Colombia: Los Generales de los «falsos positivos»

 

Por cuenta de un acuerdo del Coronel del Ejército colombiano, Robinson González del Rio, sobrino del siniestro General Rito Alejo del Río, con la Fiscalía general de la nación, dicho sujeto se ha comprometido a entregar la mayor información sobre los autores y promotores de los «falsos positivos», ejecuciones extrajudiciales realizadas por militares activos para asesinar a personas inermes, enfermos mentales y habitantes de la calle, que se hacían pasar como guerrilleros efectivos para cobrar recompensas en el Ministerio de Defensa, en los años 2006-2008, época de apogeo del gobierno de Uribe Velez y sus prácticas dictatoriales.

González del Rio, está bajo protección especial de la Fiscalía para impedir que grupos asociados con los implicados en los delitos de lesa humanidad denunciados, ejecuten actividades para eliminarlo, como ha solido ocurrir en otros casos del mismo nivel.

El Coronel Del Rio tiene información de primera mano, pues participo en la comisión de más de 400 homicidios contra civiles inermes, en los años 2006-2008, cumpliendo órdenes e instrucciones de altos oficiales militares de la época.

Lo que se desprende del testimonio de este Coronel es que la cúpula militar de la época adelanto el exterminio de centenares de personas como parte de una política de Estado para aplastar y eliminar grupos adversos a las políticas de Seguridad Democrática de Uribe Velez.

Los oficiales señalados son 7 generales.

Esta el actual comandante de las Fuerzas Armadas, el señor Juan Pablo Rodriguez, quien no se da por enterado de las graves acusaciones y sigue muy campante ejerciendo su cargo como jefe de miles de unidades militares.

Aparece el siniestro general Mario Montoya, el principal artifice de la desaparición de millares de campesinos en Antioquia y Medellin, quien se resguarda en la impunidad de sus actos criminales, especialmente aquellos ejecutados conjuntamente con grupos paramilitares en las Comunas de Medellin.

Estan Hernando Molina Perez,  Justo Eliceo Peña y Leonardo Gomez Vergara, quienes en asocio con los carteles de la droga del Valle del Cauca, adelantaron campañas de eliminación de indigenas integrantes de los resguardos del norte del Cauca. Poderosos jefes de los carteles de la cocaina les aportaban millones de pesos para que con las tropas bajo su mando en Cali, asesinaran y desplazaran a los indios Paeces y de otras etnias de dicha región sur occidental de Colombia.

Con iguales prácticas delictivas se registra el General Oscar Gonzalez Peña, quien como comandante de brigadas militares en la región Caribe y Barranquilla, adelanto campañas criminales en asocio con las autodefensas de Jorge 40 y Hernan Giraldo, para masacrar campesinos y sindicalistas de las empresas carboneras y mineras en los departamentos del Cesar y Magdalena.

Por último, que no de último, sale de nuevo a la luz pública el nombre de otro de estos Generales, el señor Jose Antonio Erazo Manzola, quien hasta hace poco era diplomatico colombiano en Chile. Este personaje, a través de su hermano, Iran Erazo, trabajaba en llave con los paramilitares del Departamento de Cordoba, de donde es oriundo. Son centenares los crimenes cometidos por esta llave sangrienta.

Erazo Manzola, fue comandante de la Octva Brigada, en Armenia, Departamento del Quindío, y alli cristalizó una alianza con miembros del Cartel del Norte del Valle, para ejecutar asesinatos y desapariciones de centenares de personas.

A Erazo Manzola lo conozco muy bien, pues fui víctima, junto con mi familia, de sus montajes, organizados con Bernardo Moreno, el Secretario de Uribe Velez, y con otras fichas de las mafias imperantes en el Eje cafetero, en el año 2007. Posteriormente, en los años 2009 y 2010, debi soportar su persecución orquestada desde Cali y las oficinas de la Tercera Brigada. Por fortuna varias denuncias judiciales y periodisticas lo obligaron a desistir de su siniestra agenda que incluia mi eliminación. Claro que no me confio porque se de los tentaculos de estas fichas delincuenciales enquistadas en los aparatos armados del Estado colombiano. Erazo Manzola, se mueve como pez en el agua por varios circulos de poder uribista y conserva una enorme capacidad para ejecutar operaciones violentas en varias ciudades del país como Bogota, Cali, Monteria y Barranquilla. Ojala la Fiscalia y las autoridades judiciales lo requieran prontamente para que responda por sus crimenes. Es que la paz en Colombia no puede llegar si se omiten estos momentos tan oscuros de la historia reciente del país. Los «falsos positivos» de estos generals no pueden quedar en la impunidad.

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