Comunicado del CBYLO, ante la manipulada problemática limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua.

&nbsp &nbsp Hemos observado en las últimas semanas el escalamiento de una alarmante controversia relacionada con el recurrente diferendo limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica en la cuenca del Río San Juan.

&nbsp &nbsp Se ha percibido una peligrosa tendencia al incremento de la confrontación, la agresividad y la xenofobia fascista. Se denota una nefasta secuela de perturbación entre los pueblos de ambos países, atizada por la prensa, algunos sectores chauvinistas y recalcitrantes militares empecinados en provocar el caos en la región y favorecer planes intervensionistas.

&nbsp Las Cámaras Empresariales, el capital transnacional y los grupos hegemónicos se hacen eco de múltiples reclamos por las supuestas irregularidades existentes en la demarcación de la frontera común y&nbsp en la operatividad de los tratados y laudos, para azuzar el enfrentamiento entre ambas naciones. La discordia en todas las épocas surgió entre los grupos de poder, instigada artificiosamente como una forma de distraer al pueblo ante crisis de orden económico, social y política de difícil manejo para las fracciones oligárquicas en el poder.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp

&nbsp &nbsp Sabemos que a través de la historia se ha invocado el problema del Río San Juan reiterativamente. Con ello se han exacerbado pretenciosos mitos racistas y de superioridad nacional precipitando a los pueblos a infundados odios, ofuscamientos y a una absurda confusión de sus prioridades y objetivos políticos. Generalmente en cada capítulo de la novela de disconformidades fronterizas, tiene detrás los intereses neocoloniales de los Estados Unidos y otras potencias, con el beneplácito y los dóciles servicios de los políticos y milicos criollos. El tema del canal de Nicaragua viene desde el siglo XIX con su cola huracanada. &nbsp

&nbsp &nbsp Especulaciones periodísticas extranjeras traen al escenario del San Juan el problema de la construcción del canal, presuntamente encaminado por un proyecto en el que participan las Repúblicas de Nicaragua, La República Bolivariana de Venezuela e Irán, ante lo cual no se ha hecho esperar la reacción de la Casa Blanca&nbsp que emprende sus movidas en el tablero geopolítico.&nbsp

&nbsp &nbsp No podemos tragarnos el anzuelo agitando el patrioterismo e ingenuamente dejarnos arrastrar al fanatismo nacionalista por los ruidos falsarios sembrados por los grupos de poder interesados apartar la atención de los verdaderos problemas que afectan a nuestros pueblos.

&nbsp &nbsp Las voces estentóreas de los grupúsculos retardatarios y guerreristas no pueden obnubilar la consciencia, el raciocinio, el sentido común y la ternura de los pueblos.

&nbsp &nbsp La guerra jamás la promovieron los pueblos ni estuvo en su cotidiana pujanza por la vida. En todas las épocas asomó como la estrategia del dominio económico, político y militar de los imperios y de la ambición de las clases dominantes.&nbsp &nbsp

&nbsp &nbsp A los pueblos se les utilizó en los planes de opresión de las oligarquías y siempre sufrieron el horror del derramamiento de sangre, la muerte, hambre irreparables pérdidas humanas y de sus derechos y esperanzas.&nbsp

&nbsp &nbsp Con la guerra los pueblos fueron llevados impunemente al callejón sin salida del genocidio y lo perdieron todo.&nbsp Jamás podrán doblegar nuestra sensibilidad y hacernos&nbsp caer en la trampa de la confrontación, la ruptura entre hermanos, la xenofobia y el racismo.&nbsp &nbsp

&nbsp &nbsp Se escucha a los medios colectivos de comunicación, al gobierno de turno propopalando una altisonante campaña por la defensa soberanía y las tierras nacionales&nbsp en la franja fronteriza norte, esas mismas, que al igual que la faja sur en los límites con Panamá, se encuentra sumida en la pobreza más pavorosa, abandonada, en el peor de los olvidos y marginada gobierno tras gobierno.

&nbsp &nbsp Nunca los gobiernos tradicionales se han ocupado del desarrollo integral de esas zonas, ni de la vigilancia responsable de las mismas ante el escalonada problemática del narcotráfico, que entra y sale del territorio nacional sin problemas e incluso con ayuda solapada de las autoridades nacionales y supuestos cuerpos antidroga de potencias extranjeras. Y ahora si le dan importancia y se victimizan subjetivamente, cual doncella ofendida, aprovechando una manipulada coyuntura histórica,

&nbsp &nbsp No podemos despeñarnos con la jolgorio irresponsable del patrioterismo de la oligarquía. La hostilidad entre nuestros pueblos sólo le sirve a las corporaciones extranjeras y a la política expansionista y contrarrevolucionaria de Washington en América Latina y el Caribe.

&nbsp &nbsp La tensión creada artificialmente por los enemigos de nuestros pueblos solamente se podrá contrarrestar con el fortalecimiento de la hermandad, los lazos indestructibles de amistad y la paz entre los pueblos de Nicaragua y Costa Rica.

&nbsp &nbsp Apoyamos la búsqueda de soluciones efectivas a cualquier diferencia real en la mesa de diálogo binacional, ya instalada.

&nbsp &nbsp Consideramos que el futuro de la Cuenca del Río San Juan requiere de la propuesta de un sustentable proyecto integral que contribuya sustancialmente al desarrollo humano de ambos pueblos y a una paz definitiva y duradera.

&nbsp &nbsp Rechazamos la atmósfera belicista, las conspiraciones palaciegas y cualquier complot dirigido a extender los vientos de agresión a cualquier nación del continente. Así como cualquier propaganda nacionalista creada artificialmente por los supuestos medios de comunicación costarricenses, que de manera irresponsable y malsana, solo contriyube a hechar leña al fuego.

&nbsp &nbsp El único sentimiento que debe prevalecer es la exigencia sin apelaciones &nbsp del cese incondicional de la vía del enfrentamiento, el fin de la confabulación con los planes imperialistas y el robustecimiento de la paz.

Fuera el intervencionismo Imperialista&nbsp y el enclave neocolonial minero de Crucitas.

Por una América Latina Unida.

Por la Vida y la Paz

Noviembre, 2010.

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