Crónica de un crimen anunciado

En los Boletines referidos, hemos recogido con gran estima y agradecimiento, las aportaciones de personas que, sin ser vascas, han dejado escuchar su encendido posicionamiento al lado de la justicia y de los oprimidos. Su testimonio nos llena de profunda gratitud. Así como nos produce una inmensa amargura el silencio de tantos agentes sociales, pretendidos internacionalistas, supuestos intelectuales, comunicadores de apariencia neutral, autoproclamados defensores de los derechos humanos… que miran para otro lado cuando hechos gravísimos se están acumulando contra nuestro pueblo. No quieren ver, ni oir, ni hablar. No se atreven a denunciar el gobierno del "la progresía"; defender la justicia y el derecho de los vascos, no es políticamente correcto, "es una insensatez que puede favorecer la opción electoral del PP". (¡Como la justicia no tiene plancha electoral, puede esperar a otros momentos que, naturalmente, nunca llegarán¡). Recordamos y no olvidaremos a todos estos cobardes. Y, cuando pretendan adoctrinarnos sentando sus habituales cátedras de ética, les corresponderemos con el más severo de nuestros desprecios. No creemos en nadie, absolutamente en nadie, que no acompañe sus palabras con gestos honestos de solidaridad.

El delito de promover la iniciativa política.

Tras la ruptura de las conversaciones (Julio de 2007) la izquierda vasca sufrió -como suele ocurrrir en esos casos- un descoloque temporal. Había que reubicarse ante el nuevo escenario que se había abierto y había que retomar la iniciativa. A primeros de octubre de 2007, la izquierda vasca estaba en condiciones de reemprender la marcha: a más represión, más iniciativa política. El eje de su discurso sería socializar la Propuesta de Solución: un Estatuto de Autonomía a Cuatro, que había sido el núcleo de su propuesta. El Estado no podía permitir que la izquierda vasca socializara una alternativa de solución, cuando, el mensaje que se da de ella es que se trata de un agente que no busca más que la confrontación.

Cuando la izquierda ultimaba los detalles para poner en marcha esta amplia iniciativa, fue detenida en pleno (el 4 de octubre de 2007) y encarcelada. El Gobierno del PSOE encerraba al mensajero para que la sociedad no escuchara su mensaje. No era la primera vez que ocurría algo semejante: en abril de 1995, ETA emplazó al Gobierno de España con una de las primeras iniciativas en busca de la paz: la Alternativa Democrática. El Estado, en esa ocasión, también hizo lo posible por silenciar la oferta. Para romper este silencio interesado, Herri Batasuna se comprometió a difundir la Alternativa Democrática como un servicio a la búsqueda de soluciones. En febrero de 1997, fue encarcelada en pleno la Mesa (dirigencia) Nacional de Herri Batasuna y estuvo varios años en prisión por el delito de haber dado a conocer una oferta de solución al conflicto.

Tras la razzia del 4 de octubre de 2007, fueron muy pocos los dirigentes de la izquierda vasca que quedaron en libertad. Ellos, consecuentes con su responsabilidad histórica, han estado dando mesas redondas, entrevistas, conferencias… para trasladar a la opinión pública la valoración que hace la izquierda de los diferentes acontecimientos. No contentos con esto, se creyeron en la obligación de retomar el trabajo que había quedado interrumpido en octubre de 2007. Se planificaron 10 conferencias en todo Euskal Herria para dar a conocer el contenido de la nueva propuesta de solución que está encima de la mesa. La primera de estas conferencias, muy concurrida, se celebró en un hotel de Iruñea a primeros de febrero. Tres días más tarde, dos de los ponentes son detenidos (uno de ellos está con orden de busqueda y captura). Tres días más tarde, el magistrado de la Audiencia Nacional, Garzón, dicta prisión incondicional contra ellos por "contumacia". Es decir, por haber cumplido con su deber de trabajar políticamente dando a conocer vías de solución.

A la clandestinidad

Hasta hace un tiempo, Turquía era el estado referencial en lo que a ilegalización de partidos se refiere. En este momento, Turquía toma como referencia a España, miembro cualificado de la Unión Europea, para aplicar la estrategia ilegalizadora de formaciones políticas. Lo que anunciaba con tanta seguridad el Gobierno del PSOE, se ha cumplido. Entre las medidas de represalia que el Gobierno había adoptado al margen de la justicia, estaba la de conseguir que las dos marcas partidarias de la izquierda vasca, quedaran al margen del escenario político institucional. La decisión era política y todo el envoltorio jurídico ha sido una farsa para revestir la decisión tomada. ANV -formación con 70 años de historia que luchó junto al PSOE contra el fascismo- no debía de presentarse a las elecciones legislativas. El Partido Comunista de las Tierras Vascas, con una importante representación institucional en el Parlamento de Vitoria, debía de quedar al margen de la actividad.

Los trámites que ha seguido el gobierno de España para instar la suspensión de actividades, los argumentos que se han aportado para ello, los procedimientos que se han seguido en la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo… son un gigantesco teatro al que no merece la pena dedicarle tiempo y espacio. Sería concederles una entidad jurídica que nunca han tenido. Todo el procedimiento ha sido una farsa para dejar fuera de combate a dos formaciones que hacen un diagnóstico y trabajo político insoportable. Ambas consideran que el modelo de Estado está agotado, que el Estado no tiene más remedio que abordar una nueva configuración, y que -en esta ocasión- hay que abordar las raíces del conflicto para que éste se resuelva de una vez por todas.

Acción Nacionalista Vasca no podrá estar presente en el Parlamento español para reclamar la independencia (hubiera sido la única fuerza que hubiera trasladado este mensaje sin paliativos) El Partido Comunista de las Tierras Vascas también ha sido impedido de presentar candidaturas y de ser votado. Una vez más, ha sido el ejecutor Garzón (no seremos nosotros quienes le concedamos el rango de juez) quien se ha adelantado para dar tranquilidad al Gobierno del PSOE; un eficaz y activo colaborador. Ni la Audiencia Nacional ni el Tribunal Supremos se han atrevido a ilegalizar a las dos formaciones pero, para los efectos, ambas han contribuido a su liquidación: ninguna de las dos formaciones podrán presentarse a las elecciones, no podrán convocar actos ni manifestaciones… Dos siglas más que entran, bajo el impulso político de un estado fascista, en el cajón las fuerzas ilegalizadas

Lo ocurrido esta semana supone una gran tragedia: se cierran todos los caminos que buscan soluciones y no dejan más opción que la confrontación. ¿Cuál esta siendo la reacción de los diferentes agentes? El jueves 14 de Febrero hay una convocatoria de huelga general en el Sur de Euskal Herria, será en el próximo Boletín donde demos cuenta de la evolución de los acontecimientos.

Euskal Herria, 13 de febrero de 2008


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