Corrupción en Podemos: No, gracias

Tras constatar, tristemente, la deplorable actuación orquestada por el aparato de PODEMOS en la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal eliminando la pluralidad en el Consejo Ciudadano del partido, y cómo la irregularidad se ha extendido a los procesos de primarias autonómicos en diversos territorios, a pesar de lo duro que resulta tener que volver a evidenciar presuntas ilegalidades perpetradas en la formación en la que militamos, y habiendo avisado en su día de que para nosotros la democracia interna es irrenunciable, hemos denunciado ante la Fiscalía especial contra la corrupción y la criminalidad organizada hechos que entendemos que pueden son constitutivos del delito de falsedad, fraude y/o corrupción.

El Consejo de Coordinación (ejecutiva del partido) encabezado por Pablo Iglesias ha vulnerado los Estatutos, el Código Ético y el Documento Organizativo aprobado en la 2ª Asamblea Ciudadana Estatal, conculcando el derecho fundamental de participación política previsto en el artículo 23 de la Constitución Española, de conformidad con el artículo 40, apartados 2 y 3 de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, así como ha incurrido en un delito de falsedad documental, previsto y penado en el artículo 392. 1 del Código Penal, en relación con el artículo 391. 1. 1º, del mismo cuerpo legal.

A pesar de haber reclamado, con insistencia ante el Comité Electoral y el Equipo Técnico integrado en exclusiva por candidatos de la lista de Pablo Iglesias, por las irregularidades cometidas durante la invisible y arbitraria Asamblea en fase cero de cuarentena, llegando a impugnar la totalidad del proceso ante la Comisión de Garantías Democráticas estatal, no hemos conseguido que se resuelva nada, y el nuevo Consejo Ciudadano de PODEMOS se ha constituido con 13 personas usurpando los puestos de consejeros ciudadanos electos del mismo número de miembros de nuestra candidatura NUEVO IMPULSO por la democracia interna en PODEMOS, así como se están usurpando 3 puestos que tendrían que ocupar ahora militantes que se presentaron en la lista blanca de las primarias. Ello constituye un atentado contra el derecho fundamental de participación, y contra la diversidad de nuestro partido, que no estamos dispuestos a consentir los que ahora nos vemos como consejeros ciudadanos en el exilio de nuestra propia formación. Dando, incluso, por válidos, los resultados oficiales de un recuento de votos opaco y fraudulento, la aplicación correcta del injusto por desproporcional pero, al cabo, oficial sistema DesBorda, se nos habrían asignado estos 13 puestos en el Consejo Ciudadano Estatal en el que, al parecer, no se contentaba el aparato con estar en mayoría sino que no quería ni un solo testigo de cuanto pudiera tratarse en el seno de tan decisivo órgano.

Desde el momento en que fue convocada, por sorpresa, la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal por el secretario general, que había declarado previamente en los medios de comunicación que agotaría su mandato como tal en 2021, y que estaba seguro de que la próxima persona que ocupase la Secretaría General sería una mujer, todo ha sido irregularidad y prevaricación en dicho proceso. El mismo Pablo Iglesias se presentaba nuevamente como candidato a la Secretaría, llevando en su equipo a Irene Montero, Ione Belarra y a Noelia Vera, incumpliendo los cuatro el Código Ético de PODEMOS, lo que les inhabilitaba para comparecer en una lista de candidatura estatal, tal y como indicaban los Estatutos derivados del Documento Organizativo aprobado en la anterior Asamblea, documentos preceptivos durante la Tercera. De nada nos sirvió pedir que renunciaran a un cargo institucional de los que acumulaban ilícitamente, o bien que renunciaran a sus candidaturas. El Comité Electoral les encubrió bajo un argumento que constituye un atentado contra el principio jurídico de jerarquía normativa; pretendieron justificar con un reglamento de rango menor a los citados, el que en el mismo se hubiera articulado contrariamente a los documentos aprobados por el órgano máximo del partido. Los puestos, por tanto, conseguidos desde la ilegitimidad, los ocupan sub judice y no los reconocemos como conseguidos de forma democrática ni, por tanto, legal. Esta maniobra fraudulenta, por parte de Iglesias y de su Equipo, ponen en evidencia su menosprecio hacia la normativa del partido y hacia los integrantes de nuestra formación política, que depositan su confianza en su ejecutiva mientras ésta hace y deshace a su antojo, ignorando tanto los Estatutos internos, como la Ley Orgánica de Partidos Políticos y la propia Constitución Española. Quizá sea ésta la causa mayor por la que el 90% de las personas inscritas en PODEMOS haya decidido no votar en la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal, lo que constituye un auténtico fracaso de la misma cuyo proceso electoral, minuciosamente analizado, resulta un auténtico fiasco.

