Confusión por VOTO EN PLANCHA (Versión Actualizada)

El sistema de voto en plancha sin duda tiene su defecto, pero el problema no está en la misma “plancha”, sino la definición de curules por residuo bajo este sistema.

Para conocer el fondo de este tema, se necesario saber qué es cociente, qué es medio cociente y qué es residuo. Para una mejor explicación, supongamos que en un circuito plurinominal donde

se sacan 4 curules, hubieran 100 mil votos para disputados, entonces la cantidad de votos se divide por la cantidad de curules, es decir 100,000/4=25,000, es resultado de un cociente, y a los partidos que cumplen con este cociente, se le da un cural a cada uno, y se le resta la cifra del cociente de la cantidad de votos, quedando el restante para competir en medio cociente o residuo. Si hay dos partidos A y B que sacaron 35 mil y 30 mil votos repectivamente, después de la aplicación cociente solo les quedan 10 mil y 5 mil votos libres. Posteriormente viene la asignación de curul por medio cociente. Como sabemos que un cociente es 25 mil, medio cociente matemáticamente será 12,500, por lo que los partidos que sacaron esta cantidad de votos, se le da un curul. Aquí supongamos que el partido C sacó 15 mil y es el único que cumple con el medio cociente, por supuesto se le da el tercer curul, quedando todavía un curul pendiente que se determinará con residuo, y allí donde está el problema, del cual trataré en los siguientes párrafos.

En las elecciones anteriores al 1994, el curul por residuo se le correspondía al partido que más votos libres tiene, pero desde las elecciones 1994, por las reformas introducidas el año 1993, el curul se le adjudica al candidato de los restantes que más votos saca. Supongamos que sacó 8 mil votos el segundo candidato más votado del partido A, colectivo que tiene 10 mil votos libres, y el partido D sacó 12 mil, de los cuales 6 mil corresponde a su candidato más votado. Con la definición actual, el último curul se le asigna al segundo más votado del partido A, pero con la anterior se le debía asignar al más votado del partido C, aunque tiene menos votos, algo que considero más justo, porque está representando al partido con más votos libres.

Ahora ya entedemos claramente dónde está el problema, y sabemos que con la forma anterior de definir el curul de residuo, el voto en plancha realmente no contradice el principio de “un ciudadano, un voto” que está predicando el CD. Si el CD de verde tiene la buena intención de evitar la injusticia antes expuesta, sólo tendría que corregir la definición del curul por residuo, en vez de proponer eliminar totalmente la “plancha”. Lamentablemente la verdadera intención de los CDs, no es por la justicia, sino por su conveniencia política, porque bajo esa regla electoral que hace debilitar la fuerza colectiva de cada partido, se resaltará la ventaja que los candidatos oficiales individualmente tienen, por la cantidad de dinero que se le puede financiar su billonario patrón, Ricardo Martinelli.

Esta es una de las ocultas inteciones de Matinelli por las reformas elecotorales que hoy día se está discutiendo día y noche en la Asamblea Nacional con su sede custodiada impidiendo el acceso del pueblo, algo inconstitucional y sin precedente en la vida republicana. Él cree que puede confundir a la opinón pública porque piensa que es el único ingelegente del mundo, pero para nosotros los cuidadanos pensantes, su intención es más obvio que la diferencia con una nariz de gente normal de la de “pinocho”.

La propuesta del CD, aparte de crear una desigualdad de condiciones en la próxima contienda electoral, traería las siguientes consecuencias:

1) Caer en una poer injustcia, pero no a los partidos débiles, sino a muchos de los electores por haberles despojado su derecho de votar por su partido o por el que más le simpatiza, sin importar quién es el que lo va a representar;
2) Confundir a la población electoral en el momento de votar, ya que muchos sólo saben de los partidos, no los candidatos específicos que cado uno postura;
3) Restar el sentido de los partidos como colectivos políticos, ya que los candidatos de mismo circuito plurinominal y de mismo partido, cada uno correría por su camino, lo que alenta dentro de cada partido el individualismo en vez del colectivismo, bajo el lema “salvese quien pueda”;
4) Empeorar la situación de clentelimos político, porque de no existir la posibilidad de uno votar por un partido sin tener que conocer sus candidatos, resultaría más fácil conseguir a cambio de gratificación económica, votos específicamente para uno mismo, que ganarlos predicando la ideología del partido que lo postula, ya que en este último caso, aparte de ser más difícil conquistar a los electores, el poco apoyo que si acaso consigue, de repente podría irse para otros candidatos del mismo partido.

Ante esta delicada situación, los partidos opositores deberían hacer una gran campaña publiticatia exponiendo esta y otras ocultas inteciones del CD, para que la cuidadanía conozca la verdad, y esté convencida de que el VOTO EN PLANCHA contrario a lo que los CDs tratan de “vender” a la opinión pública, de ser mejorado en la definición de curul por residuo sería un sistema más apropiado, que aparte de reconocerles el valor a los partidos políticos por su organización, le da a los electores la libre opción de votar en plancha por su partido fovorito, o votar selectivamente por un candidato específico. Si Martinelli y sus lacayos diputados insisten en que su propuesta es sana y beneficia al pueblo, retenles a que se discuta el tema en un debate público, o ponerlo a disposición de la Concertacion Nacional para el Desarrollo, como se hizo hace poco con el tema de Sala Quinta y ventas de acciones estatales.

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