¿Contra qué o quiénes luchamos las mujeres?

Por Laura Requena

El movimiento feminista convoca huelga o paro de mujeres el próximo 8 de Marzo, al igual que lo hizo en 2017. Varios sindicatos entre ellos Cobas, han legalizado la de Huelga de 24h. CCOO y UGT darán cobertura a un paro de dos horas. Todo indica que este 8M volverá a convertirse en una importante jornada de lucha a nivel mundial, también en […]

El movimiento feminista convoca huelga o paro de mujeres el próximo 8 de Marzo, al igual que lo hizo en 2017. Varios sindicatos entre ellos Cobas, han legalizado la de Huelga de 24h. CCOO y UGT darán cobertura a un paro de dos horas. Todo indica que este 8M volverá a convertirse en una importante jornada de lucha a nivel mundial, también en el Estado Español.

Desde Corriente Roja, estamos tratando de impulsar con todas nuestras fuerzas un 8M grandioso con huelgas, paros y movilizaciones de toda la clase trabajadoraEn este artículo queremos polemizar con la posición de algunas de las organizaciones feministas que están convocando a la “Huelga feminista”.

Reivindicamos que el 8M debe ser un día de lucha de toda la clase trabajadora

Nosotras tenemos total acuerdo con todos los motivos por los que se convoca esta huelga. Todos ellos parten de necesidades que hoy día son concretas y urgentes para las mujeres y que nos unen en la lucha. Tenemos total acuerdo con que hay que luchar contra todas esas estructuras sociales, políticas, económicas y familiares que mantienen, naturalizan y terminan legitimando la opresión a la mujer y contra los gobiernos que las sostienen. Pero diferimos en cómo hacer la pelea, qué camino seguir y quiénes deben dirigir esa pelea.

Porque lo importante es ver quien es el responsable de que se perpetúen, de que se mantenga toda esa violencia contra la mujer y la desigualdad y de que las mujeres trabajadoras sigamos haciendo doble o triple jornada laboral cada día, muchas en situaciones de enorme opresión. Y quien se beneficia de ello.

Los responsables son los gobiernos imperialistas y sus instituciones (formados por hombres y también mujeres) que se ahorran miles de millones en los presupuestos para sanidad, educación, dependencia, servicios sociales y permiten que la burguesía siga obteniendo beneficios enormes con la opresión y sobreexplotación de millones de mujeres.

Por supuesto que todos los hombres han sido educados en la idea de que la mujer es un ser inferior que esta ahí para servirle y satisfacer todos sus deseos y necesidades, disponible 24 horas y que por ello obtienen privilegios. Es necesario combatir esa falsa ideología y que tomen conciencia de que esta nos divide y nos debilita frente a la burguesía y sus gobiernos lacayos.

Este 8 de Marzo salimos a la calle también para exigir juicio y castigo contra todos aquellos que a diario nos violan, acosan, agreden o nos asesinan. No podemos permitir que ningún acosador o maltratador se salga con la suya y aunque no creemos en la justicia burguesa, mientras no tengamos otra cosa estamos dispuestas a la más amplia unidad de acción con todas las organizaciones para exigir juicio y castigo para los culpables de acoso, violación o maltrato a las mujeres y que no haya más impunidad social.

Pero pensamos que los hombres de la clase trabajadora deben ser aliados por nuestros derechos. A través de un duro combate al machismo en las organizaciones obreras, estudiantiles, populares y en las luchas, pueden y deben ser educados y ganados para la liberación de las mujeres.

Por poner un ejemplo, solo conseguiremos nuestras demandas laborales como son igualdad salarial, guarderías públicas, respeto a nuestros derechos de maternidad y embarazo, fin del acoso sexual etc. si luchamos por un sindicalismo de clase y combativo que, además, recoja en su programa nuestras demandas específicas como trabajadoras.

Nosotras y nosotros queremos que este 8M se convierta realmente allá donde se pueda en una Huelga general donde paralizar la producción y las clases, para lo cual es obvio la necesidad de convocar al conjunto de la clase trabajadora y del movimiento estudiantil a ella, para entre todas y todos construir en cada centro de trabajo o estudio, esta jornada de lucha. Creemos que no hay mayor fortalecimiento de la lucha feminista, que lograr que el conjunto de la clase trabajadora participe en la misma, no sólo el 8M o el 25N, sino todos los días del año.