Lo peor es que, una vez aposentadas dichas personas en sus cargos acumulados, y ahora blindados desde la ilegitimidad, tanto a nivel estatal como interno del partido, de forma premeditada, hicieron todo lo posible, ilícito e ilegal, para mantenerse en esa posición y poder perpetuarse en sus sillones y salarios, cuando habían declarado que jamás se profesionalizarían en la política ni aceptarían sueldos propios de lo que, entonces, denominaban “casta”. El resto de su Equipo ha seguido su estela, beneficiándose de ventajas inaceptables en un partido que se autoproclama participativo, horizontal y transparente.

Desde el órgano que tenía que velar por la neutralidad en el proceso, constituido por seis candidatos de la lista que estaba dispuesta a ganar como fuera, se hizo lo imposible para agotar en tiempos y con métodos ignominiosos una Asamblea que nosotros pedimos que se interrumpiera porque la pandemia de Covid-19 ya estaba haciendo estragos. Sólo la inminencia del decreto del Estado de Alarma les obligó a suspender el proceso pero, en cuanto vieron la ocasión estando toda España pendiente de sobrevivir a la crisis sanitaria y a la económica derivada, reanudaron por sorpresa la campaña/votación interrumpida cuando aún persistían las condiciones objetivas por las que ésta se tuvo que interrumpir.

Ellos se mostraron en los medios de comunicación estatales, autonómicos y locales en mor de sus cargos institucionales y declarando sobre el proceso de primarias en entrevistas presenciales ad hoc en programas y horarios de máxima audiencia, sin avergonzarse de tenernos a todos los miembros de la otra candidatura no oficialista confinados en nuestras casas por la cuarentena y habiéndonos cortado la financiación que ellos mismos habían asignado para la campaña: de los 11.000 € que dijeron que podría destinar cada candidatura a gastos como la propaganda electoral, a nosotros sólo nos dejaron gastar 300 € y adelantando el dinero.

Para colmo, al tiempo que reactivaban el proceso en semejante desigualdad en su favor, publicaron un Anexo al Reglamento de la Tercera Asamblea Ciudadana Estatal de PODEMOS en el que, sin tapujos, se permitía una “actualización” de los documentos de las candidaturas a la Secretaría General que ya se habían publicado como definitivos en la web oficial, así como se posibilitaban modificaciones en las candidaturas y en las listas. Cambiaron las reglas en mitad del juego, a pesar de que nos habían escrito en su día que el proceso se reanudaría en las “mismas condiciones”; nos obligaron a seguirlas o a aceptar aún mayor desventaja.

Declararon, sin sonrojarse, que habían alterado el Censo cerrado, siguiendo el Reglamento, el 1 de marzo pero que, por su interés, habían estirado en silencio y con nocturnidad de cuarentena hasta el 2 de mayo, sabiéndolo solamente sus afines. El sumun de la arbitrariedad fue que el Anexo dispuso, textualmente, que “Durante los próximos días 10 al 12 de mayo (hasta las 12:00h) podrán realizarse compleciones puntuales a los documentos publicados ya como definitivos en forma de anexo, para actualizarlos a la situación que vivimos”, así como “se permitirá que cualquier persona inscrita en PODEMOS pueda optar al Consejo Ciudadano Estatal (CCE)” y que “Las personas que se preinscriban lo deberán hacer a través del formulario que se habilitará en la web del proceso” (…) “Las personas que formalicen su candidatura podrán incluirse en alguna lista de las ya presentadas”, ello sin que necesitaran los avales que se exigieron a quienes ya estábamos en las mismas.

Nos vimos en un proceso electoral iniciado con unas reglas, en el que se habían presentado ilegítimamente un candidato a la Secretaría General incumpliendo el Código Ético, y tres candidatas con la misma incompatibilidad al Consejo Ciudadano Estatal; un proceso que se interrumpió por el decreto de Estado de Alarma, pero que se reinició en ¡Estado de Alarma!, sin previo aviso, con unas nuevas reglas, dictadas por los máximos órganos del partido habiendo formado el Equipo Técnico, responsable del proceso de primarias, con candidatos de la lista presentada por el propio Secretario General a su nombre: Pablo Iglesias.

