Con Frei, Chile se arrienda…con Piñera, se vende

SI ALGUIEN TUVO a bien pensar que este naciente verano sería paupérrimo en&nbsp noticias y sucesos, simplemente trastabilló, pues algunos hechos – nacionales y foráneos-&nbsp le están poniendo&nbsp bastante color a diciembre. Claro que para no errar el palo al gato, habrá que reconocer primero cuán importante resulta ser la actual crisis financiera mundial en la rutina de naciones como la nuestra, ya que incluso el nunca bien ponderado ‘Viejito Pascuero’ (ese que tiene mil clones en las ardientes calles de Chile en estas fechas navideñas) pareciera haber decidido postergar sus sudores hasta un día&nbsp más cercano al aniversario del nacimiento del Carpintero de Galilea.&nbsp

El tema del ‘zapatazo’ que lanzó un periodista iraquí al presidente Bush en plena conferencia de prensa, le ha colocado pimienta a un&nbsp mes que comenzó algo desabrido, pero que con el correr de los días se ha ido entonando.

A lo anterior se agrega el remezón&nbsp mediático que está soportando el candidato presidencial de la Alianza por Chile, Sebastián Piñera, pues hasta hace un par de semanas corría en descampada soledad hacia La Moneda pizpando erróneamente que la tarea era fácil,&nbsp algo así como coser y cantar.&nbsp Pero, de pronto, de en medio de zarzas y matorrales surgieron varios pingos dispuestos a collerearle al ‘patroncito’ y llevarse el trofeo.

Piñera ya no trota en solitario. Le acompañan, hasta este momento, Frei, Gómez, Navarro e Insulza. Uno de ellos será el maturrango que disputará con el pingo-empresario los 200 metros finales. ¿Llegará muy cansado Piñera a la última curva? La pregunta obedece a una realidad: el empresario lleva demasiado tiempo corriendo, y olvidó que la carrera que interesa, la carrera que miden los jueces (es decir, los electores), recién comenzará allá por el mes de marzo del 2009.&nbsp

Cuando uno avanza libremente por la carretera, conduciendo su vehículo sin otros cacharros amenazando adelantar &nbsp o impidiendo el paso, la dulzura de la soledad señala que todo marcha a las mil maravillas. Pero, apenas aparece un camión en lontananza, o por el espejo retrovisor se vislumbran dos o más automóviles acercándose a gran velocidad, de inmediato las pulsaciones aumentan y los sentidos&nbsp se alertan. Es muy probable que desde el domingo recién pasado los latidos del corazoncito de Piñera hayan experimentado una preocupante aceleración porque a sus espaldas surgieron las figuras de Gómez, Frei, Insulza, Hirsch y Navarro; aunque, en rigor, la del recién nominado democristiano le resulta particularmente molesta. &nbsp &nbsp

Al abanderado de la Alianza no le irrita demasiado tener que enfrentar a los mismos políticos que desde hace dos decenios vienen derrotando a su tienda partidista, sino, en esencia,&nbsp lo descoloca el solo pensar que con la aparición de esos otros pingos se ha iniciado una campaña presidencial que, en gran medida, se apoyará en una saga de acusaciones que siempre indignan a los derechistas, puesto que –tal como reza el dicho- nada ofende más que la verdad.&nbsp

¿Y cuáles podrán ser esas verdades que –en relación al empresario Piñera- erizan el cutis de los dirigentes de la UDI y de RN?&nbsp Hagamos un sucinto listado de ellas:

1.- &nbsp Cuando su hermano José Piñera era Ministro de la dictadura e imponía a sangre y fuego la ‘nueva previsión’ y la ‘moderna legislación laboral’, Sebastián fungía como ‘ayudante o asesor’ de Ricardo Claro Valdés, quien lo envió a EEUU con gastos pagos al 100% para que estudiara un&nbsp magíster en economía por esos lados y, a la vez, ‘le echara un ojo’ al asunto de las tarjetas de crédito que comenzaban a pulular por el país del norte. Al regresar a Chile, Sebastián le informo a Ricardo Claro que ‘la cuestión del dinero plástico’ no tenía futuro en Latinoamérica. Claro Valdés le creyó y declinó gastar millones de pesos para instalar en nuestro país el sistema de las tarjetas.&nbsp Piñera aprovechó el envión y se asoció con un par de empresarios para introducir en Chile el dinero plástico,&nbsp logrando enriquecerse&nbsp faraónicamente en pocos años. Ricardo Claro Valdés nunca le perdonó a Piñera tamaña traición, y le pasó factura años más tarde con el caso “Mathei-intervención telefónica”. &nbsp El asunto relatado en estas líneas se encuentra en conocimiento de gran parte del empresariado nacional, el que aún se resiste a entregarle su confianza a Piñera para que asuma como primer mandatario.

2.- Hace un par de años se comprometió ante los chilenos que viven en el extranjero a apoyar -y dar la orden a su partido (RN)- la legislación a favor del derecho a voto de esos compatriotas.&nbsp Por supuesto, no cumplió un ápice de lo prometido.

3.- Gran parafernalia mediática se armó políticamente cuando Piñera y Jovino Novoa invitaron a los apapayados dirigentes criollos del Partido Comunista a tomar tecito para estructurar un acuerdo en orden a dar término absoluto al sistema binominal. Obviamente que de esas promesas ‘piñeristas’ nada surgió…a excepción de que el PC lo dejara tranquilo en sus actividades político-bolicheras.

