Colombia. ¿Llegaron los urabeños al Quindío?

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En días recientes se han presentado una serie de hechos en el Quindío que trascienden la normalidad regional en materia de convivencia.

En la zona rural del municipio de Saltento ha circulado un panfleto donde un grupo paramilitar, ligado al Clan del Golfo, profiere serias amenazas contra la vida de líderes agrarios de dicha localidad. Se trata de una grave situación pues ya sabemos lo que está sucediendo con los líderes sociales y los derechos humanos del resto del país, sometidos al exterminio del sicariato contratado por potentes estructuras vinculadas con el despojo de tierras, el extractivismo minero y el narcotráfico. Estudios recientes de la fundación Somos Defensores (https://somosdefensores.org/) indican que las amenazas a los líderes se han disparado gravemente al tiempo que el asesinato de los mismos no se detiene.

La zona rural de Salento reúne las mejores condiciones para la siembra de Aguacates Hass, y la  explotación de recursos naturales.

Empresarios locales, e Internacionales quieren desarrollar allí sus proyectos del mal llamado Oro Verde, y la extracción de oro.

Hoy, observamos con temor las amenazas de que son objeto las familias campesinas en las veredas que están georreferenciadas para éste tipo de Cultivos y actividades mineras.

Salento es de vital interés estratégico por su topografía y suelos propicios para el desarrollo de la agroindustria; por un subsuelo rico en minerales diversos que lo han puesto en la mira de empresas mineras nacionales y transnacionales; y por un sistema hidrográfico del cual dependen buena parte de municipios del Quindío y Norte del valle;  y porque en general su economía es una de las más atractivas para la inversión en turismo, afirma John Jairo Salinas un destacado activista de los derechos humanos de la region.

Los jefes de la policía y los militares han dicho que tal panfleto no merece ser tomando en serio, repitiendo las respuestas de tales autoridades en otros departamentos en los que la muerte no se detiene.

El Quindío también es territorio en el que ya se siente la presencia de los denominados “urabeños”, que es un conglomerado criminal con alianzas y pactos con estructuras locales. Las AUG o gaitanistas creadas por “Don Mario” en el sur de Cordoba y encabezadas hoy por Otoniel, tiene acuerdos con la banda La Cordillera que opera en el Eje Cafetero y con sede en Dos Quebradas, Risaralda.

A esa peligrosa banda pertenece Natalia Andrea Quimbayo Prado, alias Natalia o Peluche, recientemente condenada en Calarca a 15 años de cárcel.

Según la investigación de la Fiscalía, la mujer es integrante la organización Criminal La Floresta con injerencia en Calarcá y cometió diferentes delitos desde el año 2016, para tener control sobre el territorio en el que se dedicaba a la venta de estupefacientes.

Es además el enlace con el Grupo de Delincuencia Común Organizada Cordillera, como la persona de confianza del líder de esa estructura en Quindío, y se encargaba de manejar la contabilidad, transportar armas de fuego y sustancias estupefacientes.

Sobre la Cordillera.

Recientemente la Fiscalía General de la Nación entregó un mapa nacional de las estructuras criminales que operan en diferentes regiones del país, a propósito del seguimiento y golpes contundentes que han propinado las autoridades al «Clan Úsuga», y dentro de este espectro se registra a «La Cordillera» como una banda criminal que delinque en el Eje cafetero y Norte del Valle.

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