Colombia. Surge una Guerrilla de nuevo tipo el 7 de enero de 1965

Por Carmen Tarazona, ELN

La primera toma guerrillera de un municipio colombiano, la realizó el Ejército de Liberación Nacional el 7 de enero de 1965.

Con motivo del 54 aniversario de la Toma de Simacota, Santander, realizamos el siguiente reportaje, al fundador del ELN, Fabio Vásquez Castaño.

Preparación y toma de Simacota

El Cerro los Andes fue la cuna del nuevo Ejército Guerrillero y de sus entrenamientos. Al tiempo se preparaban los objetivos militares que tuvieran resonancia para anunciar el surgimiento del movimiento insurgente. El grupo guerrillero se preparaba política y militarmente para realizar la primera acción necesaria, después de meses de clandestinidad. Una acción evaluada fue respecto de la Policía en la zona, pero al final fue desechada porque pondría en evidencia la zona de base de apoyo. En ese momento apenas tenían 250 pesos [el dólar valía 10 pesos] para aprovisionamiento y necesidades del grupo.

¿Por qué Simacota?

Estudiando las posibilidades de un objetivo lejano de nuestra base de apoyo, se elige a Simacota. Atravesando la Serranía de los Cobardes, se encuentra este poblado de importancia histórica en la lucha Comunera de 1781. La que para el año 1964, tenía servicio telefónico, Caja de Crédito Agrario, un Puesto de Policía, y un alcalde reaccionario, que había combatido en la Guerra de Corea (1950-1953).

Los detalles de la toma

La unidad guerrillera estaba conformada por más de 20 compañeros, se aproxima al pueblo con tres compañeros de exploración, que llegan al anochecer del 5 de enero. El grueso del grupo tuvo retrasos, y sólo llega al amanecer del 6, razón por la que no se pudo hacer la toma el Día de reyes, decidiendo realizarla el día 7.

Fabio Vásquez junto con Parmenio y José Ayala, se dirigen al pueblo a preparar lo que serían los últimos detalles de la tarea. Recorrieron las calles, ubicaron los objetivos importantes. Dos compañeros regresan para aproximar los guerrilleros al objetivo, Fabio pasó la noche en casa de un compañero del poblado, donde dibujó el croquis de la operación, ubicando en primer lugar, el Puesto de Policía, la Caja Agraria, la oficina telefónica, la farmacia, la alcaldía y la casa del gamonal reaccionario que era el mismo alcalde.

El croquis incorporaba dos emboscadas de contención con explosivos. La primera cubriendo la carretera que viene del Socorro, poblado más cercano, que cuenta con Policía y Ejército; la segunda cubriendo el acceso al municipio de Chima, previendo la posibilidad de que entraran carros y campesinos.

Operación en peligro

Al amanecer del 7 de enero, el comando guerrillero se hallaba a 250 metros del objetivo, muy cerca del camino de llegada a Simacota. Los campesinos que bajaban al pueblo descubrieron a la unidad guerrillera en el cafetal, donde esperaban la orden de ataque, lo que obligó a los guerrilleros a detener a los campesinos para evitar que anunciaran su presencia y abortara la operación. En pocos minutos, varios campesinos llenaron el ranchón de aquel cafetal. Un campesino joven que llegó corriendo desde el caserío les informó que, “en el pueblo ya saben que Ustedes están aquí”.

El grupo que cortaría el tendido telefónico, pondría la mina y se emboscaría en la carretera que viene del Socorro, partió cerca de media hora antes de que el grupo se lanzara al poblado.

Una decisión rápida dio la sorpresa

Fabio decidió arrancar a la toma sin más planeación, enviando a tres compañeros de civil adelante a combatir con la Policía. El segundo al mando gritó la voz de repliegue, que no fue acatada. A paso rápido, entró la guerrilla a Simacota. Bajo la mirada expectante de la gente desde los ventanales, caminaron hacia la Plaza principal. De pronto, suena un tiro de revólver, luego ráfagas de la carabina San Cristóbal. Se escuchaban los tiros en bloque con la Policía, lo que duró pocos minutos porque la situación estaba controlada.

Tomado el Puesto de Policía, la guerrilla recuperó 56.000 pesos de la Caja Agraria. Fabio leyó la mayor parte del Manifiesto que llevaba escrito, la otra parte la ayudó a leer el cura del pueblo. En la plaza hubo jolgorio de la multitud que gritaba Vivas y daba abrazos. El Manifiesto fue repartido a la población.

Después de izar la bandera de Colombia, la guerrilla inició la retirada por el mismo camino que había llegado.

También la guerrilla aprontó víveres y medicinas, se llevó el caballo blanco del gamonal -que valía 50 mil pesos- y una mula, estos fueron los vehículos para la retirada. Dos fusiles Garand con sus municiones fueron el trofeo de guerra de este día.

Entre traiciones y héroes

En plena toma, la emboscada de apoyo localizada en la vía hacia El Socorro debió entrar en acción. Tres compañeros estaban encargados de cortar la línea telefónica y no lo hicieron, permitiendo que el Ejército del Socorro recibiera aviso y enviara un refuerzo. Estos guerrilleros tampoco colocaron el minado que les habían ordenado, por lo que cruzó con facilidad el vehículo con los soldados de refuerzo. Samuel, el jefe de este grupo se rindió y se entregó a los soldados, mientras los otros dos guerrilleros partieron hacia el ranchón, donde estaban los campesinos detenidos.

Fabio venía de levantar la emboscada en la entrada de la carretera que viene de Chima. Al oír los tiros del choque con el Ejército, salió al encuentro de José Ayala, a quien le entregó la carabina San Cristóbal para hacer la contención.

En el cruce de tiros, cayó Pedro Gordillo, el único guerrillero muerto en esta toma. El cura del pueblo recibió el cadáver del compañero con el encargo de darle cristiana sepultura.

Simacota cumplió las expectativas

Simacota es el vientre que da origen a un movimiento guerrillero revolucionario de nuevo tipo, que lucha por la Liberación Nacional, cuyo Manifiesto plantea un programa para la toma del poder y un método de guerra popular. El movimiento tuvo acogida y respaldo del pueblo colombiano. La toma tuvo un gran impacto nacional e internacional.

En la marcha de repliegue los guerrilleros escucharon por la radio las noticias que en cadena mencionaban que el Ejército de Liberación Nacional había asaltado y tomado la población de Simacota. Fue un nacimiento novedoso que políticamente tuvo una extraordinaria resonancia, catapultando a la organización como un hecho insólito, sin precedentes en la historia nacional.

A 54 años los propósitos son vigentes

Simacota sigue siendo la toma guerrillera reconocida como del surgimiento del ELN. La lucha revolucionaria y el método de guerra de guerrillas sigue vigente, la toma del poder por el pueblo sigue siendo el propósito, y mantiene los principios de guerra de todo el pueblo, la defensa de la soberanía e independencia nacional.

La toma de Simacota, hoy a 54 años de ocurrida, no sólo conserva su esencia como acontecimiento histórico social, sin precedentes, sino que mantiene su validez por las condiciones objetivas de entonces, que hicieron necesaria su realización, y que en la actualidad son más agudas, la explotación, pobreza, represión y violencia, saqueo de las riquezas nacionales, y entrega al capital extranjero, al imperio.

Todo hace más vigente y justificada la lucha por la liberación nacional, por conquistar un futuro mejor para nuestro pueblo, con paz y justicia social.

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