Colombia. Indígenas Emberá confinados al conflicto sin respuesta

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El día 5 de septiembre a las 11:00 am, la Comunidad Indígena Emberá inició una protesta pacífica. Su intención era un plantón en frente del edificio Avianca, donde se encuentran las oficinas de la Unidad de Víctimas, para buscar respuestas ante la inconformidad de su situación actual.  Ante ello, recibieron la respuesta del Escuadrón Móvil Antidisturbios –ESMAD-.

Dentro de Bogotá habitan 700 indígenas del pueblo Emberá, estos han sido desplazados a razón del conflicto armado. El desplazamiento forzado fue provocado por grupos al margen de la ley que se disputan territorio alrededor de los resguardos indígenas. La comunidad Emberá reclama un pronunciamiento del Estado respecto de sus peticiones de salud, educación, seguridad, autonomía alimentaria, entre otros. Pese a que esta solicitud se presentó hace más de cinco meses, no hay respuesta material o formal de parte del Estado.

El pasado 13 de agosto, se conmemoró el día internacional de los pueblos indígenas. Olivia Charicha, integrante de la comunidad Emberá habló ante el senado, gracias al apoyo del senador Feliciano Valencia –indígena Nasa- y Richard Aguilar, y denunció la situación actual de su comunidad. Olivida dijo “Los Emberá son más productivos en sus tierras que mendigando en la ciudad.”

Lo que ellos solicitan es un apoyo o ayuda para retornar, porque vinieron a denunciar el conflicto y no tienen los suficientes recursos para regresar. Como muestra de las dificultades por las que pasan los integrantes, el senador Aguilar denunció que Olivia tiene que ingeniárselas para conseguir 15 mil pesos diarios, el precio que paga cada día en el alojamiento donde actualmente duerme.

El senador Feliciano solicitó la creación de una Comisión Accidental para hacer seguimiento de la crisis humanitaria que hoy en día padece la comunidad Emberá. Pero a la fecha no ha tenido mayor respuesta. Por eso hoy los indígenas decidieron realizar la protesta pacífica bloqueando las oficinas de la Unidad de Victimas.

“Todos los funcionarios estamos encerrados en el edificio. No han sido violentos, pero están por todas las entradas: las dos principales y en los parqueaderos. Desde temprano están tratando de negociar”, comentó una funcionaria que está al interior del edificio.

Sin embargo esto cambio hacía las 3:40 p.m. cuando llegaron los miembros del ESMAD, los cuales arremetieron contra la comunidad indígena para despejar las entradas del edificio.

“Abrieron las puertas para que salieran los funcionarios hasta los bancos y los Emberá empezaron a defenderse con palos con puntillas y cuchillos. Ahí el ESMAD y la Policía continuaron atacando también. Están tratando de negociar la salida y ni eso han logrado, ni siquiera han podido salir las mujeres embarazadas. Además, está la guardia indígena”, contó la fuente que presenció la escena.

Cerca de 3.700 indigenas han sido forzados a confinarse en medio de los enfrentamientos, eso indica el último reporte de la Oficina Local de Asuntos Humanitarios de la ONU. Desde principio de agosto se han agudizado en los municipios de Riosucio, Carmen del Darién y Bojayá, en el departamento de Chocó.

Esta situación podría generar un “riesgo latente de desplazamiento de comunidades rurales” hacia las cabeceras municipales, según la Organización Naciones Unidas –ONU-.

CI MR/CC/06/09/18/8:00

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