Nos parece además un error pensar que el feminismo es la única ideología que defiende los intereses de las mujeres y opinamos que si este no logra combinar la lucha contra la opresión con la lucha contra la explotación capitalista, lleva a la inmensa mayoría de las mujeres a un callejón sin salida. Por eso no tenemos ningún acuerdo y denunciamos a aquellas organizaciones feministas que impiden la participación de los hombres en la lucha feminista, incluso usando métodos reaccionarios propios del estalinismo.

El llamado de la dirección del movimiento feminista en este 8 de Marzo a una Huelga donde solo participen mujeres y su intento de promover la unidad de todas, por encima de las clases sociales, lleva a que mujeres como Susana Díaz, presidenta del gobierno andaluz, haya manifestado su intención de adherirse a la huelga feminista este 8 de Marzo.

Por supuesto que el feminismo del que ella presume es un paripé y es uno de los muchos intentos que veremos por parte de gobiernos, aparatos políticos, instituciones oficiales y medios de comunicación, para “institucionalizar” esta jornada de lucha, vaciándola de todo contenido y convirtiéndola en un acto testimonial e “ideológico”, sin continuidad ni reclamaciones concretas. Pero su adhesión a la huelga es la consecuencia lógica de la política interclasista y puramente ideológica que está llevando a cabo la dirección del movimiento feminista. Alguien tendrá que decirle ahora a Susana Diaz que es precisamente contra las políticas que ella aprobó en estos años, que miles de andaluzas y andaluces saldremos a la calle el próximo 8 de Marzo

La Huelga de cuidados

Uno de los ejes de la huelga feminista y al que dan mucha importancia es la huelga de cuidados. Ese día, dicen, los hombres deben hacerse cargo de las tareas domésticas y de cuidados, para que las mujeres puedan ejercer la huelga.

Desde Corriente Roja, denunciamos que las mujeres hacemos un montón de trabajos domésticos y de cuidados gratis que son necesarios para el funcionamiento social y llamamos, no el 8M sino todos los días, al reparto de tareas entre hombres y mujeres como uno de los combates al machismo, hasta tanto no logremos que estos sean socializados. La esclavitud doméstica mantiene a la mujer entre las cuatro paredes del hogar y le impide participar socialmente, en igualdad de condiciones. Pero no compartimos las visiones feministas que afirman que es el hombre quien se apropia de la fuerza de trabajo de la mujer.

Aunque es cierto que el hombre saca ventaja y privilegios materiales de la opresión, esta fuerza de trabajo no remunerada es apropiada en realidad por el conjunto de la burguesía. Por la patronal, en la que también hay mujeres que dejan de pagar por la reproducción de la fuerza de trabajo que llevamos a cabo las mujeres de forma gratuita en el ámbito privado.

No podemos olvidar además las abismales diferencias que existen entre la situación de las mujeres de las diferentes clases. La mujer burguesa que contrata personal a su servicio tiene la posibilidad de librarse, al menos en parte, de una parte de la carga de la opresión. Los mismos gobiernos y organismos imperialistas se plantean políticas públicas encaminadas a estimular la inserción de las mujeres en el mercado laboral dentro de sus condiciones, cuando así lo necesita la burguesía. Cuando no les conviene, por el contrario, otorgan subsidios para mantener a la mujer en el hogar. El capitalismo utiliza a la mujer como un ejército de reserva de mano de obra barata y se vale de ideologías para sacarla y devolverla al hogar según lo necesite.

Nuestro objetivo por tanto, tiene que ser luchar por servicios públicos y gratuitos y por la socialización de todas las tareas domésticas, lo cual no es posible sino en una sociedad socialista que al contrario del capitalismo, es un sistema político, económico y social basado en la propiedad social de los medios de producción y distribución. Un sistema basado en la producción y planificación de la economía en base a las necesidades sociales de todas y de todos y no en base a la obtención de lucro por una minoría, como ahora bajo el capitalismo.

¿Contra qué o quiénes luchamos las mujeres?

 

 

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