Covid-19 gestionado como una nueva doctrina del shock

Publicidad

No es la preocupación por la vida, es la preocupación por mantener el modelito que hoy está entrando en eso que podríamos llamar  ECOFACISMO. Los controles y la invasión a la privacidad de las personas es el futuro al que nos está llevado este virus, junto a su manipulación mediática y estatal en el mundo. El lenguaje castrense se está normalizando a través de los medios de comunicación, permitiendo así que la terminología y el esquema mental militarizante se instale en el imaginario social.

La esencia, el espíritu del sistema de economía capitalista, en esta coyuntura del corona virus, deja en evidencia a las distintas autoridades en el mundo;  en la mayoría de los casos, para ellos priman sus proyectos políticos y económicos, antes que la vida de la humanidad, pobre, vulnerable y  mayor de edad.

Las distintas administraciones no están en la disyuntiva de salvar la vida de miles de personas o salvar su teoría de libre mercado; base de los distintos modos con los que operan los ministerios de hacienda y economía en los distintos países que padecen esta pandemia. Más bien están trabajando con la mirada puesta en el futuro de su modelo, elaborando  paquetes económicos que hagan frente, de manera proporcional a sus intereses y privilegios. Todos sabemos cuál es la prioridad; mantener la máquina trabajando, aunque sea a media máquina  en esta coyuntura de covid-19.

Cada economía, ligada a las estadísticas de contagiados y muertos que otorgan los encargados de salud de cada país, busca mantener  y justificar el modelito económico de mercado, el cual se ha visto afectado, y es por esto que las autoridades de cada región del planeta, han sido capaces de todo, incluso verbalizar cada barbaridad, en la idea de  mantener su estilo de vida, lleno de ganancias en reservas de oro y dinero. Y a esto podemos agregar, además, al vaticano con sus gigantescas riquezas.

Quien quizás mejor encarna este tipo de barbaridad y  accionar, es Dan Patrick, vicegobernador de Texas, que apareció en televisión el pasado 23 de marzo, diciendo que prefiere que las personas mayores mueran a frenar la economía de Estados Unidos. “Deberíamos sacrificarnos por mantener el país que conocemos. Estoy dispuesto a sacrificar mi supervivencia y muchos abuelos también. Mi mensaje es: volvamos al trabajo, volvamos a vivir, seamos listos con todo esto y los mayores de 70 … ya cuidaremos de nosotros mismos. No sacrifiquéis el país, no sacrifiquéis el gran sueño americano”. Recordar, también, que  el presidente Donald Trump había dicho previamente que quería que el país regrese a la actividad normal en cuestión de semanas, no meses. ¿Y qué ocurre hoy en ese país? Miles de afroamericanos muertos por la pandemia. Y a esto, Trump le agrega la guinda a la torta, ordenando terminar con el financiamiento a la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Lo señalado anteriormente es para dejar claro que estamos ante una transformación de conductas y relaciones sociales en sus distintas categorías, y estas son  implantadas en el colectivo social  en momentos de acontecimientos traumáticos para la humanidad, las que impactan en la psicología social (shocks) y que son aprovechadas para profundizar y sostener en el tiempo sistemas y modelos,  que venían siendo rechazados por la población mundial, como estaba ocurriendo en distintas partes del mundo y del cual Chile venía experimentando con la revuelta popular del 18 Octubre de 2019.  Lo claro, es que esta pandemia de covid-19 es la peor crisis, después de la segunda guerra mundial, es decir, otra doctrina del shock social a escala global, que al parecer está liderada, gestionada y manipulada  por individuos perversos  que vieron tambalear su modo de vida de consumo y de mercado, por aquellos que encarnaron  diferentes manifestaciones sociales a través del mundo y que se venían sucediendo a gran escala, en la idea de dejar atrás la competencia y el consumismo, donde la horizontalidad, la productividad y las ganancias  puedan ser colectivas y para todos, donde la prioridad es la humanidad, el medio ambiente y las especies, y no el mercado, que trae destrucción e individualismo a ultranza.

Sin embargo,  las medidas que se han tomado para afrentar el covid-19, no están alejadas de la  lógica del sacrificio de personas, en pos de mantener el modelo de mercado, el que solo puede generar  muerte y sacrificio de los más vulnerables, ancianos y familias de la gran periferia del poder económico mundial. Pues la idea es que la proyección de crecimiento del FMI, no sea tan desastrosa para la economía mundial, es decir,  para  aquellos que generan pobreza y complicaciones para el pueblo, y seguridad y ganancias para los dueños de la economía del mundo. Mientras la comunidad de la famosa aldea global, simple y sencilla, debe escuchar en tandas comerciales diarias la famosa frase del “quédate en tu casa, nos cuidamos entre todos”,  que es solo para algunos y suena hasta burlesca,  para aquellos que son el real motor de las economías, la mano de obra barata, los trabajadores del mundo.

Se ha puesto en marcha toda una maquinaria para que aquellos que son parte de este sistema de mercado, es decir los grandes, medianos y pequeños empresarios….. sí, los pequeños también, pues estos ingresaron a un modo de vida que sostiene un estilo de existencia que se basa en el consumo y la competencia, un modelo de producción que no está dispuestos a dejar de obtener ganancias, y es en este sentido que se han  implementado paquetes económicos, muy ligados a las medidas sanitarias de los  ministerios de salud, que solo baraja números y estadísticas y desde esas estadísticas decretan cuarentenas chicas, medianas, grandes por ironizar, en esta gran aldea global del dinero.

No es la preocupación por la vida, es la preocupación por mantener el modelito, que hoy está entrando en eso que podríamos llamar ECOFACISMO. Los controles y la invasión a la privacidad de las personas es el futuro al que nos está llevado este virus, junto a su manipulación mediática y estatal en el mundo. El lenguaje castrense se está normalizando a través de los medios de comunicación, permitiendo así que la terminología y el esquema mental militarizante se instale en el imaginario social.

Los grupos de poder en todos los continentes del mundo, están en el juego de no perder  el dominio de una forma y estilo  de vida, y el covid-19 les ha resultado un comodín muy beneficioso, para contrarrestar a aquellos que desean que la sociedad cambie  hacia una  más solidaria,  justa y horizontal, a la hora de administrar esta idea que anda revoloteando por los aires por los parques y bosques de los distintos territorios del planeta.

El covid-19, se ha transformado en un verdadero caballo de Troya del capital dañino y deshonesto, que con su ecofacismo y manipulación de la pandemia, buscará cambiar el comportamiento de todos, como lo hiciera la denominada doctrina del shock.

Para acabar y enfrentar esta situación, solo nos queda fortalecer las redes de apoyo y mantenernos fuertes mentalmente y reforzar la confianza y la afinidad entre los afines.

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More