Cosas de navidad

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El hambre deambula por el mundo, tiene rostro de niño como de adulto, vive entre quiénes muestran mayor dignidad en su existencia, mientras que en los centros de poder regalan bonos envueltos con cinismo. En México hay más de cincuenta millones en pobreza extrema que pasarán estas fechas en la calle con el frío y el hambre como vestimenta, pero arriba, donde habitan los llamados servidores públicos, se estrenan ropajes finos que no cubren su avaricia y deshumanidad, al tiempo en que se regalan canastas llenas de comida, bebida e impunidad.

En navidad se cuentan muchos cuentos, algunos hablan de fantasmas que visitan para despertar el remordimiento y un cambio de actitud en quien actual mal sobre otros, ¿cuántos fantasmas necesitaríamos en México para cambiar a los políticos?, nadie sabe nadie supo, el hecho es muy simple, mientras sigamos esperando lo que jamás llegará por parte de aquellos que en nombre del pueblo se enriquecen, seguiremos padeciendo la impunidad y la injusticia, quizás quien necesite la visita de los fantasmas de la navidad es el mismo pueblo, para desarrollar conciencia de que es él, el mismo pueblo, quien se castiga a sí mismo eligiendo gobernantes corruptos y por demás desvergonzados, mientras no se desarrolle la conciencia de que somos nosotros los encargados de nuestro destino, seguiremos rabiando por los bonos a la impunidad y comiendo en el pesebre de la falsa democracia.

 

II

El invierno trae frío y recuerdos, encuentros y reencuentros, brindis y reuniones, entre abrazos se refuerzan los afectos, su signo es para una importante parte del mundo, el signo del amor y la esperanza, reflexión con perspectiva de futuro, pero ahora, ahora mismo en que esto escribo y usted lee, las bombas caen sobre los niños en gran parte del mundo, las banderas de la “democracia” le dicen a países y culturas como ser y actuar, ¿acaso la democracia dejó de ser la voluntad de los pueblos para convertirse en los mandatos de los tiranos y sus imperios?, tristemente la respuesta conocemos, hablan en nombre de la democracia pero destruyen formas diversas del ser humano, culturas perdidas en nombre de la religión, aquel nacimiento que en símbolo ejemplifica la esperanza, es usado para sembrar el dolor y la muerte, y perdonen los puros que lo diga así, pero basta asomarse a la ventana de la realidad y constatar el triste hecho de falta mucho para hablar del renacimiento. Ahora mismo en este inverno que vivimos ¿quién se acuerda de aquellos despojados de sus tierras y exiliados al país de la desgracia?

La esperanza surge por adentro de los seres humanos, es un sentimiento que calcina los deseos, la conciencia se desarrolla del análisis de las circunstancias que los rodea, la unión de la esperanza y la conciencia se manifiesta en los actos diarios, el bien común no es eslogan de campaña, es reflejo de la conciencia esperanzada por el quehacer de los humanos, transformar la realidad amerita el conjunto de las voluntades puestas en acción, si hablamos de esperanza tenemos que hablar de amor, amar a la humanidad es la prueba mayor de nuestra conciencia.

III

El dar y recibir es un hecho humano, ofrendar desinteresadamente a quien se aprecia es un reflejo del corazón, pero el dar y recibir es también un slogan del consumo y la deshumanización, reducir el afecto a lo material convierte a la bondad en una simple compra-venta, en estas fechas las vitrinas de los comercios ofrecen regalos de todo tipo, se presumen los mejores precios y los más bellos momentos garantizados al poseer alguno de esos objetos que se anuncia, es verdad que a todos nos gusta un gesto, hacerlo como recibirlo, pero ¿quién piensa en los trabajadores que producen las mercancías que consumimos?, ¿en qué condiciones viven y trabajan?, ¿acaso sabemos algo de aquellos que con su esfuerzo generan sonrisas a quien damos una u otra mercancía? Se reparten bonos impunes y además se presumen, pero si un trabajador pide el pago justo de su sueldo y sus prestaciones sociales como el aguinaldo es señalado, es juzgado, lo peor de todo, es que el primer juicio sobre él viene de sus propios compañeros que sí reciben esas prestaciones, ¿por qué unos si y otros no?, dejemos de mirarnos como competencia y miremos como humanos, el dar y recibir es un ejercicio diario, en estas fechas y en todo el año debemos practicar la conciencia para sembrar la esperanza del renacimiento humano.

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