Colombia. Estudiantes del Crucero siguen en aprietos, no hay soluciones para el hacinamiento

Por Trochando Sin Fronteras

El pasado 19 de marzo la comunidad de Sogamoso de la vereda el Crucero, mediante una asamblea acordó participar en un paro para exigir la construcción del colegio que le daría educación a más de 50 niños y niñas del sector. Este es uno de los colegios afectados por el convenio entre el Fondo de Financiamiento […]

El pasado 19 de marzo la comunidad de Sogamoso de la vereda el Crucero, mediante una asamblea acordó participar en un paro para exigir la construcción del colegio que le daría educación a más de 50 niños y niñas del sector.

Este es uno de los colegios afectados por el convenio entre el Fondo de Financiamiento para la Infraestructura de Instituciones Educativas (FFIE) del Ministerio de Educación con la Unión Temporal UT MEN a quien Germán Mora representa. De acuerdo con algunos concejales de Sogamoso el convenio pidió la participación del municipio con el 30% de los recursos para la obra, los cuales fueron aprobados con celeridad, sin embargo, lo que los concejales en Sogamoso no manifiestan que parte de sus funciones les obliga hacer seguimiento a la destinación de los recursos que aprueban.

Según Luz Estella Chaparro madre de una de las menores afectadas, el colegio el Crucero fue construido por la comunidad hace algunas décadas mediante acciones comunitarias que permitieron que gran parte de los adultos que hoy luchan por la educación de sus hijos y nietos, se educaran allí. De acuerdo con la comunidad el colegio estaba en perfecto estado, hasta que decidieron tumbarlo para construir uno nuevo, sin embargo, más de un año después la nueva obra no ha comenzado y los niños y niñas de la sede Crucero, que alberga estudiantes de las veredas las Cañas, Melgarejo, Las Cintas, Segunda Chorrera, El Hatillo y Corralejas estudian en otras sedes sin la infraestructura necesaria y en lamentables condiciones de salubridad.

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Hay índices de hacinamiento, pues los salones son insuficientes para albergar a los niños nuevos, se levantaron carpas para recibir clases a la intemperie, hay estancamiento de agua, los pozos sépticos son materialmente insuficientes y los buses escolares han operado con sobrecupo. Estos son los problemas que actualmente presentan las sedes en las que provisionalmente estudian los niños, mientras se solucionan los trámites legales para comenzar y terminar la obra del colegio nuevo.

El pasado 21 de marzo, gracias al paro iniciado por la comunidad se realizó una reunión en la vereda Dichavita de Sogamoso a la que asistieron concejales, el alcalde, la secretaria de educación y la comunidad afectada para pedir soluciones frente a este problema. Durante el encuentro la comunidad manifestó su inconformidad con la forma de proceder tanto de la Secretaría de Educación como de la propia administración y exigió soluciones inmediatas. En la actividad fue evidente la falta de conocimiento de la mayoría de concejales acerca del problema, quienes asumieron una actitud clientelista y aduladora del alcalde Sandro Condía y desviaron la atención durante más de 30 minutos, desconociendo que su presencia en el lugar obedecía al paro iniciado el 19 de marzo por la comunidad.

La solución que planteó el alcalde fue adecuar la escuela de Dichavita Baja, arreglar la carretera de la vereda y garantizar el transporte adecuado para que los niños lleguen bien a su destino, promesas que deben estar en funcionamiento en menos de un mes. Lo que preocupa ahora a la comunidad de las medidas tomadas por la administración es que para la adecuación de la escuela se destinarán 37 millones de pesos del presupuesto público y serán utilizadas para dividir dos salones ya existentes, levantar un muro, instaurar 5 unidades sanitarias, ampliar el pozo séptico, hacer algunos accesos y mover el mesón de la cocina para aumentar el espacio. Inversión que se espera se cumpla en el término acordado.

Además la comunidad salió de la reunión sin la certeza frente a la fecha de inicio de la obra del colegio nuevo y mucho menos de su culminación, a pesar de que en palabras del alcalde Sandro Condía “Los alcaldes estamos obligados a terminar las obras inconclusas… Superada esta situación jurídica con el contratista… en diciembre veremos un gran avance… la nueva administración debe iniciar el proceso para contratar la dotación en enero o febrero de 2020…” declaraciones que son sumamente confusas y no presentan claridades para la comunidad, lo que hace preguntarse si  las adecuaciones de la escuela en Dichavita son aptas para el desarrollo provisional de las clases y cuánto durará esta medida provisional.

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