Publicado en: 15 febrero, 2019

Cómo una economía circular puede ayudar a prevenir una crisis mundial del agua

Por juansann

La Semana Mundial del Agua ofreció a expertos y tomadores de decisiones para debatir soluciones a una creciente crisis mundial de agua limpia y el pensamiento sistémico, deben ser parte de la solución.

Por Juan Sann

La demanda de agua, nuestro recurso más valioso del planeta, aumentará a medida que la población mundial siga creciendo de manera espectacular. El Foro Económico Mundial identifica las “crisis del agua” como el riesgo global de mayor preocupación para la próxima década.

Si bien la escasez de agua es algo típicamente asociado con los desiertos y los países devastados por las sequías, cada vez es más evidente que los problemas de escasez de agua son mucho más frecuentes. Tanto es así, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que para 2050 la escasez de agua podría afectar a cuatro mil millones de personas en todo el mundo.

Lo cierto es que abordar este problema requerirá una revolución en nuestro comportamiento y mentalidad del día a día. Si bien los viejos hábitos son duros, la población mundial necesita reducir su uso, reciclar más y usar el agua de manera más sostenible.

Aparecí en la Semana Mundial del Agua en Estocolmo la semana pasada. Mi charla discutió la economía circular en el contexto del agua; en otras palabras, la importancia de avanzar hacia un sistema que favorezca la restauración y la regeneración sobre la eliminación y el desperdicio.

Semana Mundial del Agua 

El enfoque de la Semana Mundial del Agua de este año, el punto focal anual para los problemas mundiales del agua, fue “agua y desechos: reducir y reutilizar”. Reuniendo a expertos y tomadores de decisiones clave de una variedad de sectores y países, esta reunión anual nos permite forjar nuevas formas de pensar y desarrollar soluciones para los desafíos más relacionados con el agua.

Este año, una de las preguntas destacadas para la industria del agua es: ¿cómo podemos cambiar la manera en que abordamos la gestión del agua a escala global? ¿Cuál será el catalizador del cambio para las empresas de servicios públicos privatizadas y basadas en el agua que ya obtienen ganancias constantes?

¿Y cómo se puede persuadir a los ciudadanos del Reino Unido, que tienen una idea errónea de que el agua es un recurso infinito, para que el comportamiento inmediato cambie de manera esencial si queremos alcanzar objetivos a largo plazo?

Aplicación práctica de la economía circular. 

Creo que una economía circular más progresista, o un pensamiento basado en sistemas, debe aplicarse en todo el ciclo del agua y dentro de él.

Pero ¿qué entendemos por economía circular? Una economía circular reutiliza y recicla materiales para conservarlos y reducir los residuos.Más ampliamente, la aplicación de los principios circulares tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y proteger nuestro recurso natural más vital, al tiempo que brinda oportunidades de empleo en las comunidades locales.

Nuestros proyectos se llevan a cabo con principios circulares en mente. Recientemente, trabajamos con Del Monte, por ejemplo, para crear una nueva planta rentable que trate las aguas residuales del lavado y procesamiento de la piña.

Usando un reactor anaeróbico, el agua residual de las áreas de lavado y procesamiento de piña se trata para reducir los niveles de contaminantes. El gas generado por el proceso anaeróbico se captura y luego se transfiere a nuevos motores combinados de calor y energía para producir electricidad.

Como resultado, Del Monte dejó de usar su central eléctrica de carbón y reforzó la capacidad de recuperación de su planta durante un apagón, al tiempo que redujo los costos operativos.

La ‘lente de agua’ 

Arup recomienda a las organizaciones con las que trabajamos que apliquen una “lente de agua” al evaluar sus procesos y sistemas. Esto significa evaluar cómo pueden reducir el consumo y reutilizar el agua, así como mejorar el diseño de sus modelos de negocios, materiales y productos para reducir los desechos.

Tener una visión coherente de cómo la economía circular puede generar valor es crucial para todas las organizaciones, ya sean privadas o públicas.

Hemos desarrollado nuestro propio Marco de Diseño con Agua para demostrar cómo la gestión del agua debe integrarse como parte del ciclo del agua.

Abordando temas como la resiliencia, el riesgo de inundación, el suministro de agua y el tratamiento de aguas residuales, el marco coloca el ciclo del agua en el centro de la planificación sostenible.

Colaborando para soluciones sostenibles. 

En un mundo con recursos que se agotan rápidamente, las compañías de agua del sector privado que desean seguir obteniendo beneficios saludables deben adaptar sus modelos de negocios para reutilizar los materiales siempre que sea posible.

Al relacionarse con las comunidades locales y las partes interesadas a lo largo del ciclo del agua, los beneficios empresariales y sociales de la integración de los principios de la economía circular en los proyectos se deben describir claramente en una etapa temprana.

Al mismo tiempo, existe la oportunidad de que las compañías de agua trabajen en conjunto con otras organizaciones, públicas y privadas, para garantizar que el agua se convierta en un motor más importante en la planificación y el desarrollo de futuros proyectos comunitarios. Este tipo de colaboración ofrece un caso compartido de inversión, así como beneficios ambientales y sociales.

¿Que sigue?

Las organizaciones deberán avanzar hasta la placa y aprovechar las tecnologías emergentes y los ejemplos de mejores prácticas para adoptar un enfoque de economía circular.

A nivel nacional, existen problemas importantes que la industria debe abordar. Teniendo en cuenta que se pierden diariamente unos 3.300 millones de litros de agua en el Reino Unido debido a fugas en las tuberías, existen oportunidades evidentes para reparar la infraestructura obsoleta y repensar el diseño con la “reutilización” como una prioridad.

En una escala más grande, la industria necesita pensar fuera de la caja para ofrecer soluciones. Por ejemplo, además de purificar, entregar, recoger y tratar el agua, los servicios públicos podrían extraer y vender recursos de las aguas residuales.

Las plantas de aguas residuales podrían convertirse en bio-refinerías, por ejemplo, donde los materiales orgánicos podrían convertirse en productos útiles.

La gobernanza y la regulación claras serán clave, ya que muchos marcos existentes para la gestión del agua tanto natural como artificial no ofrecen principios de guía claros para los proyectos de diseño, ingeniería y construcción. La integración de principios circulares en los marcos garantizará que gestionemos el agua de una manera mucho más sostenible.

Todavía tenemos un largo camino por recorrer antes de lograr el tipo de cambio de comportamiento necesario para asegurar nuestro futuro suministro de agua. Sin embargo, disipar la visión del agua como un concepto de “final de vida” es un buen lugar para comenzar.

Si había un mensaje que quería transmitir en la Semana Mundial del Agua, era este: fomentar un enfoque circular hacia el agua ya no es solo una elegancia conceptual, es una necesidad económica y ambiental.

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