Colombia. Por la Salud de los habitantes de Bogotá nos movilizamos el 3 de diciembre

Por Kaos América Latina

A punto de cumplirse casi tres años de la Alcaldía de Enrique Peñalosa, quien anunció cambios con el pretexto de mejorar la Salud de los habitantes de la Ciudad, es preciso hacer el siguiente balance: Se prometió que la reestructuración acabaría la congestión en los Servicios de Urgencias pero se han venido cerrando los Centros […]

A punto de cumplirse casi tres años de la Alcaldía de Enrique Peñalosa, quien anunció cambios con el pretexto de mejorar la Salud de los habitantes de la Ciudad, es preciso hacer el siguiente balance:

Se prometió que la reestructuración acabaría la congestión en los Servicios de Urgencias pero se han venido cerrando los Centros de Atención Médica Inmediata, CAMI, que ofrecían atención de Urgencia las 24 horas.Ellos han sido reemplazados por Centros de Atención Prioritaria, CAPS, los cuales no ofrecen atención 24 horas, por lo cual los pacientes deben desplazarse a sitios muy distantes de su domicilio o esperar ser remitidos en ambulancia hacia un sitio donde pueda ser solucionada su situación aguda de Salud. Así se configura una barrera de acceso que aumenta el riesgo de complicaciones, incluso la muerte, por no tener una atención oportuna.

Siguiendo el objetivo de bajar los gastos, han sido cerrados hasta la fecha 398 servicios en la Red Pública hospitalaria en la ciudad, con el obvio perjuicio para los pacientes, quienes ven muy demoradas o negadas sus citas médicas y procedimientos.

La respuesta del Secretario de Salud ante la reclamación por las carencias originadas en los cierres ha sido que “no se consiguen especialistas que quieran trabajar con el Distrito”, esto a pesar de la disminución de más de 7.000 funcionarios de salud que han sido retirados de los centros de atención por esta administración.

Se evidencia cómo, para disminuir costos, se ha creado una nueva barrera para la atención, al instalar un “Call Center” al cual es casi imposible acceder para conseguir una cita. De esta manera las anteriores filas presenciales desaparecen y se reemplazan por largas horas de infructuosa espera llamando a dicho centro telefónico sin obtener respuesta.

Como efecto del cierre de Servicios y por el aumento en las barreras de atención tenemos estos resultados, publicados por la Veeduría Distrital que comparó los indicadores a cierre de 2015, con los resultados a cierre de 2017:

·      La realización de Consulta Externa bajó un 20% en las cuatro Subredes mientras que la atención por urgencias aumentó un 10% con lo que se demuestra menor acceso por servicios programados que conlleva a una mayor congestión en los servicios de urgencias.

·       El número de pacientes hospitalizados (egresos) fue un 10 % menor.
·      Las cirugías bajaron 16% y los partos y cesáreas disminuyeron un 20% en las cuatro Subredes.

En la parte financiera la situación no es mejor:

·      La utilidad neta en la Red Sur pasó de 2.858 millones en 2015 a – 75.086 millones en 2017.
·      En la Red Centro-Oriente disminuyeron las utilidades operacionales en 2017 en un 214%, respecto a 2015.
·      La Red Sur Occidente la utilidad neta pasó de utilidades de 110 millones en 2015 a – 26.115 millones en 2017.
·      Los ingresos por venta de servicios en la Subred Norte bajaron 14% en el mismo periodo y tiene un déficit operacional de 16.873 millones a 2017.

Lo anterior, explica el informe, en relación con los contratos suscritos por las Redes bajo la figura de pago global prospectivo.

Al mismo tiempo hay que anotar que las condiciones laborales en esas Subredes se han deteriorado dramáticamente y es así como a diario se vive maltrato, traslados arbitrarios, amenazas de despido a los trabajadores, quienes, mayoritariamente, en un 70%, están contratados bajo formas ilegales de vinculación, las llamadas Órdenes de Prestación de Servicios, prohibidas por ley para los cargos misionales.

Pero todo este deterioro en la atención y el creciente déficit financiero nos llevan a la conclusión de que se trata de una Crisis creada para justificar la liquidación de la Red Pública Hospitalaria del Distrito e iniciar su privatización a través de las llamadas Alianzas Público -privadas, APP, anunciadas por la Administración y cuya implementación ya está en marcha.

Ante este panorama, ¿cómo vamos a responder los Usuarios, pacientes y trabajadores?

Debemos unirnos, pues solo así podemos construir una fuerza que defienda las Instituciones Públicas de Salud y mejore la calidad de la atención.

Demostraremos nuestro descontento a través de la protesta Pacífica para lo cual convocamos este 3 de diciembre, conmemorando el Día Panamericano de la Salud.

Rechazamos los cierres de Hospitales en el País, como el reciente cierre de servicios en el Hospital de Caldas (Antioquia) que perjudica a la población del Sur de ese Departamento.

Nos encontraremos a las 8 am, Plaza de Bolívar (frente a la Alcaldía de Bogotá), el lunes 3 de diciembre de 2018 en Bogotá.

(*) Mesa Distrital por el Derecho a la Salud

 

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