4.- ¿Y el “caso Chispas”? Ufff…sería demasiado largo exponerlo en este artículo, ya que merecería una columna completa. Abreviando el asunto, recordemos que en ese asunto hubo miles de millones de pesos&nbsp en juego, los que ilícita e inmoralmente fueron a parar a los bolsillos de…bueno, usted ya sabe de quién.&nbsp

5.- Hace pocos meses, Piñera anduvo de tour aéreo con Álvaro Uribe, el inefable y peligroso mandatario colombiano (‘peligroso’ para la democracia y para el pueblo cafetero). Luego del raid aviático –en el que estuvo acompañado por Allamand, otro que bien baila-&nbsp manifestó muy suelto de cuerpo que “en Chile habría que imitar a Colombia en algunas cuestiones de seguridad ciudadana y en otras de política fundamental”. ¿Es que nosotros tenemos carteles de la droga al estilo Cali, Barranquilla y Medellín…tenemos un ejército guerrillero como las FARC…o&nbsp en nuestras ciudades se registran 20 secuestros de personas por semana como ocurre allá?&nbsp Parece que cuando vuela, a Sebitas le sale el momio hasta por lo poros del dedo meñique.

6.- Hablando de vuelos. Aún le penan las fuertes y nunca desmentidas declaraciones en su contra realizadas por los sindicatos de LAN Chile, quienes demostraron cuál era la&nbsp verdadera opinión de Sebastiancito respecto de los trabajadores, la legislación laboral y el derecho a sindicalización. No hay duda que desde La Moneda barrería con sindicatos, federaciones y confederaciones…o moriría en el intento.

7.- Quedan por ahí algunos chilenos que todavía recuerdan la millonaria multa que la Superintendencia de Seguros y Valores le impuso a Sebastián Piñera por “usar y abusar de información privilegiada”, y que el actual candidato presidencial de la derecha optó por pagar, declinando acudir a tribunales para impugnar la sanción, ya que, seguramente, en un proceso público podían salir a la luz muchas otras acciones non santas del muchachín de brazos cortos y uñas largas que prefirió ‘perder el anillo’ y no la mano.

8.- Le ha sacado olímpicamente el bulto al fideicomiso ciego, arguyendo que esperará que se legisle al respecto…lo que en buen romance significa que el ‘día del cacho’ abandonaría sus negocios y empresas para ser Presidente de la República. Este asunto, que tanta urticaria provocó tiempo atrás a la UDI, ahora en la tienda de calle Suecia se hacen los de las chacras y nada dicen al respecto.

Según opinan algunos dirigentes autodenominados “progresistas”, Piñera está caracterizado –en materias públicas- por las mentiras y las traiciones…asuntos ambos que muchos concertacionistas manejan a la perfección desde el año 1988, cuando mandaron a pasear al pueblo luego del Plebiscito de octubre de ese año y acordaron con los vástagos de la dictadura el mantenimiento de las condiciones de esclavitud ‘legal’ con que se continúa aherrojando a quince millones de chilenos.

“Chile requiere un Presidente, no un gerente”, dijo Eduardito Frei en la última (re)junta democristiana, dando a entender que él sí era un verdadero mandatario, y no mintió, ya que como ‘primer mandante’ se encargó -al finalizar el siglo veinte- de preservarle la salud al dictador demente que estaba semi enjaulado en Londres. También como ‘estadista’ metió reiteradamente las patas en los asuntos económicos, dejando a Chile tiritando sobre una pitilla, cuando se produjo la ‘crisis asiática’.

Y si nos constreñimos a los parámetros de la democracia, recordemos que Frei Ruiz-Tagle, durante su&nbsp &nbsp mandato presidencial (1994-2000), se negó&nbsp recibir en La Moneda a las dirigentes de la agrupación de los Familiares de Detenidos Desaparecidos, indicando de esa laya que le interesaban un comino los miles de asesinados, torturados y desaparecidos a manos de la dictadura militar-derechista.&nbsp

Ahora Frei se puso ‘buenito, moderno, progresista y dicharachero’. Hoy promete hacer lo que rechazó hace diez años, o realizar lo contrario a aquello que adoró hace más de tres décadas, pues ¿cómo olvidar que en&nbsp octubre de 1973 fue a darle su apoyo al general Augusto Pinochet y al gobierno militar?&nbsp En esa ocasión, Eduardito Frei Ruiz-Tagle entregó al tirano un aporte monetario para la tarea de reconstrucción nacional recolectado entre los ejecutivos de la empresa Sigdo Koppers (donde Lalito era uno de los principales accionistas y gerentes), todo lo cual quedó registrado, incluyendo una foto entre él y Pinochet, en una crónica publicada por el diario La Tercera.

En resumen, e intentando ser ecuánime, la única diferencia que me es posible encontrar entre Piñera y Frei (e incluyo a Insulza), se reduce a un letrero. A un simple pero demoledor letrero.

Insulza y Frei son parte del equipo responsable de la circulación de ese cartelito que se instaló en más del 80% del planeta, señalando::: “ CHILE…SE ARRIENDA”.

Piñera quiere cambiar la literatura del cartel, colocando::: “CHILE…SE VENDE”.

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