Crece el número de enfermos por tuberculosis

ARGENTINA: DIRECTA RELACION DE LA ENFERMEDAD CON LA POBREZA
(Fecha publicación:24/3/2005)

El número de enfermos por tuberculosis nuestro país aumentó de manera sostenida desde 2002 y el grupo de mayor incidencia es el de los niños de cinco a nueve años.

De acuerdo con el más reciente informe del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, en 2003 se registraron 12.278 nuevos casos en todo el país, es decir, un 6% más que un año antes.

En cuanto a la tendencia de 2004 (las cifras estarán disponibles recién en junio próximo), el crecimiento fue del 5,4% sólo en la provincia de Buenos Aires, que ostenta el 45% de los casos a nivel nacional.

Esto significa que en todo el país también se detectará un incremento, vaticinó hoy la doctora Elsa Zerbini, a cargo del programa nacional contra la enfermedad, con sede en el Instituto de Enfermedades Respiratorias, en la norteña provincia de Santa Fe.

Zerbini advirtió que esta tendencia se debe no sólo al empeoramiento de la situación económica y social general, sino también a una mayor capacitación de los médicos en la búsqueda clínica de personas infectadas con el bacilo de Koch.

Según la Organización Mundial de la Salud estamos detectando el 65% de los contagiados, añadió.

La población debe tomar conciencia de que este padecimiento infectocontagioso no se ha exterminado y no atañe exclusivamente a los sectores pobres, porque la riqueza no vacuna contra la tuberculosis, advirtió el galeno Eduardo Abbate.

Por su parte, Graciano Corral, jefe del programa contra el mal en la provincia de Buenos Aires, la más importante de Argentina, explicó que el aumento de casos en ese territorio incidió más en los jóvenes de entre 20 y 30 años.

‘Esto nos preocupa porque ellos forman el grupo que más hijos tiene y ello puede influir en el contagio’, reconoció el especialista.

Tanto funcionarios como expertos consultados insistieron en que muchos de los pacientes infectados no son los que más necesidades básicas insatisfechas tienen.

‘Si bien se conoce la relación de la tuberculosis con la pobreza, cualquiera de nosotros puede padecerla porque permanece en la sociedad’, sostuvo Corral.

La Liga Argentina dedicada al tema sostuvo que del contagio nadie se encuentra exento, y todo depende del tiempo que dure el contacto con la persona enferma, el tipo de tuberculosis y el estado inmunitario del individuo.

La desnutrición y enfermedades como el SIDA o el cáncer favorecen el contagio.

También las dietas para adelgazar sin control médico, ya que la falta de una ingesta adecuada de proteínas acrecienta el riesgo de reducir la capacidad defensiva del organismo contra la afección, curable si se detecta a tiempo.

http://www.argenpress.info/nota.asp?num=019486

 

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