Colombia. Práxedes el mar y su trasmallo

Un homenaje a la negra Práxedes y a Sara en sus vínculos de amistad, que hasta hoy día persisten

 

Soy Práxedes pescadora del Charco Nariño[1]. Desde el año 2011, estoy en buenaventura desplazada por la violencia. Mucha violencia.

Me mataron a tres de mis hijos. Mi marido era pescador con él tuve 7 hijos, hace tiempo que murió.

Nació en la pesca y murió en la pesca.

Casualmente el esposo de ahora, no es el papá de mis hijos, él no es pescador. Mis hijos sí, porque el papá era pescador. Ellos estaban jóvenes, cuando me casé con él de ahora; aprendieron a trabajar por el papá el trabajo en  el monte, ellos rozaban en el monte, pero vivían más de la pesca.

Mi hijo, Sigfredo fue desaparecido en los Llanos Orientales, para el lado de Miraflores en San José del Guaviare.- lo desaparecieron en 1998- Quienes?- No se sabe- Nunca se encontró su cuerpo.- No sé, nada de él. Nosotros lo llamábamos por teléfono, nos comunicábamos y ahí no pudimos más hablar…ahí fue el hermano,  pa´llá con un cuñado a buscarlo y no lo encontraron…

Esta  desaparecido…

Arnoldo asesinado en la Bocana de Buenaventura  el 20 de diciembre del año 2011. Se  fue a pescar con un compañero allá, lo mataron a las 5 de la tarde,  le quitaron el motor, las botas y lo dejaron en la lancha  muerto.- Fueron los paras…-

El otro? Ay, ay, ese se llamaba Segismundo a ese lo mataron en la casa a las 11 de la noche del 2015 los Paramilitares, los Urabeños, esos que son voltiaos, lo querían para que trabajaran con ellos y  como él no quería,  entonces por eso lo mataron. Lo mataron en dóndeee? – en la comuna..-Cóoomo es que se llama?- la  comuna 8, barrio Pampalinda.

-Ay, ay muy duro, duro,  duro, duro, duro…- ahora este último de ahora,  mientras lo mataron le dijeron a los otros  hijos: que ojalá  fueran  abrir  la boca, pueee acaban con todos. Yo estoy allí,  en ese barrio,  puee no tengo a donde  más vivir. Allí fue dónde llegué pero, yo allí me mantengo con miedo…mis otros hijos  andan,  llegan, salen  y se van;  pues ellos no paran, porque  temen que les puedan hacer algo  los paramilitares Urabeños.

Estoy con desconfianza, me da mucho miedo regresar. Aunque yo tengo a mi papa, él vive en la costa, me está llamando que vaya, pero yo no voy.

Tengo miedo…

Yo, para poder sobrevivir en Buenaventura, desde el año 2011, me puse  a vender pescado, a comprar  mi ranfañita de 20 mil pesitos  para  vender pescado en la calle: – yo vivo de eso, sí del pescado.- Antes pianguaba, vivíamos de la pesca en el mar. Amo la pesca, porque nosotros con mi marido salíamos a pesca´a, trasmallo, red, cabo, lo que fuera. Nosotros pescábamos muy bien Soy del mar y me debo a él. El mar me representa  muchas cosas, buenas  cosas…Uno se embarca cuando llega con pescado, vende y coge la plata.

¡Amo la pesca   Aaay sí, pa´que!

El mar es especial, el  viento por  la freeeca, la brisa, el sol, cuando hace calor;  se hecha agüita en los brazos para que el  sol  no lo queme.

Llega el frio por la noche, porque cuando llueve también hace frio, sopla uno el bracerito, para que le dé el calorcito…

¡Esa es mi tierra!

¡Estoy en Buenaventura, ay pues aquí luchándola…! pues aquí  todo el tiempo en tierra, caminado con el platoncito de la calle pa´la casa. Hay veces cuando uno llega, se encierra se siente uno como cansado, ya como con ganas de no seguir más! A uno se le vienen los pensamientos de todos los hijos y ya…me siento un poco mal, pero yo le pido, al señor que me de fuerzas y ahí  sigo pa’delante…

Mi situación puee hoy día, la  veo bastante estrecha pues a duras penas lo que hago, es para la comidita…

Extraño lo  que antes  eran mis andanzas, tranquila contenta, con mis hijos andaba bien. Ahora me encuentro sola luchando, porque tengo unos hijos, pero esos  hijos nunca son como mis otros que fueron asesinados. Los hijos que me quedan trabajan, pero como ellos no fueron estudiados. El estudio era muy trabajoso y uno como pobre,  no tenía  para poner a estudiar a su hijos, se  quedaron brutos, no saben leer y no saben hacer nada…Entonces ellos hacen trabajitos y lo hacen, pero ahora en Buenaventura no se encuentra trabajo. Sí quieren trabajar no pueden, porque no hay y como no son estudiados, pues no tienen como ayudarse y de eso también,  pue´e yo,  me encuentro escaza,  corta, tampoco  tengo como ayudarlos  a  ellos, ni para ayudarme  a mí.

-De los paramilitares? – Sí,- hay viven en el  barrio tienen  casa, ellos dan ordenes muchos deben hacer lo que ellos digan. Las amenazas están allí.

Todos los hijos me han dolido, pero más el desaparecido. El desaparecido que uno no sabe de qué forma lo mataron,-Qué le pasó?, Qué le sucedió?, Cómo fue?- Vea todo duele, pero  el desaparecido duele  más…

Ojalá  haya paz y que esto se termine, para que se pueda vivir un poco más mejor…, más tranquilo. Que hubiera de echar mano, que comer,  encontrar un trabajo como para poder vivir y mantenerse mejor…

 

[1] Los nombres de este fragmento de relato   fueron cambiados  por  reserva de identidad  y  seguridad. Mientras  el estado no garantice la vida y los derechos civiles de cada uno de sus  ciudadanos,  las personas  no serán expuestas  a riesgo de muerte.

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