Crisis del MAS y la vieja derecha. Ahora la derecha entra al MAS

Ante las elecciones departamentales y municipales del 4 de abril

La crisis del MAS y de la vieja derecha. Ahora la derecha entra al MAS

Boletín Bolivia Izquierda Socialista- La Protesta

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&nbsp Ante las elecciones departamentales y municipales se está produciendo la lógica pugna de los candidatos por ganarlas, pero además se evidenció una crisis al interior del MAS y se profundizó la crisis de los partidos de la vieja derecha, MNR, ADN, MIR, UCS, etc.

La crisis de la vieja derecha no es nueva y su origen es el proceso revolucionario del 2000 al 2005 que derrocó a Sánchez de Losada y Carlos Mesa y deslegitimó a la mayoría de los dirigentes políticos de derecha tradicional señalados por el pueblo como responsables del saqueo del país. Las últimas elecciones nacionales y la vergonzante fuga posterior de Manfred Reyes Villa sin que casi nadie lo defienda mostró esta crisis en toda su profundidad.

Lo que es nuevo es la crisis del MAS, que viene de ganar las elecciones nacionales con una mayoría inédita en la historia de Bolivia, del 64% lo cual le da los dos tercios en ambas cámaras del Parlamento Plurinacional. En Occidente y Centro del país esta mayoría fue aplastante, superior al 80 ó 90 por ciento en los barrios populares.

Esta crisis se manifestó en que importantes dirigentes medios del MAS, – como Felix Patzi, Lino Villca, Abel Mamani, etc – fueron marginados de las candidaturas y en gran parte de los distritos muchos de estos dirigentes son candidatos por el Movimiento Sin Miedo.

La cuestión adquirió tal gravedad que Evo se involucró directamente con violentos ataques verbales a sus ex aliados del Movimiento Sin Miedo. Primero los acusó de “buitres” que se “comen la basura” (que serían, según Evo, los masistas desplazados) y en su último discurso en Aiquile (adonde también hay masistas que se fueron con el Movimiento Sin Miedo), dijo que era el Movimiento “sin vergüenza” y que “engañaba” y “echaba a perder” a los dirigentes.

Juan del Granado, dirigente del MSM, contestó con el ejemplo de Mizque: “Tito Vásquez fue elegido en una asamblea de todas las comunidades como el candidato a alcalde por el MAS, vino el dedazo, no sé si del presidente Evo Morales o de otro, y lo cambiaron, no lo aceptaron, lo sacaron de la candidatura. Y Tito Vásquez decidió, en asamblea, mantener su candidatura, y en asamblea los mizqueños, está escrito eso en acta, decidieron que vaya por el Movimiento Sin Miedo”.

Es decir, el Movimiento Sin Miedo, que tiene una debilísima estructura nacional, pero que es partido legalizado en toda Bolivia, ofreció su sigla electoral a los disidentes del MAS para que se presentaran.

Esto ocurre también en distritos muy importantes como El Alto, adonde el MSM lleva de candidato a Abel Mamani, es ministro y ex dirigente Fejuve, compitiendo con Edgar Patana, candidato del MAS y dirigente de la COR (Central Obrera Regional) muy resistido por bases de la COR y de la FEJUVE. También en El Alto los sindicatos de choferes llamaron a un “voto castigo” al MAS.

La contrapartida de esto es que el MAS, por instrucción directa de su dirigencia y “dedazos” del propio Evo Morales, abrió las puertas a la derecha en desbandada para que entrara al MAS y ocupara cargos de dirección y candidaturas en muchos distritos.

Así aparecen candidatos por el MAS desconocidos para la base masista y/o en muchos casos provenientes de los partidos de la vieja derecha, como lo es en Quillacollo la candidatura de Roberto Vargas, o en Santa Cruz la de Roberto Fernández (la lista podría ser interminable).

Detrás de esa entrada de sectores de la vieja derecha al MAS y de la “generosa” apertura del MAS a recibirlos, está un giro a la derecha del gobierno, que pactó los cambios en la Constitución consolidando la propiedad terrateniente, pactó con las transnacionales constitucionalizarle los contratos petrolíferos por 30 años, condena cualquier petición de los trabajadores de mantener su salario real ante la inflación, intenta aprobar un Código de Trabajo que ilegaliza las huelgas, intenta liquidar las Tierras Comunitarias de Origen como en Ayopaya. Es decir, el MAS, aunque conserve gran parte del apoyo popular, está gobernando con políticas capitalistas neoliberales.

Entonces aunque la crisis aparezca como una pelea por candidaturas, tiene raíces en algo mucho más profundo que es el descontento de grandes sectores de la base del MAS con los candidatos derechistas y, en general con este giro a la derecha.

Ante esto muchas candidaturas locales que se expresan a través del MSM, pueden ser un canal de expresión, totalmente legítimo, de este descontento, de sectores de base y dirigentes que quieren mantener propuestas originales del MAS, como sucede en Quillacollo, Mizque o Cliza en Cochabamba. Sin embargo no consideramos que el MSM sea una alternativa nacional progresiva ante el MAS. Su programa y trayectoria no muestran ningún proyecto alternativo, no cuestionó los cambios en la constitución, ni los pactos con las transnacionales.

Por eso creemos que lo que está planteado es construir una alternativa revolucionaria, para luchar por una verdadera nacionalización de los hidrocarburos y minerales, bajo dirección obrera y popular democrática, por una auténtica reforma agraria expropiando a los terratenientes para entregar la tierra a los campesinos y comunidades indígenas, por empleos y salarios dignos para todos.

Respetamos a nuestros hermanos trabajadores y oprimidos que creen que Evo Morales va a cumplir las demandas populares. Y los llamamos a luchar juntos por esas demandas. El gobierno ya no tiene excusas para no cumplir, ya que tiene mayoría absoluta en el Parlamento y dominio de la justicia.

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