoridades los hechos acaecidos esa noche y que se establezcan las responsabilidades correspondientes. Además de los cuatro escritos, adjuntados a la vez para que sean gestionados en un mismo juzgado, los reporteros gráficos han presentado un DVD con todas las imágenes y pruebas gráficas que obtuvieron y que acreditan dichas agresiones, junto a los partes de lesiones expedidos por el Samur y los diferentes hospitales en los que fueron atendidos.

Uno de los agredidos, Gabriel Pecot, ha explicado que todos ellos se encontraban aquel día trabajando para sus respectivos medios de comunicación desde las 19 horas y los agentes antidisturbios les habían visto “en repetidas ocasiones”. Además, ha señalado que en el momento en el que les golpean “no parecía haber tensión que justificara una agresión o un despliegue como el que se dio lugar”, motivo por lo que todos los reporteros se habían quitado ya los cascos que suelen llevar en este tipo de situaciones por seguridad. Fue entonces cuando, tras un leve forcejeo, dos agentes de la UIP salieron corriendo tras una persona por la calle Doctor Drumen.

Pecot ha contado cómo él siguió la acción, “a una distancia prudencial y procurando en todo momento no entorpecer la labor policial”, debido “al interés informativo de esa situación”. Fue entonces, cuando recibió un golpe “muy seco y muy violento entre el cuello y la parte alta de la espalda” cuando se encontraba tomando fotografías. En ese momento estaba a una distancia de unos diez metros del agente y el ciudadano, que ya había sido reducido. “El golpe provoca que yo salga literalmente eyectado hacia adelante y caiga hacia unos dos metros sobre el empedrado, obviamemnte con un daño físico considerable”, explica el reporte, algo que le impidió levantarse de forma inmediata.

“Es del todo incomprensible que un policía me golpee por la espalda cuando visiblemente somos un grupo de periodistas», continúa, recalcando que sus compañeros también iban correctamente identificados con sus acreditaciones al cuello. Además, para él lo “menos comprensible” es que sus compañeros reporteros “fuesen recibidos a porrazos” cuando intentaban sacarle del lugar para que recibiese asistencia sanitaria. En concreto, varios agentes de la UIP, de frente y mientras los reporteros se identificaban como prensa, dieron repetidos porrazos al fotógrafo Rodrigo García, al cámara Juan Manuel Robles y al cámara Mario Munera. Este último incluso recibió un fuerte impacto de porra en las cervicales, a la altura del cuello, que afortunadamente no derivó en una lesión de gravedad. Todos ellos fueron sacados de la zona por la UIP a base de golpes. En esa situación Pecot, que intentaba levantarse para salir de la zona, recibió nuevos golpes por parte de los agentes.

Un hecho menos conocido de este episodio son las agresiones que los periodistas -no todos, ya que algunos dejaron la zona debido a las agresiones policiales- sufrieron nuevamente cuando los efectivos policiales introducen a la persona a la que había perseguido, ya detenida, en un furgón. “En ese momento nuevamente los periodistas estamos trabajando fuera del cordón, a una distancia prudencial considerable para no obstaculizar la labor policial, nos alejan con golpes de rodilla, golpes de puño y patadas, increpándonos e insultándonos”, relata Pecot. Incluso un agente llega a amenazar con “patear la cabeza” al reportero, tal como éste ha asegurado hoy en la rueda de prensa. Al pedir Pecot el número de identificación policial, el agente le invitó “de una forma amenazadora a que vaya a buscarlo”.

Mediante un comunicado, leído esta mañana en rueda de prensa por el vicepresidente de la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV), José Luis Cuesta, esta asociación califica la agresión de “injustificable”. “Creemos que la violencia vertida contra estos informadores gráficos debidamente identificados durante el ejercicio de su labor profesional es del todo intolerable e inexplicable en un estado democrático”, ha indicado. Además, desde la organización han destacado que “la máxima perjudicada por la acción de los efectivos deL Cuerpo Nacional de Policía, cercenando la libertad de prensa, es la ciudadanía, la cual ve limitado su acceso a una información libre y veraz”.

Mediante una defensa del trabajo de los reporteros, desde la ANIGP-TV destacan que “son los fotoperiodistas quienes en primera línea de los acontecimientos registran y garantizan con su trabajo este acceso a la información».

La organización sectorial ha destacado que, en los últimos meses, “la sucesión de actuaciones por parte de los cuerpos de seguridad del Estado o de algunos elementos de estos cuerpos contra los organizadores gráficos, limitando su labor profesional a través de agresiones, multas o coacciones, llevan a pensar que hay un interés por limitar el escrutinio público de sus intervenciones”. Asimismo, han recordado que en este mes de marzo tres fotoperiodistas han sido imputados en juicios de faltas a raíz de denuncias policiales cuando se encontraban en el ejercicio de sus funciones, siendo absueltos en todos los casos. Otros dos más fueron detenidos el pasado mes de febrero mientras documentaban la ejecución de un desahucio en Lavapiés, ambos pendientes de un juicio penal por desacato y resistencia a la autoridad, algo que podría acarrear una condena de entre 2 y 4 años de cárcel.

Por otra parte, la ANIGP-TV considera preocupante que todos los efectivos policiales que participaron en las agresiones a los periodistas el día 29 “no portasen de forma visible el número de identificación policial ni el operativo, que estaban ocultos tras los chubasqueros que son reglamentarios según el artículo 21.2 del Real Decreto 1484/1987.

La ANIGP-TV ha exigido a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que sean “garantes del derecho a ejerecer la libertad de prensa y que se depuren responsabilidades en el Ministerio del Interior y en la Delegación de Gobierno”.

Respecto al uso del chaleco blanco para periodistas, nacido fruto de un acuerdo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) con las administraciones públicas y que la policía utiliza como argumento para justificar las agresiones, desde la ANIGP-TV recuerdan que «no es obligatorio, es recomendable». En concreto, puntualizan que dicha prenda «es una extensión del carné de prensa más visible que el propio carné, y el chaleco sin el carné no vale para nada».

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