Colombia: Haikus y antiHaikues.

&nbsp

HAIKÚ Y ANTIHAIKUES.

Por: A. V. Lunacharski.

Haikus y antihaikues para cultivar la paciencia y la inteligencia, en épocas de espera política debido a la obstrucción de Uribe Velez.

Para leer y reflexionar mientras regresa P.E. Moncayo y la Senadora Piedad Cordoba realiza sus importantisimas gestiones para vincular al gobierno de B. Obama a la solución del conflicto social y político armado que vive Colombia desde los años 50 del siglo pasado, agravado ahora con las políticas policiacas del régimen narcoparamilitar de los «falsos positivos».

No sobra indicar que un Haiku es en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente.

Es una de las formas de poesía tradicional japonesa más extendidas. En Colombia su producción es cada vez más comun en la parte centro occidental de la Cordillera Central, en los Llanos del Yari y en la zona occidental de la selva amazonica, localizada en Colombia, donde la estrambotica Fuerza Omega colecciona «falsos positivos» (asesinato de civiles inocentes por parte de militares uribistas), por cuenta de la fantasia belica de la seguridad democrática santouribista.

HAIKÚ

En el revés del agua,
habita el alma
de los peces muertos.


Perdón, hermanos
pájaros, por tanto
poema escrito

Una vela.
La afilada hoja de la llama
le abre un tajo de luz a la obscuridad.

Nadie quiere
usar el ancho espejo
en el ancianato

Esa gota, ¿se desliza
por la hoja
o por los ojos?

A la madrugada
se despierta un gallo
con su propio canto.

Brumoso amanecer.
Las golondrinas despertaron
en otro mundo.

Saliendo de la nube
se introduce sin ruido
la luna en el charco.

El mendigo y el perro
mirándose con recelo junto
a la bolsa de basura.

Nada a qué aferrarse
en este universo.
Una hoja cayendo del árbol.

(H. Senegal)

ANTI-HAIKÚES

Me llega tu voz vestida de leve lluvia…
¡Cuándo aprenderás a hablar
sin lanzar saliva!


Cierran los ojos las flores
y murmuran una maldición:
un hombre orina en el jardín.

Encharcados mis ojos vieron irse
-como velero hacia desconocido puerto-
mi único billete por la alcantarilla.


El vaso se ríe de mí desde el nochero.
Buscaré otro sitio
para mi caja de dientes.

(G. G. Zárate).

Bogota, Las Aguas, 29 de abril de 2009.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS