Condenan a once años de cárcel a un ‘skin’ que agredió a un menor en el Metro de Barcelona

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La Audiencia de Barcelona ha condenado a 11 años y tres meses de prisión a un joven ‘skin’ neonazi por participar en la agresión y apuñalamiento a un menor antifascista en la parada de Metro de Urquinaona de Barcelona en septiembre de 2008.

Tendrá que indemnizar con 10.185 euros a la víctima, que salvó la vida, por intento de asesinato con alevosía y la agravante de discriminación ideológica. En la agresión participaron otros cuatro menores que ya fueron juzgados previamente, uno de los cuales fue condenado a internamiento.

Durante el juicio, Mario F.T., de 18 años, reconoció su participación en los hechos, aunque el apuñalamiento fue obra de uno de los menores.

Sobre las 18 horas del 6 de septiembre, R.T.G., de 16 años, recibió seis puñaladas después de que los ‘skins’ le identificaran por su simbología antifascista. Iba con su novia y su hermano de 8 años a salir de la estación, y al ver que le seguían dijo a la chica que se fuera con su hermano. Uno de los agresores -C.B., que está internado por intento de homicidio- le preguntó cómo iba vestido y, al responderle la víctima que era antifascista, le arrinconó y le dio dos puñetazos. Después se sumó el resto de implicados, entre ellos el joven ahora condenado, aunque sólo C.B. apuñaló a la víctima.

La Fiscalía pedía 13 años de cárcel para Mario F.T. y 12.000 euros de indemnización por secuelas físicas y psicológicas. La defensa pidió la absolución o una pena por falta de lesiones, ya que el acusado admitió haber dado "un par de collejas". Además, no considera demostrado que los ‘skins’ actuaran con intención conjunta de matar. En cambio, el tribunal considera que el acusado era "consciente" de que cualquiera de sus acompañantes podía llevar una navaja y usarla, ya que había la "posibilidad cierta de agredir a cualquier persona" de "una ideología contraria". En la agresión, los ‘skins’ aprovecharon su superioridad numérica e imposibilidad de defensa por parte de la víctima y, tras apuñalarla, salieron corriendo "a sabiendas de que podía causarle la muerte de no ser atendido a tiempo", según la sentencia.

En su declaración, Mario F.T. dijo conocer poco a sus compañeros, y que al ver a la víctima fueron a por ella para "reírse" de su estética. De hecho, negó pertenecer a ningún grupo fascista, pero admitió que le atrae su simbología, y se le encontró el libro ‘Mi lucha’, de Adolf Hitler.

A pesar de que en Internet hablaba de "cazar guarros", aseguró que sólo era para "fanfarronear" y que no llegó a participar en ninguna agresión.

Los expertos en informática de los Mossos explicaron que en el ordenador del acusado se encontraron conversaciones que demuestran su vinculación a la ultraderecha y a algunas agresiones previas.

Los otros cuatro ‘skins’ admitieron su ideología ultraderechista y explicaron que Mario F.T. sólo dio dos collejas o puñetazos a la víctima, antes de dejar al autor material a solas con el antifascista y huir.

Los tres menores ‘skins’ no condenados aseguraron ignorar que C.B. llevara aquel día un arma blanca. Este joven, además, dijo que probablemente Mario F.T. no vio el apuñalamiento.

Agentes de la División de Información de los Mossos explicaron que, al ver las imágenes de las cámaras de seguridad del Metro, identificaron a Mario F.T. porque le conocían de actos neonazis.

Fuente: Europa Press