Costa Rica. Aumento del precio del dólar como chantaje

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El precio del dólar se ha disparado desde el inicio de esta semana. Esto tendrá implicaciones severas sobre la economía costarricense en medio de una crisis fiscal que no tiene solución inmediata y donde el proyecto de ley se tambalea en estos momentos, el cual, como es sabido, no vendrá a solucionar absolutamente nada en el creciente déficit, tan solo lo contendrá en un mínimo por, si acaso, dos años y luego seguirá subiendo, razón por la cual, como ya han pronosticado los expertos, se requerirá de un nuevo paquete impositivo en el mediano plazo. ¿Pero qué está detrás de esta crisis en el precio del dólar?

Se puede decir que todo da comienzo en agosto de este año cuando se da la sustitución del presidente del Banco Central de Costa Rica. Se trata de un exdirectivo del Fondo Monetario Internacional que dejó su puesto para incorporarse en su actual cargo. También es un cercano colaborador de la Academia de Centroamérica. Su política en la presidencia del Banco Central está enfocada, según sus propias palabras, en flexibilizar el precio del dólar, pero con una tendencia a la alza. En este contexto se comprende la razón por la cual, desde agosto, el equilibrio en el precio del dólar cambió por un aumento sostenido, pasando de los acostumbrados 570 colones a los prácticamente 630 colones, fluctuando la venta en treinta colones en cuestión de tres días. Según se puede entender, continuará aumentando su costo en los días siguientes.

Para Rodrigo Cubero, entre las razones de la subida del dólar están la no aprobación del plan fiscal, pero sobre todo la caída en las importaciones y especialmente en los ingresos arancelarios y tributos aduaneros (obviamente al disminuir las importaciones). La otra causa, según el presidente del Banco Central, está en el endeudamiento en dólares que tienen las personas cuando su salario es en colones. Veamos estas causas más detalladamente.

En el caso del déficit fiscal, no existe una base para asumir este punto que establece Cubero, su única razón es que el déficit genera un sinsabor entre los acreedores que prestan dinero para asumir los gastos del gobierno central (deuda externa), lo cual ha generado un “enfriamiento” de la economía en el sentido de que no se dan inversiones, salvo el sector construcción que ha crecido desmesuradamente y a pesar de que el propio Banco Central asegure que, con o sin déficit, la economía nacional crecerá más de lo esperado el próximo año. Pero vamos a las otras dos causas que son más interesantes todavía.

Según Cubero se ha presentado una caída en las importaciones, esto podría ser un efecto “bola de nieve” sobre este rubro porque al aumentar el precio del dólar disminuye el impulso a la importación, lo cual provoca al mismo tiempo que se perciban menos ingresos por impuestos aduaneros. Pero más interesante aún es el caso de la reducción en los ingresos arancelarios, lo cual se relaciona directamente con la liberalización de la economía con respecto a los bienes importados sin barreras arancelarias para la manufactura de las zonas francas especialmente. Es decir, un fuerte contingente de productos que ingresan al país lo hacen por la libre para las empresas beneficiadas por las exoneraciones, mientras que el resto ha presentado una disminución debido, puede suponerse, al aumento sostenido del dólar en los últimos tres meses.

Luego está el endeudamiento en dólares de las personas. Según las palabras del propio Rodrigo Cubero, el aumento del precio de la divisa extranjera responde a que la gente se endeuda en dólares recibiendo salarios en colones, lo que se pretende, por lo tanto, es desincentivar este tipo de deuda. Por ende, lo que se da a entender con esta medida es que se trata de una especie de castigo para este grupo de personas. Sin embargo, no hay regulaciones de ningún tipo para que los inversionistas de bienes raíces o vehículos importados, por ejemplo, dejen de ofrecer sus productos en moneda extranjera, lo cual hace este postulado un tanto incongruente.

Ahora bien, ¿qué está detrás del aumento del precio del dólar? Lo que parece que está en la raíz del asunto son los acreedores. Me explico. Los organismos financieros internacionales (FMI, ¡qué casualidad!, BM, entre otros) están presionando para que se dé un aumento en las tasas de interés nacionales porque la Reserva Federal de los Estados Unidos las está aumentando y puesto que Costa Rica es un país dependiente, se ve obligado a subirlas también. Sin embargo, aún no hay razón para subirlas según informa Cubero. Pero la situación se complica con el tema del déficit fiscal, pues esos acreedores también están presionando al gobierno para que se apruebe el proyecto y esto trae otras consecuencias relacionadas con las tasas de interés. Y detrás de estos aumentos en las tasas de interés se encuentran también los inversionistas que compran los bonos al Ministerio de Hacienda.

Pues bien, si se aprueba el paquete fiscal, como quieren los acreedores para seguir otorgando préstamos –y si logran que se suban las tasas de interés–, el endeudamiento que es en dólares, generará mayores ganancias sobre los intereses para los prestamistas, lo cual llevará directamente al segundo paquete fiscal que ya está previsto. Al mismo tiempo, el gobierno podrá sacar su buena tajada de los impuestos a los intereses sobre los ahorros y depósitos a plazo. Sin embargo, el problema que se plantea es que, si con esta especulación del precio sobre el dólar se pretende mantener la inflación estable, ¿cómo se sostendrá esta inflación en el largo plazo cuando los precios sobre los productos importados se vuelvan insostenibles? Ojo, con esta política el beneficio es para las exportaciones, no para las importaciones, por tanto quien se ve afectado es el mercado interno.

En conclusión, ¿cómo se podrá controlar la deuda pública con el plan fiscal si este es requisito para más endeudamiento? Entre las soluciones que plantea el Banco Central está aumentar la emisión de dinero (más billetes y monedas en la calle) y no la captación de liquidez a través del ahorro por ejemplo. Esto puede amortiguar momentáneamente el gasto corriente del gobierno, pero se corre el riesgo de aumentar la inflación. Esto hace que, como economía capitalista que es, se entre en el peligroso círculo vicioso de crisis, en este caso, pareciera que bastante inducida.

En suma, subir el precio del dólar no es más que un chantaje del gobierno para aprobar el paquete fiscal, pues queda demostrado que el déficit no es el culpable de la política cambiaria, sino que se trata de factores externos y de una política dependiente y complaciente con el gran capital, así como de una economía de enclave producto del llamado “libre comercio”. Estamos ante una crisis inducida y ante un gobierno que hace lo que sea con tal de endeudar más al país y de someterse a la línea del poder económico interno y externo.

José Solano

Desde el estado llamado Costa Rica

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