Consumidores “en guardia” para detectar los fraudes en el Black Friday

Las campañas comerciales como el Black Friday llevan adosadas, en el caso de muchos comercios, un fraude al consumidor. Es lo que afirma Rubén Sánchez, portavoz de FACUA-consumidores en acción. “Hay que estar en guardia y no creerse todas las ofertas”, dice. Las encuestas realizadas por FACUA sobre este tema han revelado que más del 80% de los consumidores creen que muchas superficies falsean el descuento que ofrecen. “A veces mienten diciendo que se aplica descuento y cuesta lo mismo que ayer o le inflan previamente el precio para luego aplicar ese supuesto descuento”.

Desde Adicae -consumidores críticos, responsables y solidarios, dan siete claves para evitar estos abusos en el consumo. “Presupuesto realista, planificar previamente lo que se quiere adquirir porque se necesita y comparar precios, preguntar por la posibilidad de cambio o devolución antes de comprar el producto, no tener miedo a reclamar si vemos vulnerados nuestros derechos como consumidores y huir de créditos y financiaciones rápidas como tarjetas ‘revolving’ y líneas de crédito”, pues estas obligan, en ocasiones, a pagar una tasa anual equivalente (TAE) de hasta el 22% y otras comisiones de gestión que no se explicitan inicialmente.

“Si te dicen que una barra de pan cuesta 20 euros y ayer costaba 40, ambas son caras aunque haya un 50% de descuento entre ellas”, dice Rubén Sánchez, de FACUA

Según FACUA estos fraudes en los descuentos se evitarían con inspecciones de las Administraciones Públicas. “No entendemos por qué las autoridades de consumo de las Comunidades Autónomas no sacan a la calle a sus inspectores antes del Black Friday o las rebajas para monitorizar precios. Después tendrían que volver, durante el Black Friday y comprobar si estos descuentos son reales o un fraude”. Como estas inspecciones dobles no se dan, el consumidor está desprotegido y tiene que comprobar por sí mismo a través de internet si la rebaja es cierta o no.

Sánchez pone como ejemplo una barra de pan. “Si te dicen que ahora cuesta 20 euros, es caro. Pero si alegan que ayer valía 40 euros y ahora hay un descuento del 50%, seguía siendo muy caro y el descuento entonces es una idiotez”. Para ello, la comparación entre varios establecimientos es una de las claves para detectar el engaño.

Otra cuestión es que el pequeño comercio no puede competir con las grandes superficies en estas campañas. “Puede haber incluso dumping en los precios entre las grandes superficies y las pequeñas, pero tendrían que evaluarlo las administraciones, aunque esa cuestión es difícil de detectar por los propios consumidores”. Sánchez recomienda que si se detecta un fraude se acuda a denunciar a las administraciones de consumo de las comunidades autónomas o a asociaciones de consumidores como la propia FACUA. E insiste: “Tampoco nos podemos creer todo porque las administraciones no lo controlen. Hay que auto protegerse”.

Los mayores fraudes se dan en determinadas superficies. “A veces se produce un contagio. El fraude de ciertas grandes superficies también afecta a algunas pequeños establecimientos, que creen que si no engañan, no van a vender nada”. Al mismo tiempo, FACUA quiere que los establecimientos que no cometen fraude en estas campañas exijan que se les inspeccione “para que se pueda verificar públicamente su honestidad”. Desde ADICAE trasladan que lo importante es “el consumo planificado, inteligente, crítico y responsable” que evite fraudes, impago de créditos y sobreendeudamiento.

 

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