En semejante continuación de la no-Asamblea, y habiendo preguntado por teléfono al equipo de Subsanaciones si, además de añadir algún anexo al final de los documentos publicados, se podrían modificar los textos ya oficializados como definitivos, nos dijeron que no. Pues bien, ellos sí modificaron su Documento Organizativo, cambiando la cifra 84 por la de 89 porque tenían previsto incorporar a más personas, algunas conocidas como Diego Cañamero, a un Consejo Ciudadano Estatal en el que, por la normativa interna, nunca podría haber incorporado a más de 62 consejeros electos. Nosotros nunca sobrepasamos esa cantidad, porque aunque inventaron esta norma sobre la marcha, siempre pensamos que, en todo caso y como decía su Anexo, afectaría al número de candidatos en lista pero jamás al de consejeros en el órgano que tan claramente venían delimitado en el documento del sistema Desborda y en el Reglamento para procesos internos. Todo ha sido trampa y prevaricación para que los miembros de la lista minoritaria quedásemos fuera, pues encima la candidatura “única”, en una mezcla arbitraria del sistema de listas abiertas con el de listas cerradas, asignando puntos de forma “surrealista” los arrastró todos hasta cubrir los organizadores y su Equipo, y siendo los organizadores miembros destacados de ese Equipo, todas las plazas sin posibilidad alguna para la entrada de otra lista, como nos ocurrió a mis compañeros/as y a mí que, habiendo logrado individualmente mayor número de votos que más de la mitad de los candidatos de la lista de Pablo Iglesias, me he quedado con la nariz pegada a la puerta del Consejo en el que tendría que estar ahora con ellos/as con voz y voto. Eso, dando los resultados oficiales por válidos, cuando ni siquiera los reconocemos de un proceso sin auditoría externa, sin observadores neutrales y en el que se pueden meter miles de votos falsos sin que nadie se dé cuenta, cuyo resumen proverbial se puede extraer del Refranero: “Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”.

Los militantes de PODEMOS que, en todos los chats de Telegram en los que interactúan, y ya en juzgados de distintos territorios, denuncian una estafa electoral, un fraude interno sin precedentes en la historia de la cuasidemocracia española, para poder realizar una auditoría forense externa profesional del recuento de votos en cada comunidad autónoma afectada, tendrían que juntar unos 10.000 €, lo que les hace inviable esta posibilidad de verificación, especialmente, en medio de una marcada crisis económica; pero aunque consiguiesen hacerlo mediante Crowdfunding tampoco lograrían su propósito, porque el partido nos ha negado los datos necesarios para la comprobación en todos los procesos en los que los hemos solicitado, ya sea mediante silencio monacal o mediante artimañas como la usada en Castillla-La Mancha: eso lo tendría que pedir el candidato oficialista que ahora está de coordinador autonómico, precisamente, beneficiado por tan opaco sistema; habría que convencerle para que tirase piedras sobre su propio tejado.

En el siglo XIX, a esta manera de cocinar los resultados de los procesos electorales se les asignó el nombre de “pucherazos”.

Los dirigentes de PODEMOS parece que han olvidado que incumpliendo la normativa del partido se incumple la Ley Orgánica de Partidos Políticos y, a su vez, la propia Constitución Española: se puede entrar en el sórdido espectro de la delincuencia. Quienes no entramos, en cambio, en PODEMOS para obedecer a ciegas a líderes sino a que las bases comunicaran a sus portavoces lo que tienen que hacer, no sólo no aceptamos esta deriva sino que la denunciamos donde haga falta, y cuando por ello los afectados y toda su red clientelar nos llaman “fascistas”, les recordamos que los que se parecen a los “referéndums” franquistas del Sí o Sí, son cada vez más los procesos que el OlimPodemos organiza en su beneficio.

Si ellos quieren convertir el partido en una Iglesia de Verdad Única aunque sea ilegal, con un Papablo y una corte de obisPodemos ante los que arrodillarse por interés o por fervor, otros nos declaramos “herejes” dispuestos a arder en sus hogueras, pero no antes de pelear con todas nuestras fuerzas y derechos por la democracia interna en PODEMOS, un partido necesario a la izquierda del PSOE, lo que resultaría extremadamente fácil sin malas prácticas como las que ahora denunciamos ante la Fiscalía contra la corrupción y la criminalidad organizada, porque como dijimos en la madrileña Puerta del Sol en su día, somos “gente corriente dispuesta a hacer cosas extraordinarias”, y porque sí se puede, cuando de verdad se quiere.

 

Fernando Barredo, candidato a la Secretaría General del PODEMOS en su Tercera Asamblea Ciudadana, en nombre propio y en representación de bravas compañeras y compañeros de la candidatura NUEVO IMPULSO por la democracia interna en PODEMOS, que siempre han sabido anteponer los principios a sus intereses particulares, para defender al partido aunque otros digan que queremos hundirlo por nuestro compromiso en luchar para verlo limpio, horizontal, transparente y democrático.

Si queremos luchar contra la corrupción institucionalizada en España, tenemos que empezar por erradicarla en nuestra  propia casa.

 

Texto de la denuncia presentada ante la fiscalía

 

 

 

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS