Colombia. Este martes comienza traslado de militares desertores venezolanos a Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

Los desertores permanecen medio abandonados en tres departamentos fronterizos: Norte de Santander, Arauca y la Guajira.

El uribismo, a través del presidente Iván Duque, y como buen capataz de los intereses y órdenes de la Casa Blanca, se comprometió a mantener y hospedar a los cientos de militares venezolanos que desertaron de las Fuerzas Armadas Bolivarianas el 23F, tras la fallida operación golpista encabezada por Juan Guaidó en la frontera colombo-venezolana.

Los desertores permanecen medio abandonados en tres departamentos fronterizos: Norte de Santander, Arauca y la Guajira.

Mientras el desgobierno de Duque-Uribe responde con represión a las demandas sociales de campesinos, profesores, estudiantes, afrodescendientes, indígenas y trabajadores de Colombia, se da el lujo de distraer recursos fiscales a la mantención de militares que han traicionado a su propio país, Venezuela.

En la convergencia de seis administraciones gubernativas de extrema derecha de América Latina llamada PROSUR, y realizada a instancias del Pentágono en Santiago de Chile, entre el 21 y el 23 de marzo pasados, el presidente Iván Duque de Colombia y el presidente Sebastián Piñera de Chile acordaron que el país de Pablo Neruda y Salvador Allende recibiría a los militares traidores que desearan ir a esa nación para establecerse.

Las autoridades colombianas señalaron que este martes 26 de marzo estarán listos los aspectos logísticos para que los soldados desertores -627 en total- puedan marcharse de Colombia a Chile.

La promesa del mandatario de ultraderecha del país andino, Sebastián Piñera, fue inconsulta al Congreso y al poder Judicial. Por lo demás, sólo este fin de semana, en la capital chilena se realizó una multitudinaria manifestación de apoyo y solidaridad al gobierno constitucional de Venezuela encabezado por Nicolás Maduro. Asimismo, por efecto de las políticas antipopulares de Piñera, el presidente elegido por sólo un 27% de personas habilitadas para sufragar, está cayendo verticalmente en las encuestas de opinión.

Para las y los chilenos será una enorme sorpresa la llegada, ya no de migrantes venezolanos, sino que de militares desertores del país caribeño.

Resultaría interesante conocer la opinión de la alta oficialidad de las FFAA chilenas y del Ejército en particular que, totalmente diferente que las Fuerzas Armadas chavistas, se jacta de un clasismo brutal, contar con una impronta “prusiana”, y ostentar un racismo y xenofobia famosa en el continente.

COLABORA CON KAOS